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Alianzas, no / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Dos se cayeron de la nube en que andaban. Dos están volando. Y nadie sabe cómo terminarán las negociaciones entre las tribus azules y las amarillas. Menos aun si el dirigente del PRD, Agustín Basave, se mantendrá en el cargo. Porque Tamaulipas e Hidalgo representaban el apuntalamiento de las nuevas alianzas entre PAN y PRD. Se daban por descontadas Zacatecas, Durango, Puebla y Oaxaca. Se buscaba sumar Veracruz y Tlaxcala para hacer en total ocho y enfrentar unidos al traxcavo, que no aplanadora del PRI.

Si el PRD no convence a los azules en las otras seis entidades que aún no han sido firmadas, ratificará su camino hacia la virtual desaparición. Eso lo saben los consejeros nacionales, pero insisten en colocar a sus cuates en lugar de proponer candidatos ganadores. Y al PAN tampoco le irá del todo bien si no logra afinar Veracruz y Tlaxcala. Podría quedarse con un Gobierno: Puebla, porque en el resto la votación estaría dividida y favorecería al tricolor.

La alianza en Durango es probable que le reditúe ganancias, aunque nadie asegura el triunfo. En Zacatecas tampoco es claro el panorama. En Puebla, con el enorme gasto realizado para promover la figura del gobernador Javier Moreno Valle, lleva ventaja.

Sin embargo, Chihuahua, Hidalgo, Veracruz y Quintana Roo, en donde el PRI nunca ha sido derrotado, de no concretar alianzas, ninguno, ni PAN ni PRD tienen posibilidad de ganar.

¿Prevalecerá la necedad o triunfará el pragmatismo? Pocos días para saberlo. Por lo pronto, Tamaulipas e Hidalgo quedaron fueron de la “unicidad
oposicionista”.