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Alto Poder

  • Manuel Mejido

  • Manuel Mejido
  • Continuará el narco mientras siga el contubernio con las autoridades
  • Hasta 300 mil dólares cobran gobernantes por aterrizaje clandestino
  • El 2016 ya superó al 2013 como el año más violento en México

 

El contubernio entre autoridades y delincuentes sigue corroyendo la conciencia nacional. Se trata de un cáncer que se inició con el arribo de Felipe Calderón a la Presidencia, en 2006, porque sacó al Ejército a las calles mas para asegurar su permanencia fraudulenta en Los Pinos que para combatir el narcotráfico.

Ni al Presidente de México ni a ningún mexicano debiera importarles si los Estados Unidos reciben más droga, porque no sólo les llega por la frontera sur, sino por todos sus puertos marítimos y aéreos.

En tanto haya 20 millones de viciosos consumidores de droga en la Unión Americana, habrá producción de más cocaína en Colombia y de mariguana y amapola en México. Lo que debe interesar primordialmente al Gobierno mexicano es preservar la salud de su población evitando el consumo de droga.

Pero contrariamente a lo que indica la razón, las autoridades han estado permanentemente aliadas con los mafiosos de la droga como socios en la explotación de ese vicio que irremediablemente conduce a la muerte de los adictos.

Si no han variado los precios que tiene el tráfico de estupefacientes, las autoridades, llámense Policía Federal, Gendarmería o Ejército, por lo que llaman un “panzazo”, o sea el aterrizaje de aviones cargados de droga en pequeñas pistas clandestinas, cobran 300 mil dólares.

El primer escándalo que alcanzó dimensiones internacionales y puso al descubierto las alianzas criminales entre autoridades y mafiosos ocurrió en el paraje “Llano de la víbora”, ubicado en Tlalixcoyan, Veracruz, el 7 de noviembre de 1991.

El enfrentamiento con armas de fuego no fue entre policías y delincuentes, sino entre judiciales, militares y narcotraficantes. Los pilotos y la avioneta que se suponía venían persiguiendo desde el sur del país, una aeronave de la PGR, simplemente se fue con la mayor parte del cargamento de droga y se escapó después de pagar su cuota de 300 mil dólares.

Pero dejaron tendidos sobre la pista 360 kilos de cocaína, siete judiciales muertos y un soldado herido. El tiroteo fue entre las autoridades encargadas de cumplir la ley y no de beneficiarse con ese tipo de contubernios con las mafias colombianas y mexicanas que han tomado a México como trampolín para llegar al mercado estadunidense.
LOS SECRETOS QUE UN MILITAR ME CONTÓ

Con anterioridad tuve ocasión de entrevistar a un General del Ejército Mexicano que me confió una serie de secretos hasta entonces muy bien guardados.

Para evitar que pueda ser dañada su familia, sólo daré sus iniciales, SGN que en la época que nos ocupa era coronel de la Aviación Militar. Durante el gobierno de José López Portillo fue comisionado por los altos jefes a combatir, localizar y destruir en su totalidad, desde el aire, los sembradíos de mariguana y las rutas de cocaína.

El Coronel de aviación realizó investigaciones minuciosas sobre su encargo y se presentó ante el responsable de la Zona Militar, se omite el nombre de la entidad por la misma razón, y le dijo:

-General, en estos momentos están haciendo un gran trasiego de marihuana en la zona norte del estado.

En respuesta, el jefe de la Zona Militar le respondió:

-Coronel yo tengo mejor información que me señala que está llegando a la zona sur del Estado.

Por supuesto que el Coronel de Aviación cumplió la orden al sur del estado, donde no había nada porque todo se realizaba al norte, protegidos por el Comandante.

La colusión entre militares, policías y narcotraficantes, alguna ajena a los altos mandos de la Nación sigue provocando los enfrentamientos y los asesinatos de soldados en diversos puntos de la República.

