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Alto Poder

  • Manuel Mejido

  • Manuel Mejido
  • Trump gobierna EU como gerente de sus empresas
  • Se carece de un líder que convoque a la ciudadanía
  • Dos marchas por la unidad que irán desunidas

Donald Trump ya está gobernando con su sistema de amenazas, imposiciones y decisiones viscerales, mientras que las estructuras políticas de Estados Unidos se las están echando para atrás, como la orden ejecutiva que impedía el ingreso de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana pero que fue rechazada por James Robart, juez federal de Seattle.

La Casa Blanca es, desde la llegada de Trump, un enjambre de racismo, discriminación y de palos de ciego en los que el hígado del presidente estadunidense marca el camino de la nación más poderosa del mundo.

Pero de la misma manera en que el juez Robart anuló la orden para impedir el ingreso de musulmanes de esos países, los pueblos indios de Arizona y Texas, que el Gobierno de Estados Unidos reconoce como autónomos desde 1974, ya se plantaron con las agallas que han faltado a los mexicanos para decirle a Donald Trump que en sus territorios no aceptan la construcción del muro.

El estilo violento, cáustico y belicoso de Trump se ha convertido en el principal aliado de las empresas a las que ha amenazado y entre tantos lesionados por la lengua viperina de Donald se está construyendo un gran muro de mentiras y verdades.

Mientras todo eso ocurre en Washington, el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, sostiene negociaciones con líderes de todo tipo en Estados Unidos, para que le pongan a la mayor brevedad posible un bozal a Donald Trump y le impidan seguir agraviando y humillando a muchas naciones, lo cual está convirtiendo a la Unión Americana en el “Ugly American”, el “Americano Feo”, de los años 60 cuando se levantó una fobia mundial en contra del país de las barras y las estrellas.

México necesita un líder fuerte para enfrentar a un hombre que ha reconocido que aplasta adversarios si son débiles o negocia y respeta si son fuertes. Hasta el momento, en esa extraña pelea de Trump su contrincante favorito ha sido Enrique Peña Nieto.

MÉXICO CON POCO APOYO INTERNACIONAL

En la región solo le han ofrecido su apoyo al presidente mexicano los mandatarios de Argentina, Mauricio Macri; de Bolivia, Evo Morales; de Venezuela, Nicolás Maduro y el expresidente chileno Ricardo Lagos. El resto hasta el momento ha guardado un cobarde silencio ante los constantes agravios que a través de sus órdenes ejecutivas de Trump en su enfermiza insistencia de construir un muro en su frontera sur del Atlántico al Pacífico.

El 25 de enero concluyó en la República Dominicana, Punta Cana, la reunión cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) conformada por 33 países. Ese día Trump anunció la inminente construcción del muro y los mandatarios de Iberoamérica ahí reunidos, con la ausencia de Peña Nieto, guardaron un cobarde silencio.

La representante de México en la Celac, la vicecanciller Socorro Flores, también omitió referirse al muro de Trump en su discurso durante la plenaria.

Lo que hasta ahora ha mostrado México ha sido miedo ante las decisiones del Presidente estadunidense y ningún líder nacional ha dado la cara frontalmente a las amenazas en los aspectos económico, social, de migración y seguridad.

Solo Vicente Fox, tenía que ser otro con las mismas cualidades de Trump, lo ha confrontado en la red social que se ha convertido en el ring donde los cobardes se golpean sin dar la cara.

Es falso que en estos momentos, como lo pregonan los políticos lambiscones, exista unidad en el país, sigue profundamente dividido y el presidente Peña solo alcanza entre 12 y 16 por ciento de apoyo popular, según las encuestas difundidas recientemente.

El apoyo al Presidente mexicano registró un aumento cuando se negó a viajar a Estados Unidos para reunirse con Trump, luego de analizarlo durante varios días.

AUSENCIA DE LIDERAZGO EN EL PAÍS

Los grupos políticos y de gobernantes, el pasado lunes empezaron como polluelos ante el acoso del gavilán, a reunirse en torno del presidente Peña Nieto, para darle su apoyo en los meses difíciles que se avizoran.

Aunque la realidad indica que no existe en México ningún líder con el apoyo y los tamaños para enfrentarse a los desplantes del Presidente de Estados Unidos, hay algunos personajes que pueden ser quienes den la cara con mucho respaldo popular a las barbaridades de Trump.

Cuauhtémoc Cárdenas, líder moral indiscutible de la izquierda mexicana, reapareció muy oportunamente convocando a la unidad pero, sobre todo, con el fin de captar ideas que sirvan para enfrentar a Trump y su pandilla.

El primer jefe de Gobierno del Distrito Federal electo en las urnas propuso a los ciudadanos un encuentro en la Ciudad de México, el 25 de marzo, de voluntades y propuestas nacionalistas que se puedan enfrentar a unos Estados Unidos envalentonados y que avanzan a trompicones por los caminos de la confrontación con medio mundo y más.

Andrés Manuel López Obrador es otro líder quiérase o no, que puede ser el convocante a la unidad. Se adelantó a sus adversarios al anunciar una gira por Estados Unidos para conocer las necesidades de los migrantes indocumentados.  Inmediatamente fue copiado por Ricardo Anaya, el muchachito gritón y tramposo, del PAN; y por Enrique Ochoa, del PRI, siempre perdido en la maraña de un pensamiento inconsistente.

Manlio Fabio Beltrones, otro mexicano con capacidad para ser el líder, convenientemente no ha dicha hasta ahora esta boca es mía.

El pueblo, llamado malamente sociedad civil, tampoco se ha unido. Prueba de ello es que este domingo habrá dos marchas en la Ciudad de México, ambas con el mismo motivo de la unidad. Pero, ante la falta de acuerdos entre sus líderes, una marchará del Auditorio al Ángel y la otra lo hará del Ángel al Zócalo. Las marchas de la separación.

Hasta el momento, lo único que ha unido a una gran cantidad de mexicanos, pero lamentablemente en contra del presidente Enrique Peña Nieto, es a quienes se manifiestan contra el gasolinazo.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.
manuelmejidot@gmail.com