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Alberto Bailléres González | Sonidos del alma | Francisco José Bernal

  • Sonidos del alma: Francisco José Bernal

Galardonado con la medalla Belisario Domínguez 2015. Le da un valor agregado a la histórica premiación.

Su mayor virtud: la sencillez, no obstante su audacia, liderazgo y exitosas realizaciones.

Su fortuna: una consecuencia de su trabajo, conocimientos, ideas geniales, eficacia humana, espíritu innovador, visión y valores; este es su perfil.

-Formación y conocimientos

Academia Militar Culver, Estados Unidos.

Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

Se graduó con el título de Licenciado en Economía. Se le otorgó doble mención honorífica:

Por mantener durante los cinco años de la carrera promedio de 9.9.

Por su brillante tesis profesional.

Doctor Honoris Causa, ITAM.

Todo ello, una respuesta a los sueños de su padre Don Raúl Bailléres Chávez, que por cierto fundó el ITAM en 1946.

– Justo Recordatorio

Raúl Bailléres Chávez, su progenitor, nació el 7 de diciembre de 1895, en Silao, Guanajuato. De familia acomodada, dueños de haciendas agrícolas y ganaderas, así como una comercializadora de semillas y granos, en la época porfiriana.

A los 20 años se trasladó a la capital del país en 1915. Sin gran ayuda familiar, voluntariamente inicia su proyecto de vida con una importante directriz: el trabajo, cambiando su giro al de minerales.

Su ejemplar historia se inicia como empleado de la compañía LACAUD ubicada en la calle de Uruguay N° 53, hoy Centro Histórico de la Ciudad de México. Esta empresa se dedicaba a la comercialización de oro, plata y otros productos de la industria minera. Posteriormente, en 1934 funda Crédito Minero y Mercantil S.A., después Crédito Hipotecario S.A., y Crédito Afianzador S.A.

Crea el Instituto Tecnológico de México (ITAM) y la Asociación Mexicana de Cultura, así como Cultura Superior A.C. Formó parte de los financieros que compraron la mayoría de las acciones de El Palacio de Hierro S.A., de la Cervecería Moctezuma y de Manantiales Peñafiel S.A., fue presidente de la Asociación de Banqueros de México S.A.

De ese entorno, se forma y surge un empresario de excepción, formando varias empresas que se multiplican, dejando al morir en 1967 a los 72 años de edad, más de 15 empresas de calidad mundial.

Su vida ejemplar va más allá de su fortuna.

– Siguiendo su camino

Su hijo Alberto Bailléres González toma la antorcha familiar de las empresas, a los 27 años de edad y continúa por el camino de luces encendidas que dejó su padre hacia un brillante e intemporal éxito.

Actualmente un imperio de empresas, una importante fortuna y algo que se distingue sobre todo ello: su amor a México y a su familia; siempre tiene tiempo para ellos; los lleva en la memoria y en el corazón.

Epílogo

Ante un mundo complejo y contradictorio están muriendo algunas cosas: la compasión ante el sufrimiento, la indiferencia ante la desigualdad, el asombro ante la crueldad, la paz interior ante un misterio a vivir; entre otras cosas.

Esperemos que los hombres de bien como los de la dinastía Bailléres se multipliquen siguiendo los buenos ejemplos de los premiados y los no premiados.

/arm