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Algunas propuestas para 2016 / Razón de Estado / Joaquín Narro Lobo

  • Joaquín Narro Lobo

El año que comienza plantea diversos y complejos retos para el Gobierno y la sociedad. Con una economía deprimida por los bajos ingresos petroleros, el alza del dólar frente al peso y las diezmadas remesas, así como una sociedad confrontada con sus autoridades por la profunda desconfianza que priva de aquella hacia éstas, el panorama no luce muy halagüeño. Sin embargo, el año por venir debe ser visto como una nueva oportunidad para despegar como país y colocarnos, de una vez y para siempre, en el lugar que, como la gran nación que somos, nos corresponde.

Para el Gobierno, 2016 es quizá la última oportunidad de demostrar qué tanto se ha señalado sobre su insensibilidad para ver un México con problemas como la pobreza, la desigualdad, la violación a los derechos humanos, la impunidad o la inseguridad. Para la sociedad, este próximo año presenta una nueva coyuntura para reconocer fallas como la corrupción, el individualismo, el consumismo, la discriminación o el egoísmo. El año que comienza es, para todos, un momento en el que aquello que queramos que sea diferente pueda ser una realidad. Van algunas propuestas.

Para el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, 2016 se presenta como una oportunidad para consolidar todo aquello que desde su campaña se propuso. Ahí están como ejemplos la lucha contra la corrupción y la impunidad, la transversalidad en el reconocimiento a los derechos humanos o el combate frontal a la pobreza y la desigualdad. ¿Acaso no valdría la pena retomar aquella propuesta de la Comisión Nacional Anticorrupción como un ente ciudadano y autónomo que devuelva la confianza a la ciudadanía? ¿No sería posible reconocer, no solo en las palabras, sino en los hechos, los derechos humanos y castigar sin cortapisas las violaciones a los mismos? ¿Es que no podemos replantear la lucha contra la pobreza a partir de programas novedosos que lo mismo combatan el hambre, que generen opciones de ingreso para aquellas familias en condición de miseria?

En cuanto a la sociedad que tanto espera de sus gobernantes y de sí misma, muchos cambios se pueden hacer de inmediato con la finalidad de comenzar a generar una nueva forma de entender la vida. Temas como la corrupción, el individualismo o la discriminación no requieren sino de sencillos cambios de hábitos que, aunque enraizados en nuestra idiosincrasia, perfectamente pueden ser desterrados. No dar “mordidas” para evitar sanciones o eliminar tortuosos trámites, preocuparnos por nuestros vecinos y nuestro entorno o entender que la ley nos hace iguales a todos sin importar nuestras preferencias o creencias permitirían transformar, en muy poco tiempo, la forma en que nos entendemos como parte de una colectividad.

Hago votos, pero sobre todo un llamado, para que todos juntos, Gobierno y sociedad, entendamos el momento por el que atravesamos y pongamos de nuestra parte para, de una vez y para siempre, soltar las amarras que nos detienen a condiciones que nadie quiere para sí ni para los demás. El año que está por comenzar no es fecha fatal, pero sí un símbolo que bien podríamos aprovechar para poner en marcha algunas de las sencillas propuestas que aquí se han hecho. Mientras tanto, ¡feliz 2016 a todos nuestros lectores de Organización Editorial Mexicana!
joaquin.narro@gmail.com

Twitter @JoaquinNarro