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Aires de Guerra Mundial

  • Héctor Luna de la Vega

Las guerras han sido una constante en el devenir de la humanidad, pero cada día se presentan más peligrosas y mortales para toda la vida en el planeta. Antes predominaban las estrategias de la batalla y la expansión económica de las naciones, pero fue hasta la destrucción propiciada por la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki que entendimos nuestra propia peligrosidad como civilización armamentista.

Después de la Segunda Guerra Mundial se presentaron nuevas modalidades donde la Guerra Fría entre la URSS y EU nos enseñaron la efectividad de la amenaza para propiciar la paz ante la posibilidad de la destrucción total, aunque no eliminamos su riesgo.

Hoy, naciones de segundo orden como Irán y Corea del Norte están cambiando la geopolítica internacional y los atentados terroristas del mundo islámico han provocado nuevos desafíos para la pacificación definitiva en el planeta.

Cuál es el escenario más peligroso ante la posibilidad de una guerra a escala mundial, pues en definitiva sus protagonistas. Los líderes con la capacidad de iniciarla y/o escalarla internacionalmente.

Preocupan tanto justos como pecadores e inocentes, pues en una Tercera Guerra Mundial seguramente perderíamos todos, pero al parecer en estos peligrosos juegos mentales y tácticos no logramos entender la facilidad del presidente norteamericano, Donald Trump, para desearla y acercarnos a ella, de frente a Kim-Jong-Un quien sin temores lo reta ante un escenario de exterminio total.

Pareciera como si a EU ya se le hubiera olvidado la histórica Crisis de los Misiles Cubanos la cual puso en jaque a toda la humanidad, y cómo la URSS respondió a la colocación de misiles Júpiter desplegados en Turquía.

Pruebas de misiles Intercontinentales, movimientos de tropas, barcos y submarinos, acciones unilaterales y pruebas nucleares parecieran cosa de todos los días en la península coreana y en EU. Y uno se pregunta en su impotencia, cómo puede existir tanta irresponsabilidad.

El régimen de Pyongyang, amagó con llevar a cabo su sexto ensayo nuclear y haber afirmado “iremos a la guerra si eso quieren”. El presidente de China ha pedido moderación a las partes estando preocupado por el potencial descontrol de la situación, criticando a Trump su falta de disposición para calmar los ánimos de Corea del Norte, pero sin limitar los propios.

Como en la crisis de Turquía y Cuba son urgentes los buenos oficios de quienes puedan frenar tal situación de riesgo para el mundo y establecer un esquema de comunicación ágil. Putin ha hecho lo suyo en la zona del conflicto Sirio, pero las voces de la guerra parecieran todavía prevalecer.

Si la guerra fuera un ejercicio democrático, seguramente la mayoría de la humanidad votaría por evitarla. No dejemos en manos de dos o tres personajes belicosos y racistas, las decisiones de la paz mundial, insistamos todos para hacer de nuestra legítima preocupación la voz dominante para desincentivar los aires de una Guerra Mundial en previsible proceso.

El papel de México deberá ser más activo y comprometido con semejante riesgo.

hectorluna2026@gmail.com