El viernes 30 de septiembre a las 03:25 horas, tuvo lugar la emboscada para rescatar Julio Óscar Ortiz Vega, conocido en el bajo mundo de la droga como el “Kevin”, un delincuente que era trasladado y custodiado por militares luego de ser detenido durante un operativo.

El tiroteo en el que se lanzaron hasta granadas de mano ocurrió en la Autopista México-Nogales, a la altura del Fraccionamiento Espacio Barcelona.
VAN 17 MILITARES ASESINADOS EN ESTE AÑO

Los cinco militares asesinados en Sinaloa deben sumarse a los 12 acumulados este año, hasta el 16 de septiembre, y a los 76 acumulados desde el 1 de diciembre de 2012.

De esta forma se llega a la suma de 479 soldados caídos entre el 1 de diciembre de 20016 y el 16 de septiembre pasado.

Tamaulipas se ha mantenido como el estado más violento del país en los últimos 10 años, aunque quien sabe por qué razones han recibido mayor difusión los asesinatos de militares ocurridos en el Jalisco, Michoacán, Durango, Guerrero, Chihuahua, Veracruz, Zacatecas, Baja California y el Estado de México.

Mientras que 2013 es considerado el año más violento, el 2015 es el menos sangriento.

Sin embargo, pese a tantas evidencias inobjetables, los legisladores no hacen leyes que sirvan para acabar con tanto homicidio en el país que está terminando con el turismo y otras actividades porque cada día menos extranjeros quieren visitar México, debido a la inseguridad.

Los mexicanos, ante un Gobierno que no sabe tomar la decisión correcta para acabar con tanta inseguridad, tienen que vivir permanentemente con el Jesús en la boca.

El Gobierno nacional y los legisladores deben adoptar medidas que solucionen el grave problema de la impunidad porque ya se hizo un deporte nacional que se pueda asesinar a cualquier persona, se salva de la prisión, da una buena mordida a quien lo trata de apresar o a los Ministerios Públicos para que el juez lo deje libre por cualquier mecanismo legal y así entre por una puerta y salga por otra.

Esto no puede seguir y será labor del Congreso hacer leyes que impidan a los homicidas y miembros del crimen organizado, actuar libremente y no pagar por sus fechorías porque se escapan por los muchos intersticios que existen en el marco legal del país.

Tampoco deben olvidar quienes se encuentran al timón de la Nación que México marchó bien durante muchos años y la inseguridad nunca alcanzó los niveles de hoy siempre y cuando se actúe como hace pocos años.

Para que todo funcione debe haber acciones fuertes y poderosas del Ejército y policías sin pasarse del marco legal porque si cada quien hace lo que quiere sin limitarse, se caería en la Ley de la Selva, a la que por tantos años hemos tratado de evitar.
LLEGÓ A 100 AÑOS, FUERTE Y VIGOROSO

El Universal, después de librar diversas luchas periodísticas, se encuentra en un momento en que puede considerársele como el periódico en español más importante del mundo.

Casi la mitad de esos 100 años, estuvo al frente del “Gran diario de México” el licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, que recibió al periódico con siete sindicatos en su seno que le causaban grandes problemas.

Primero puso en orden la parte editorial, que vende los diarios; después, la financiera y así, paso a paso con mucho trabajo y otro tanto de talento, el licenciado Ealy vio coronados sus esfuerzos.

La semana pasada el licenciado Ealy celebró en todo lo alto su centenario en Las Vizcaínas y con un concierto en el Palacio de Bellas Artes el pasado sábado.

Viví la inolvidable y grata experiencia de ser subdirector de El Universal y del gráfico durante una década en la que tuve la oportunidad de luchar, codo a codo, con el extraordinario Juan Francisco para llevar al periódico hasta la cima informativa.

Ahora, como parte de la Organización Editorial Mexicana, le envío un fraternal abrazo a Juan Francisco y su gran obra de comunicación.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.
manuelmejidot@gmail.com