imagotipo

Alto Poder

  • Manuel Mejido

  • Manuel Mejido

Mientras el país se divide por las ambiciones insanas de los partidos políticos y una quiebra moral que abarca a todos, desde el extranjero siguen lanzándose graves amenazas económicas para ahogar comercialmente a México y dejar su población de más de 120 millones de habitantes, dependiente de los caprichos del imperio estadunidense  que Donald Trump maneja a punta de garrotazos.

Por encima de la confusión en que han metido a México los exabruptos del presidente de Estados Unidos, se encuentra la triste realidad de un país que se desangra y se resquebraja por una delincuencia incontenible que subsiste ante la falta de justicia.

Para enfrentar con éxito los graves peligros que se avecinan en el aspecto internacional, el país tendrá que estar firmemente unido y no lamentablemente desunido como se encuentra en estos momentos oscuros, cuando una marcha por la unidad lo hace desunida.

Por desgracia no hay fin de semana que no se anuncie el lunes un saldo de muertos en toda la República, desde la colonia más pobre hasta el destino turístico más sofisticado.

Durante la celebración de los primeros 100 días del mandato presidencial de Donald Trump, volvió a calificar de criminales, delincuentes y asesinos a los inmigrantes indocumentados. Los mexicanos nos sorprendemos de esas calumnias del empresario estadunidense, no obstante que en el país se acumularon en enero dos mil 152 homicidios dolosos, más que el mismo mes de 2016. Eso equivale a un incremento del 38.6 por ciento, a tasa anual.

¿Cómo puede esperarse que un hombre de poca responsabilidad política, como Trump, que prácticamente gobierna al mundo, cese en su campaña de considerar criminales a los indocumentados, cuando en México no se puede controlar a la delincuencia?

De acuerdo con el analista Alejandro Hope, del Centro de Investigación y Docencia Económica, publicó que:

“Para poner las cosas en perspectiva, acabamos de tener el mes de enero más sangriento desde que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública empezó a llevar la cuenta en 1997. En enero de 2011 –hasta ahora el peor enero de la historia contemporánea del país- se registraron mil 867 averiguaciones previas por homicidio doloso, el mes pasado el total fue de mil 938.”

Hope aclaró que el SESNSP empezó a reportar el número de víctimas y no solo de averiguaciones previas en 2014. Es por tanto imposible hacer comparaciones con víctimas antes de ese año.

En junio de 2015 fueron asesinadas mil 544 personas en el país. Para enero de 2016, el total fue de mil 553. Pero en enero de este año la cifra llegó a dos mil 152.

No nos puede decir ninguna autoridad no gobernante que se está ganando la batalla contra la delincuencia ni contra el narcotráfico y precisamente en esas fallas graves que se advierten en la nación mexicana es que el Presidente de Estados Unidos las toma como bandera y justificación para agredir a todo un pueblo.

Esta escalada a nivel nacional no está focalizada en algunos estados o regiones. Si se compara el número de homicidios entre enero de 2016 y el de este año, 26 de 32 entidades registraron un significativo incremento.

En algunos casos el aumento de los asesinatos es angustiante. En Baja California Sur el incremento fue de 685 por ciento, porque el número de víctimas por homicidio doloso en esa entidad pasó de siete en enero de 2016 a 55 durante el primer mes de este año.

Por su parte, Colima continuó en su imparable trayectoria ascendente. Ahí el incremento fue de 180 por ciento, contra el mismo mes del año pasado.

En Hidalgo la tasa de crecimiento fue de 129 por ciento; en Zacatecas de 76; en Chihuahua, 68; en Sinaloa de 51 y en la Ciudad de México, de 50 por ciento.

Esta situación, que de verdad es preocupante, requiere soluciones, acciones inteligentes y no pueden desaparecer porque no están publicadas y menos reclamarle a Trump que criminalice la presencia de indocumentados en su país.

Para el investigador Alejandro Hope, con toda probabilidad la incontenible delincuencia en toda la nación se debe a una combinación de factores.

Los factores que señala Alejandro Hope son:

“1) La creciente fragmentación del submundo criminal; 2) La activación de conflictos entre algunas de las grandes bandas del narcotráfico (particularmente el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación y la banda de los Beltrán Leyva). 3) El crecimiento del tráfico de heroína hacia Estados Unidos, 4) La transición simultánea en los gobiernos de una docena de estados, 5) Las dificultades de implementación del Nuevo Sistema de Justicia penal, y 6) La insuficiencia de recursos federales para hacer frente a la escalada.”

Por los resultados de la lucha contra la delincuencia que hay en México, no tiene que extrañar a nadie que la campaña antiinmigrante del Presidente de Estados Unidos siga siendo bien recibida por un significativo grupo derechista de ese país.

En México resulta más importante criticar y publicitar el rechazo a la posible candidatura de Andrés Manuel López Obrador; que el gobernador neopanista de Veracruz, y que Miguel Ángel Yunes, también actúe y ponga sus esfuerzos en contra del tabasqueño y no en sanear su Estado de las corruptelas y la estela de cadáveres que dejó el gobernador anterior, Javier Duarte.

Poco le importan al expresidente Felipe Calderón y a su esposa, Margarita Zavala, que quiere ser candidata presidencial en el 2018 por el PAN, lo que ocurre en Estados Unidos y daña a México.

Tienen la vista puesta, como varios más, en la libertad para llenar sus alforjas con dinero público y seguir empobreciendo a México y hundiendo en el hambre a una buena parte de su población. Desde Los Pinos, por supuesto.

Los pleitos de comadres se intensifican en el país porque Felipe Calderón anunció que renunciaba a su pensión presidencial de 200 mil pesos mensuales, pero López Obrador, inmediatamente con documentos, le demostró que esa cantidad solo representaba el ocho por ciento de sus percepciones a cuenta del erario.

Al senador Miguel Barbosa, pastor de los perredistas en la Cámara Alta, por expresar su apoyo a López Obrador, la secretaria general del partido, Beatriz Mojica, pidió su expulsión de la coordinación que hasta hoy desempeña.

Barbosa Huerta argumenta que su apoyo a López Obrador se debe a que el PRD no debe aliarse al PAN en la elección presidencial, como lo ha venido haciendo en los Estados. Reconoce que la propuesta del exjefe de Gobierno es más cercana a los ideales perredistas, que las que presente el aspirante panista, que seguramente será Margarita Zavala, para tener seis años más en Los Pinos a Felipe Calderón que llegó al cargo después “de un fraude monumental”, como lo calificó Cuauhtémoc Cárdenas.

Mientras en México partidos políticos, gobernantes y toda la fauna que se mueve en torno del dinero público, del que tratan de apoderarse, Donald Trump ya consolidó su poder y su estructura de Gobierno en la que México sale muy mal librado.

Esto es lo que debe preocupar a los políticos, no quien ocupará la silla presidencial en 2018, porque no hay ninguno capaz y honrado.

Y hasta el próximo sábado, en este mismo espacio.
manuelmejidot@gmail.com