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“Ámate a ti mismo”

  • Palabra: Terry Guindi

La razón y la lógica son simples, llegan por distintas vías a una gama de conclusiones, nos limitamos al suponer que solo existe una, lo que sí es claro es que las respuestas, si se apegan a la verdad, tienen una ruta equivalente.

Solo puedes dar lo que tienes; nadie puede aportar lo que carece, por mucha voluntad que tenga para ello puede luchar para conseguir eso que se le solicita, que tiene interés en dar o que le es absolutamente imprescindible entregar. Para dar amor es condición necesaria, aunque insuficiente, tenerlo, quien carece de amor por sí mismo está impedido a querer sinceramente.

El amor y el cariño a veces se confunden; el primero está compuesto de la emoción, la razón y la voluntad; el segundo es más terrenal, más inmediato. Sentirse orgulloso de uno mismo, al menos estar conforme en alguna medida, tanto de nuestros atributos físicos como de la persona que somos.

La paz que es un elemento indispensable para poder prosperar en todos los aspectos de la vida y para poder interconectarnos con nuestros núcleos de relaciones es solo posible si alcanzamos niveles mínimos de autoestima y respeto para con nosotros, nuestro pasado y nuestras actuales circunstancias.

Es común que al entregar, por lapsos de nuestra vida, nuestras decisiones y nuestros deseos a alguien más; que al dejar de ser individuo para ser pareja; que al despojarnos de lo que llamo “varita mágica”, tengamos por costumbre el esconder o minimizar las características y las cosas que nos han agradado siempre de nosotros mismos; dejamos de destacarlas y de mostrarlas, perdimos el cuidado y esmero que pusimos en su creación; esta es la primera tarea y un gran secreto para empezar nuestra reconstrucción y un nuevo amor por nosotros mismos. Todos somos interesantes, todos somos atractivos; todos merecemos abundancia y felicidad. La tarea de repetirnos estos conceptos; de transformarlos casi en nuestra piel y de convertirlos en la carga energética que de nosotros emane debe de hacerse con constancia para romper el círculo vicioso al que hechos, personas y sobre todo nosotros nos hemos metido.

Aún en la concepción más elemental y limitada de la belleza, como si esta sólo fuera los rasgos físicos, a distancia y de cerca se percibe a quien perdió al menos el cariño por sí mismo. Lo has visto, lo has percibido en algunos que en otro tiempo consideraste lo mismo exitosos que “populares”.

Al verlos nos queda esa sensación que su cercanía sólo terminará por restarnos energía y vitalidad; que su sanación sólo es posible con su voluntad y con el apoyo de otros; si la primera está en duda, la segunda es absolutamente ineficiente. Ser atractivo para los demás empieza por serlo para nosotros; por mostrarle al mundo lo que en lo personal es una verdad absoluta, nos amamos, nos respetamos y tenemos destino.

La seguridad es el antídoto para el rechazo y los efectos de este mismo. Amarte, quererte, respetarte, gustarte, aceptarte, estar en paz son las seis llaves del horizonte efectivo y afectivo; la capacidad de asumir riesgos razonables es la combinación de cada una de las cerraduras.

Comenzar esta ruta es una obligación insoslayable que es inválido que te ocultes.

Te deseo un fantástico viaje, recuerda observar tu palabra que es mágica #lapalabraesmágica

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Twitter@TerryGuindi