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Alto Poder

  • Manuel Mejido

  • Manuel Mejido
  • Tillerson y Kelly vinieron a México a imponer la voluntad de Trump
  • La historia se repite y AMLO encabeza las encuestas presidenciales
  • El Gobierno  de la República, incapaz de proteger varios frentes

Mientras el nuevo embajador de México ante Estados Unidos, Gerónimo Gutiérrez, habla de la “paciencia estratégica” que ha demostrado el presidente Enrique Peña Nieto en el conflicto con Donald Trump, Andrés Manuel López Obrador ya tiene concertadas tres reuniones.

El líder de Morena viajará a Nueva York en marzo donde se reunirá con organizaciones de inmigrantes, con el comisionado de los Derechos Humanos de la ONU y acudirá ante la Comisión Interamericana donde presentará una denuncia en contra de la política migratoria de ese país.

En tanto, en México los titulares de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el aprendiz de canciller, Luis Videgaray, no supieron imponerse a los secretarios de Estado, Rex Tillerson, y de Seguridad Interna, John Kelly, que vinieron a pedir al Gobierno mexicano recibir a los deportados de otros países mientras esperan una respuesta sobre su situación migratoria.

Sería una locura que México acepte los deportados de Estados Unidos para que Donald Trump siga exhibiendo su racismo ante el mundo impunemente, solo por ser el presidente de la nación más poderosa sobre la Tierra.

Para aceptar inmigrantes deportados por Estados Unidos, el Gobierno mexicano debe exigir la comprobación de su nacionalidad, de lo contrario se provocaría una crisis humanitaria peor que la de los haitianos en Baja California.

Un país con todos los problemas que tiene México, con sus gobernantes incapaces, podría derivar en una violencia sin control por los millones de padres de familia que no puedan llevar a casa el alimento suficiente.
EL MURO AVANZA Y MÉXICO CALLA

Mientras, en Estados Unidos los líderes republicanos proponen la creación o el aumento de nuevos impuestos al ingreso de personas a su país y gravámenes excesivos al envío de remesas, en México, el Gobierno está siendo demasiado paciente y tolerante porque durante la visita de Tillerson y Kelly ningún funcionario mexicano se refirió a la construcción del muro, ni de quién y cómo se pagará.

Las prioridades del Gobierno nacional están más centradas en cómo ganar el Estado de México y no en defender el dinero que honradamente nuestros connacionales perciben en Estados Unidos y lo envían para mantener a sus familias.

La tendencia de las prioridades debe centrarse, primero, en preservar al país de los peligros extranjeros y, después, de cómo repartirse el dinero público en las elecciones locales.

México forzosamente debe abandonar la política de campanario y lanzarse a la arena internacional para esquivar los golpes locos que lanza Trump, porque ya los hechos demuestran que ni está loco y que cumple sus promesas de campaña, como no ocurre regularmente en México, porque el empresario va por lo mismo que ofreció desde que se ungió en candidato republicano.

El sentir del pueblo es muy claro. Solo los ciegos no pueden verlo. Los mexicanos queremos un Gobierno fuerte que pueda hacerle frente a los agravios, afrentas y amenazas, ya ejecutándose, en contra de México y sus ciudadanos.

Todos los asuntos de interés nacional que estén mal resueltos, mal planteados, ignorados o simplemente soslayados, son votos que los partidos políticos llevan a Andrés Manuel en la próxima campaña de 2018. Si eso quieren los gobernantes, pues que sigan por el mismo camino.

LA AVANZADA POLÍTICA PARA EL 2018

López Obrador debe ser considerado el “candidato del siglo” por ser el único político que participó en los comicios del 2000 por la jefatura de Gobierno  del Distrito Federal, y por la Presidencia en el 2006, 2012 y lo volverá a intentar en 2018.

Como en las dos ocasiones anteriores, el tabasqueño encabeza las encuestas de intención del voto. Según Consulta Mitofsky si en este momento hubiera elecciones y en la boleta aparecieran López Obrador, Margarita Zavala (PAN) y Miguel Ángel Osorio Chong (PRI) los resultados serían 25. 8 por ciento; 23.7 y 14.7 puntos, respectivamente.

