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Alto Poder / Manuel Mejido

  • Manuel Mejido

* Un pueblo hambriento debate legalización de la marihuana

* Despenalizar la yerba no hará de México un país avanzado

* El sistema de Salud falló en la prevención del alcoholismo

 

Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) destaparon la Caja de Pandora y se inició en el país un debate bizantino sobre la despenalización del cultivo, trasiego y consumo de la marihuana con fines medicinales y recreativos.

El escándalo mediático ha despertado el apetito mercantil de las televisoras, de diversos grupos defensores de la yerba y de la Unión Americana, en donde 20 Estados ya se unieron al grito libertario de “vamos a fumarla”.

Tanto interés en acabar con medidas prohibicionistas, que según los jurisconsultos coartan la libertad de decisión de las personas, parece conducir hacia quienes pretenden el control de su distribución, que generará ganancias por miles de millones de dólares y es el motivo primordial, que se ha disfrazado con la alharaca del autoconsumo sin penas.

El lavado de dinero del narcotráfico ocurre en países donde el secretario bancario es respetado y, según los expertos, supera los 100 mil millones de dólares al año.

Tan inmensa cantidad de dinero no se lava en bancos de Estados Unidos, sino en otros países en donde los Gobiernos son más laxos en el castigo a los traficantes.

El desmedido interés que estalló en México con la decisión de la Suprema Corte de dar libertad de decidir a los viciosos, aparentemente es para desalentar el comercio ilegal que ha dejado más de 150 mil muertos en el territorio mexicano en los últimos nueve años (seis del calderonismo y tres actuales) durante la mal llamada “guerra contra el narcotráfico”.

En el trasfondo, en la parte más oscura de la hipocresía y la avaricia, permanecen al acecho los rapases empresarios, de la legalidad o la ilegalidad, pero que a ninguno de ellos les importa la salud del pueblo sino incrementar sus cuentas bancarias.

Vicente Fox es un ejemplo de este grupo de ambiciosos, porque reconoció públicamente estar a favor de la despenalización de la marihuana y manifestó estar dispuesto a crear la primera empresa productora de la yerba. La pregunta que ronda en el país es ¿por qué no lo hizo cuando fue Presidente? Tal vez para no llenar de sospechas bien fundadas su Gobierno.

Entre retrógrados y vanguardistas te veas

Aunque los ministros de la Corte apoyaron el derecho de los mexicanos a autodestruirse, al fallar a favor de la libertad de decidir de las personas, la Iglesia católica que poco cuenta ya en este caso, y las organizaciones de padres de familia se oponen terminantemente a una medida tan liberal como mercantilista.

Quienes se oponen a esta medida son tachados de retrógrados, de intolerantes e ignorantes. En cambio, se dicen “vanguardistas” aquellos que adoptaron el estilo podrido de Jorge Castañeda y su grupúsculo de amigos.

El consumo de la marihuana en México empezó entre los desposeídos que la fumaban para espantar el hambre, igual que el dril y la manta se convirtieron en la vestimenta de los pobres y los tatuajes, que ahora llaman arte, eran símbolos de los presidiarios.

Ahora, la yerba servirá para distraer el hambre de más de 60 millones de pobres que malviven en el país y para algunos más.

Los especialistas estiman que el 68 por ciento de los 25 mil presos en todo el país fueron sentenciados por posesión, distribución y consumo de marihuana. ¿Acaso serán excarcelados de concretarse la despenalización de esa droga?

México no saldrá del rezago en que se encuentra solo por eliminar la prohibición de fumar marihuana, que es tan útil para que la cucaracha siga caminando. Tampoco se convertirá en una nación desarrollada, progresista, de vanguardia.

Singapur es una ciudad-Estado de primer mundo muy estricta en el cumplimiento de la ley, trátese de quien se trate. En su aeropuerto, antes de entrar en el perímetro citadino de la terminal aérea, se encuentra un gran tambo de basura con un letrero que, en grandes letras, dice: “En Singapur el tráfico de drogas es pena de muerta. Si trae algún enervante deposítelo aquí”.

Recorrí toda la República como reportero y estuve en los lugares más ricos a los más pobres y en ninguno encontré un letrero semejante porque, desde luego, no había el tipo de autoridades de Singapur, en donde arrojar un chicle a la banqueta tiene una multa de 100 dólares.
A fumar mientras el país va a la quiebra

Consultado por Alto Poder, Juan Francisco Torres Landa Ruffo, uno de los abogados que obtuvo el amparo de la Suprema Corte, estimó “necesaria una nueva Ley de Salud que sea compatible con la Constitución y que sea compatible con los derechos fundamentales que hoy ya tenemos reconocidos cuatro personas (las que ganaron el amparo) y el día de mañana muchos más”.

Quienes ven más a fondo en las discusiones sobre la marihuana, advierten que no son más que una caja China para esconder la grave crisis económica y de confianza que vive el país; que los precios del petróleo van a la baja y que el dólar sigue a la alza.

Con el ímpetu de su juventud y los genes políticos de su abuelo, Juan José Torres Landa exgobernador de Guanajuato, el abogado dijo a esta columna: “Hoy clavamos el primer clavo en el prohibicionismo y me siento orgulloso de esto. Un primer paso será hablar con diputados y senadores para que hagan caso de la decisión de la Suprema Corte e inicie el debate en el poder legislativo.”

El debate ya está a todo lo que da en las televisoras por cumplir con su deber informativo y porque tienen alcances mercantiles muy poderosos, que están viendo las posibilidades en el futuro de nuevos y lucrativos negocios.

El Gobierno y los empresarios estadunidenses son tan voraces como el águila calva de su escudo para los grandes negocios y ya suman 20 Estados de la Unión Americana, además del Distrito de Columbia donde se permite el uso de la marihuana por lo menos para fines medicinales.

De todos ellos destaca Colorado, que desde el 1 de enero de este año liberó y reguló sus ventas para fines recreativos.

El giro dado por la población estadounidense sobre la yerba, provocó que gobernantes que anteriormente se oponían a su legalización, terminen por sumarse a ella, como ocurre con el alcalde demócrata de Nueva York, Andrew Cuomo, aunque su plan será más restrictivo que el de Colorado y California porque solo permitirá a 20 hospitales prescribirla a pacientes con cáncer, glaucoma y otras enfermedades.
El sector Salud no está preparado

El investigador Fernando Cano Valle, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, declaró a “Alto Poder” que “la legalización de la droga reduciría hasta el 80 por ciento de su precio final y evitaría los problemas con la delincuencia.”

No obstante, cuestiona si el sector Salud está preparado para atender a los adictos que lleguen a solicitar atención médica.

Lo cierto es que el sector Salud no ha podido afrontar el problema de drogas permitidas como el tabaco y el alcohol. El tabaquismo en México provoca la muerte de más de 60 mil personas al año (165 al día), además de ser un factor de riesgo en seis de las ocho principales causas de mortalidad.

El consumo de alcohol ocasiona la muerte de cerca de 16 mil personas al año y se asocia con el 90 por ciento de los accidentes de tránsito.

La Iglesia católica y las uniones de padres de familia se oponen a la despenalización de la marihuana, como lo hicieron cuando se debatió el aborto.

En tanto siga rodando la bola de nieve del opinionismo en el país, una gran nube de complicidades seguirá cubriendo los graves problemas que afectan la nación y que, de momento, no han podido ser solucionados, unos por viejos y retorcidos y otros por nuevos y universales.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.
manuelmejidot@gmail.com