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Alto Poder / Manuel Mejido

  • Manuel Mejido

  • La única forma de resolver problemas es endeudando al país
  • Felipe Calderón es el Presidente que peor lo ha administrado
  • Por designios de organismos internacionales todo se privatiza

Desde que en agosto de 1982 estalló una crisis derivada del aumento incesante de la deuda externa de México, los años subsecuentes estuvieron marcados por continúas renegociaciones y la contratación de nuevos préstamos bajo condiciones cada vez más desfavorables para el país.

La situación desesperada de los gobernantes, para no esforzarse mucho en pensar mejores soluciones, se dedicaron a aceptar préstamos bajo cláusulas demasiado onerosas que incluían la modificación de las políticas económica y social, además de la aceptación de directrices impuestas por organismos financieros internacionales y el Gobierno de Estados Unidos.

Resultó más fácil para quienes dirigían desde Los Pinos y la Secretaría de Hacienda el destino de la nación, ponerse de rodillas y extender la mano al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional o directamente al Gobierno de la Unión Americana.

Por tan malas decisiones a nadie debe extrañar que a la fecha se sigan pagando grandes costos económicos, políticos y sociales, que se revelan en el mediocre crecimiento del país, la incapacidad para generar empleos y el progresivo e infrenable empobrecimiento del nivel de vida de los mexicanos.

El exceso de solicitudes de créditos a los bancos e instituciones internacionales, se convirtió en una fábrica de hambre, miseria, pobreza e ignorancia para 70 millones de mexicanos y de inmensa riqueza para las 35 familias que controlan, con mano férrea, la riqueza nacional.

José Alejandro Rodríguez Hernández, investigador del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM consultado por Alto Poder señaló:

“A más de 30 años del estallido de la crisis provocada por el endeudamiento irresponsable del Gobierno, la política adoptada por las autoridades ha sido la de mantener a cualquier costo la misma política macroeconómica en equilibrio, pese a que ello comprometa el crecimiento y la atención de los problemas más apremiantes que experimenta la sociedad mexicana, como lo es el aumento de la pobreza, la inseguridad, la violencia, la corrupción, etcétera”.
En tres años la deuda pública aumentó 1.29 billones

El Banco de México señala que la deuda del Gobierno nacional de 1980 a 2014 pasó del medio billón de pesos a 6.65 billones. En los tres años de la actual administración, se incrementó la deuda pública neta en 1.29 billones.

Diversos grupos de economistas se han dedicado a analizar las causas del empantanamiento económico de México, cuyo desarrollo lo sigue impidiendo el aumento de su deuda externa. Descubrieron que durante el segundo sexenio panista, con Felipe Calderón Hinojosa, el endeudamiento público mostró un incremento de 3.59 billones de pesos, cifra desproporcional con la alcanzada por anteriores gobiernos.

Comparando la deuda calderonista con anteriores administraciones, en promedio cada día de su sexenio el país se endeudó en mil 642 millones de pesos, o sea un 513.84 por ciento.

Ni sumado el endeudamiento alcanzado por los gobiernos de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Vicente Fox se logra equiparar la deuda contraída por Felipe Calderón.

Puede argumentarse que el panista endeudó el país para destinar mayores recursos a la seguridad pública. Pero los resultados de ese eje de su Gobierno fueron desastrosos.

En 2006, cuando Calderón inició su Gobierno, se destinaban a los estados seis mil 686 millones de pesos. En el 2012, la cifra se elevó a 14 mil 509 millones. Sin embargo el índice delictivo subió un 84 por ciento durante el sexenio.

La mayor parte de esa cantidad enorme de millones se confió, sin ninguna base sólida, a Genaro García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública nacional. El dinero público se manejó a favor de una camarilla y García Luna sigue contento y feliz transitando por México, sin que haya autoridad que le exija cuentas a su malversación de los recursos que mal manejó.
Cada sexenio aumenta más la deuda

En el periodo presidencial de Miguel de la Madrid (1982-1988), distinguido por su flacidez e incompetencia, el nivel de endeudamiento se ubicó en 256.7 miles de millones de pesos. Este sexenio lo marcó la crisis de deuda que representó el inicio de una etapa de negociaciones continuas para reestructurar el pago del capital y los intereses.

El entreguismo de Miguel de la Madrid no tuvo límites porque puso en marcha numerosas medidas de política económica diseñadas por Estados Unidos y los organismos financieros internacionales, para estabilizar la economía y asegurar el pago de su deuda.

De la Madrid recibió el peso a 70 por dólar y, seis años después, lo entregó a dos mil 208.75 centavos. En la época pos revolucionaria nunca hubo un Gobierno tan mal administrado y peor conducido. Tal vez la administración de Vicente Fox podría equiparársele.
Tres mil 147 por ciento devaluó el dólar en su sexenio

Con Salinas de Gortari (1988-1994) el país se endeudó menos, pero dejó sembrado un campo de minas a Ernesto Zedillo (1994-2000) con los desafortunados “errores de diciembre” por los que México tuvo que pagar a Estados Unidos con lágrimas de sangre.

Zedillo se comprometió, ante la Casa Blanca, a la privatización de los bancos, de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad. Acuerdos que México sumisamente está cumpliendo al pie de la letra.

Con la creación del Fondo Bancario de Protección al Ahorro y la conversión de sus pasivos como parte de la deuda pública en 1998, contribuyeron al aumento del nivel de endeudamiento que el pueblo sigue pagando.

Zedillo, un burócrata de alta calificación, evitó la pulverización de una economía demasiado fisurada, pero que Vicente Fox (2000-2006) se encargó de destrozar.

El Gobierno de Fox, comparado con el de Zedillo, no colapsó gracias a la bonanza petrolera que llegó a vender el barril de energético a más de 100 dólares pero que el panista fue incapaz de administrar. Esos primeros seis años de la “alternancia” tienen su mejor ejemplo en la recomendación que le hizo Vicente a una mujer indígena de no leer para vivir feliz.

En el periodo comprendido entre el primero de diciembre de 2012 y el 30 de noviembre de 2014, es decir en un total de 23 meses del actual Gobierno, el país ha visto incrementarse su deuda diariamente en mil 773 millones de pesos.

Cuando el sobreendeudamiento de México le ha cancelado un buen número de créditos en la banca internacional, el precio de petróleo sigue a la baja y no hay más qué vender, solo queda recortar el gasto público en lugar de quitarles el dinero a quienes lo han robado desde el Gobierno.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.
manuelmejidot@gmail.com