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Alto Poder

  • Manuel Mejido

  • Manuel Mejido
  • México se esforzó en la globalización pero solo se centró en EU
  • Salinas y Zedillo debaten si el acuerdo comercial debe continuar
  • El TLCAN ha sido benéfico para toda América del Norte

Todos los actos de Gobierno que hasta ahora ha hecho Donald Trump como presidente de Estados Unidos tienen un trasfondo utilitario y se pueden adivinar sus bandazos políticos, siguiendo la ruta del dinero.

Como empresario voraz y sin escrúpulos, así ha sido Trump durante su vida, solo ha tenido como meta en sus negocios descalificar y destruir a su contraparte, para obtener los mayores beneficios.

Trump gobierna como propietario de una empresa, su administración comenzó con órdenes ejecutivas que serán definidas, la mayor parte, en la Corte Suprema donde los grupos opositores mostrarán los errores del mandatario con la Constitución en la mano.

Los países agraviados por las decisiones de Trump se defenderán ante los órganos internacionales, pero los ofendidos internamente lo harán en los tribunales de la Unión Americana.

Para saber con cierta exactitud, porqué la estabilidad de Trump es impredecible, hay que apegarse al viejo lema estadunidense para resolver problemas que es el de “followthemoney” (seguir la ruta del dinero) que es lo que siempre ha movido y sigue moviendo a ese Presidente xenófobo, nieto de alemanes y escoceses.

El eje central de la captación o fuga de dinero con México es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Trump exige, y logrará su propósito, que ese tratado trilateral México-Estados Unidos-Canadá, sea revisado para sacar más provecho para su país cuando en realidad, en ese tipo de alianzas internacionales, se busca la equidad y no el “gandallismotrumpiano”.

En México, por décadas los gobiernos hablaron de globalización y libre comercio, pero centraron su atención siempre en los Estados Unidos. La balanza comercial siempre ha favorecido al socio mayor porque el socio menor, léase México, envía 40 pesos de cada 100 en exportaciones hacia la Unión Americana, y esto resulta demasiado sobre todo si se considera que la segunda nación que más compra a México es España, con ocho de cada 100 pesos.

TLCAN NO HA RESUELTO TODOS LOS PROBLEMAS DE MÉXICO

Consultado por Alto Poder, el investigador de la Facultad de Economía, especialista en libre comercio, Carlos Sotelo dijo que “el TLCAN no ha resuelto todos los problemas de la economía mexicana, pero le ha dado algunas fortalezas como pasar de ser una de las más cerradas a una de las más abiertas al mundo”.

Quienes vivieron la época en que eran presidentes Ruiz Cortines, López Mateos, Díaz Ordaz y Echeverría Álvarez recordarán que las importaciones eran muy restringidas y se negociaba, aún en el mercado negro, con los permisos para tenerlas con el fin de comprar maquinaria o enseres para el desarrollo.

Sin el TLCAN México, en 1993, según Carlos Sotelo, recibía de la Unión Americana como Inversión Extranjera Directa 15 mil millones de dólares al año, menos de una sexta parte de los 100 mil millones que recibió el año pasado.

También las exportaciones mostraron un cambio similar. Su valor pasó de significar el 12.1 por ciento del Producto Interno Bruto en 1993, antes del TLCAN, al 35 por ciento el año pasado. Ni más ni menos que casi se triplicaron el número de mercancías enviadas a diverso países, especialmente al vecino del norte.

Gracias a estas cifras, México se convirtió en potencia exportadora con notoriedad en áreas como productos agrícolas o automotrices, aunque sea en su mayor parte a los Estados Unidos. Por lo que no resulta casual que el sector automotriz sea de los más atacados por Trump y haya lanzado varias advertencias de que encarecerá la entrada de productos automotrices a su país. Amenazó directamente a Ford, Toyota, Fiat, Chrysler, BMW y General Motors.

TRUMP SOLO QUIERE NEGOCIOS CON CANADÁ

El investigador Carlos Sotelo insistió que, de acuerdo con datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en los más de 22 años que lleva de vigencia del TLCAN el valor del comercio entre los tres países participantes pasó a valer de 290 mil millones de dólares a más de un billón. Esto significó un crecimiento de más de 265 por ciento.

Empero, no se vaya a pensar que el TLCAN únicamente ha sido benéfico para México sino para toda la zona porque permite a los Estados Unidos ser competitivos frente a economías poderosas como Rusia o China.

De momento, ya está buscando la forma de dañar a México. Mike Roger, presidente del Subcomité de Seguridad del Transporte de la Cámara de Representantes, de filiación republicana como Trump, ya presentó una iniciativa para gravar con el dos por ciento a las remesas de inmigrantes, seguramente para obtener recursos que sirvan para construir el muro o simplemente para dañar económicamente a los países más pobres.

La única reacción mexicana, hasta el momento, a ese atropello no ha sido más que la propuesta del diputado Víctor Manuel Giorgana, del Partido Verde, quepidió gravar las ganancias de las empresas estadunidenses afincadas en México.

Sin embargo, entre los analistas financieros más perspicaces, la Casa Blanca tomando como pretexto una reacción severa por parte de México, puede incrementar la presión económica en que ya tiene sometido al comercio y las exportaciones mexicanas.

Francisco Guillén, director adjunto de Cuentas Nacionales del INEGI, a solicitud de esta columna, reveló cifras muy importantes. Dijo que de noviembre del año pasado a enero de 2017 el consumo de bienes y servicios nacionales presentaron importantes crecimientos.

El de bienes se incrementó cuatro por ciento y el de servicios, ocho puntos porcentuales. Este crecimiento es el primer indicador que demuestra el impulso que puede tener la economía mexicana, cimentada en el comercio interno.
RESURGE LA CONFRONTACIÓN ENTRE EXPRESIDENTES

Los amenazantes proyectos de Trump en contra del libre comercio enfrentaron a los dos expresidentes Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto Zedillo (1994-2000).

Zedillo dijo que si Trump decide “matar” al TLCAN, México tiene otros instrumentos para progresar refrendando su compromiso con la apertura de mercados.

“Tal desenlace no debe de ser causa de desesperanza para mi país. El TLCAN ha sido un instrumento excelente, pero es sólo una de las muchas herramientas disponibles para conseguir las metas de crecimiento económico y desarrollo”, señaló el ahora catedrático en economía de la Universidad de Yale.

En tanto, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari se pronunció a favor de que los tres mandatarios de Estados Unidos, México y Canadá hagan todo lo posible por mantener la vigencia del TLCAN.

“Matar al TLCAN, como algunos proponen, destruiría millones de empleos en Estados Unidos, y haría todavía más daño en México”, dijo Salinas.

Resulta muy difícil tratar con un hombre sin escrúpulos, venenoso y de improntos, que nunca se sabe qué otra cosa puede hacer, fuera de su perversidad.

Tampoco se puede tratar con el grupo de improvisados que llegaron a la presidencia estadunidense.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.
manuelmejidot@gmail.com