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Alto Poder

  • Manuel Mejido

  • Manuel Mejido
  • Trump sí terminará su mandato, nadie sabe si será reelecto
  • Obama prometió paz y emprendió siete guerras: James Petras
  • Donald ha seguido sumisamente la ruta de su predecesor

Analistas, agoreros, cartomancianos, adivinadores y toda suerte de opiniones sobre la permanencia de Donald Trump como presidente de Estados Unidos se han esparcido por todo el mundo.

Lo cierto es que Trump goza de cabal salud física y como gallo de pelea en un corral solo le pica la cresta a los demás para provocar el combate.

Donald Trump seguramente terminará su mandato como Presidente, pero quién sabe si será reelegido, como él lo supone y se prepara para ello. Solamente Richard Nixon en el juicio Rotino fue el único presidente destituido.

Cuatro presidentes de ese país fueron asesinados y otros tanto murieron por cuestiones de salud ejerciendo el cargo. Nueve mandatarios estadunidenses sobrevivieron a atentados contra su vida. A cuatro les flaqueó la salud mientras ejercían su mandato y fallecieron en la Casa Blanca.

Cuatro presidentes ocuparon la Casa Blanca sin haber conquistado la mayoría de los votos populares, que son George W. Bush, Benjamín Harrison  Ruthergor Hayes y John Q. Adams, y, ahora debe sumarse a Donald Trump.

Sin embargo, muy pocos analistas tienen la capacidad y conocimientos para hablar o escribir sobre la geopolítica en que se encuentra el mundo en la actualidad con guerras parciales en Siria y revueltas en muchos países.

Sobre ese mundo agitado, convulso, que se ve retratado todos los días en la prensa internacional como si estuviera a punto de estallar, es el que conoce muy bien James Petras, analista, investigador, crítico y catedrático de la Universidad John Hopkins de Nueva York.

Petras envió a Alto Poder un documento donde cuestiona la administración de Obama y el inicio de la de Donald Trump, donde una es considerada consecuencia de la otra.
TRUMP PROMETIÓ LA NO INTERVENCIÓN

He aquí la parte medular del artículo:

“El ‘primer presidente negro’, Barack Obama, prometió la paz y emprendió siete guerras. Su sucesor, Donald Trump, salió elegido bajo la promesa de la ‘no intervención’ y, sin solución de continuidad, tomó el testigo de Obama y prosiguió con los bombardeos: la pequeña Yemen sufrió los ataques del ejército estadunidense, los aliados de Rusia en la región del Dombás de Ucrania sufrieron violentos ataques por parte de los aliados de Washington en Kiev y la representante más ‘realista’ de Trump, Nikki Haley, tuvo una actuación belicosa en la ONU, al estilo de la señora ‘intervención humanitaria’ Samantha Power rebuznado invectivas contra Rusia.

“¿Dónde está el cambio? Trump ha continuado con la política de Obama aumentando las sanciones a Rusia, a la vez que amenazaba con aniquilar Corea del Norte con un ataque nuclear siguiendo los pasos de la escalada militar de Obama en la península de Corea. Obama emprendió una guerra por delegación contra Siria y Trump aumentó los ataques aéreos sobre Al Raqa. Obama rodeó China de bases militares, navíos y aviones de guerra y Trump entró marcando el paso de la oca con retórica belicista. Obama expulsó a una cifra récord de trabajadores mexicanos, dos millones en ocho años; Trump ha continuado la senda prometiendo aumentar las deportaciones.

“En resumen, el presidente Trump ha seguido sumisamente la trayectoria de su predecesor, bombardeando los mismos países a la vez que plagiaba sus discursos maníacos ante la ONU.

“Resulta absolutamente asombrosa la similitud entre las políticas y estrategias de Obama en política exterior y las de Trump, entre sus medios de implementarlas y sus aliados. La diferencia se limita al estilo y la retórica.

“Ambos presidentes ‘agentes del cambio’ quebraron inmediatamente sus falsas promesas preelectorales y han actuado sin salirse del marco de las instituciones permanentes del Estado.
INMIGRANTES Y REFUGIADOS, PRODUCTO DE TANTA INVASIÓN

“Cualquier diferencia que muestren es fruto de los distintos contextos históricos. Obama se hizo cargo del colapso del sistema financiero e intentó regular la banca para estabilizar su funcionamiento. Trump asumió el cargo tras la ‘estabilización’ de un billón de dólares de Obama y pretende eliminar las regulaciones –¡siguiendo los pasos del presidente Clinton!–. ¡Tanto jaleo a causa de la ‘desregulación histórica’ de Trump!

“El ‘invierno de descontento’ que ha tomado forma en protestas masivas contra la decisión de Trump de prohibir la entrada a inmigrantes y visitantes de siete países predominantemente musulmanes es consecuencia directa de las ‘siete guerras sangrientas’ de Obama.

“Inmigrantes y refugiados son el producto de las invasiones y ataques a dichos países que han provocado el asesinato, las lesiones, el desplazamiento forzoso y la miseria en millones de personas, sobre todo, aunque no solo, musulmanes. Las guerras de Obama han generado decenas de miles de ‘rebeldes’, insurgentes y terroristas. Los refugiados, que huyen para salvar su vida, han sido prácticamente excluidos de EU bajo la presidencia de Obama y la mayor parte de ellos han buscado refugio seguro en los escuálidos campos y el caos de la Unión Europea.

“Por terrible e ilegal que pueda parecer el cierre de fronteras a los musulmanes y por prometedoras que parezcan las manifestaciones masivas de protesta, todo ello no es sino el resultado de las políticas de asesinato y caos implementadas durante casi una década por el presidente Obama.

“Dentro de la misma trayectoria política, Obama derramó la sangre y le toca a Trump ‘arreglar el caos’, dicho en su estilo vulgar y racista. ¡A Obama se le consideró un pacificador merecedor del Premio Nobel de la Paz y al gruñón de Trump se le critica estrepitosamente por tener que usar la mopa para limpiar la sangre!

“Trump ha escogido hollar el sendero de la deshonra y se enfrenta a la ira del purgatorio. Mientras tanto, Obama se ha retirado a jugar al golf y practicar windsurf y esboza su sonrisa despreocupada a los escritorzuelos que le adoran en los medios de comunicación de masas.

Mientras Trump pisotea el sendero marcado por Obama, cientos de miles de manifestantes llenan las calles para protestar contra el ‘fascista’ y decenas de grandes medios de comunicación, docenas de plutócratas e ‘intelectuales’ de todo género, raza y credo, se retuercen de indignación moral.

“Uno se queda perplejo ante el silencio ensordecedor de esos mismos activistas y esas mismas fuerzas cuando las guerras y violentos ataques de Obama provocaron la muerte y el desplazamiento de millones de civiles, en su mayor parte musulmanes y en su mayor parte mujeres, mientras sus hogares, bodas, funerales, mercados, escuelas y hospitales eran bombardeados.

“¡Cuánto atolondramiento! En lugar de eso, deberíamos tratar de entender las posibilidades que surgen del hecho de que las masas rompan finalmente su silencio cuando el belicismo elocuente e hipócrita de Obama se transforma en la descarada marcha triunfal de Trump hacia el apocalipsis.

Texto completo en: http://www.lahaine.org/los-lazos-de-trump-con

Por motivo de la Semana Santa, esta columna no aparecerá el próximo sábado 15 de abril, pero estaremos de vuelta día 22.
manuelmejidot@gmail.com