imagotipo

Ajustes del quinto año de Gobierno

  • Mireille Roccatti

Dolorem dies consumit*

  • Mireille Roccatti

En el contexto del IV Informe de Gobierno, de la malhadada visita de  Trump y en vísperas del cumplimiento del mandato constitucional de enviar al Legislativo el proyecto de Ley de Ingresos y la Propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación, el titular del Ejecutivo Federal anunció ayer un ajuste a su Gabinete en el cual la noticia sobresaliente fue la remoción del secretario de Hacienda.

Y la remoción y nombramientos anunciados por el Presidente de la República, obedecen al ejercicio de la facultad constitucional contenida en la fracción II del Artículo 89 constitucional, mismo que más allá de los aspectos jurídico formales, generó y continuará haciéndolo, reacciones, cábalas, críticas y sobre todo, especulaciones futuristas con la vista puesta en el 2018.

Una de las reacciones más negativas y condenables, son las que con base en denuestos e insultos descalifican el accionar como responsable del manejo de las finanzas de Luis Videgaray  a quien arrojan toda clase de calificativos, hoy que lo observan aparentemente caído en desgracia y al que jamás se atrevieron a criticar cuando constituía en los hechos un poderosísimo miembro del grupo en el poder. Esta actitud de “hacer leña del árbol caído”  ya la conocemos y los opinólogos que en sus vitriólicas diatribas gustan de estrangular con adjetivos el sustantivo, los descalifica más a ellos, que a quien se las dirigen. El tiempo pondrá a cada quien en su lugar.

Esos mismos y algunos otros, hoy llenan de cualidades y capacidades al nuevo titular de Hacienda, porque ven en él a un posible candidato para el 2018 y le encuentran posibilidades de triunfo, esto es,  ya lo vieron despachando con la banda tricolor en Palacio Nacional. Y la quema de incienso arreciará con el trascurrir de los días. Lo cierto es que ante la inminencia de enviar y defender la LIF y el PEF, acompañados de los Criterios Generales de Política Económica; José Antonio Meade, tiene la experiencia de haber ocupado antes esa estratégica cartera.

Otro tema que continuará ocupando espacio y tiempo en las charlas de café, será sin duda, que la renuncia o despedido de Videgaray, se debió a su intervención para hacer factible la visita de Trump y que fue un castigo. Otros afirman desde ya, que será el candidato a gobernador del Estado de México, un tercero, sostendrá que no, que en realidad operará el proceso sucesorio en ese estado, y así, hasta el infinito…

El arribo de Luis Enrique Miranda Nava, ha comenzado a generar reacciones diversas, debido a que en los últimos tiempos, se le considera como estratégica por el manejo de los programas sociales e ideal para construir una base o plataforma clientelar, vital para las elecciones primero del 2017 y luego para la sucesión presidencial.

En suma, ha iniciado el quinto año de Gobierno, que desde el viejo sistema político mexicano y también luego de la alternancia del 2000, desata las ansias de los pretensos a la candidatura presidencial y con ello toda clase de ataques, propagandas, alineaciones,  equilibrios y efervescencias, solo que habrá que volver a recordar a los más acelerados, que antes del 2018, cuentan los resultados del 2017.
*”El tiempo acaba con el dolor”.