Es indudable que las malas decisiones tomadas por el presidente Enrique Peña Nieto y su gabinete en lo que va del año (el enfrentamiento con Donald Trump y el gasolinazo) además de los escándalos de los exgobernadores priístas han sido determinantes para que la aprobación presidencial esté en sus niveles más bajos y que el tricolor aparezca como la tercera fuerza política en las encuestas.

La contienda por la sucesión presidencial comenzó desde el 15 de mayo del año pasado, cuando Miguel Ángel Mancera confirmó su intención de buscar la candidatura aunque nadie sabe por cuál partido porque se ha negado a afiliarse al PRD. Como independiente no le será tan fácil recabar las firmas necesarias.

Además de López Obrador y Mancera Espinosa, varios políticos, algunos con mayores posibilidades que otros, han reconocido públicamente sus aspiraciones como Margarita Zavala, Ricardo Anaya, Rafael Moreno Valle y Jaime Rodríguez. Hasta Gerardo Fernández Noroña busca ser presidente.

Pero la lista de los que se autodestaparán en las próximas semanas es muy larga y están anotados desde secretarios de Estado (Luis Videgaray y Aurelio Nuño) hasta gobernadores (Eruviel Ávila y Silvano Aureoles) y otros independientes porque todos se sienten con el legítimo derecho de ser Presidente y consideran que el voto popular los favorecerá, aunque ni siquiera aparezcan en las encuestas.

2017: EL AÑO MÁS VIOLENTO EN 20 AÑOS

Como Presidente de la República, Peña Nieto debe cubrir varios frentes. El político, está desprotegido porque no ha tenido tiempo para formar cuadros que garanticen la sucesión presidencial priista, situación que es aprovechada por sus adversarios.

El de la seguridad pública es otro frente desprotegido por el Gobierno de la República porque los asesinatos no han parado. Este año inició de una forma tan violenta, como no había ocurrido desde 1997 cuando la violencia escaló de manera desproporcionada.

Tan solo en enero fueron contabilizados mil 938 asesinatos a lo largo y ancho de todo el país. Un incremento del 34 por ciento, en comparación al mismo mes del año pasado. Una cifra tan vergonzosa como preocupante y febrero parece no ser diferente en las estadísticas delincuenciales.

Pese a la nueva estrategia implementada por Los Pinos, el Sistema Nacional de Seguridad reporta que durante este 2017 la violencia aumentó en 25 de las 32 entidades. Las autoridades aseguran que una situación crítica se vive solo en 50 municipios de todo el país.

Aunque el secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, ya reconoció públicamente el deseo de los militares de volver a sus cuarteles y abandonar tareas no establecidas en la Constitución porque, militares y marinos, continúan realizando labores para las que no están capacitados.

La fuerza del Estado centró toda su capacidad para reaprehender a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, pero su imperio delincuencial no ha sido desmantelado. Se ha fortalecido y diversificado. La pelea por las plazas y el paso de drogas ha provocado el derramamiento de más sangre sin que nadie pueda pararlo.

Alejandro Hope, especialista del CIDE consultado por ‘Alto Poder’, alertó a los mexicanos: “Prepárense para un año que pinta de feo a espantoso. Habrá un incremento de la violencia homicida en buena parte del país, y nadie que se hará cargo del problema.”

Otro frente que ha resultado difícil de proteger al gabinete presidencial es el de la economía y las finanzas, porque, si bien hay inestabilidad en el exterior, al interior la cotización del dólar se despuntó de 12 pesos con 96 centavos en diciembre de 2012 (cuando inició su Gobierno Peña Nieto) a 20 pesos con 30 centavos al día de ayer.

Si la bonanza petrolera “bendijo” a la “decena panista”, la caída de los precios del energético impactó negativamente las finanzas públicas de los priístas en Los Pinos porque en diciembre de 2012 el barril valía 88.50 dólares, actualmente está por debajo de los 55 dólares.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.
manuelmejidot@gmail.com