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Amenaza la extrema derecha holandesa

  • Alejo Martínez

  • Alejo Martínez Vendrell

Mañana se celebrarán las elecciones parlamentarias que definirán al nuevo primer ministro de los Países Bajos. Este proceso está llamando especialmente la atención mundial en virtud de que se trata de un espacio donde un candidato está jugando un papel sumamente llamativo. Se trata de Geert Wilders, un sobresaliente representante de las florecientes corrientes populistas de derecha en los países desarrollados. Hay una profunda curiosidad por ver si los resultados del Brexit y de la elección de Donald Trump tendrán continuidad en el primer mundo.

En la plataforma promovida por el Partido por la Libertad (PVV) de Wilders, se encuentran múltiples coincidencias con los postulados enarbolados durante las dos exitosas campañas mencionadas: se plantea un reforzamiento de las fronteras para evitar al máximo posible la inmigración indocumentada, hay una buena dosis de xenofobia y racismo, se cuestiona la adhesión a la eurozona y hasta se llega a plantear el rompimiento con la Unión Europea, se milita contra la globalización y se invoca el proteccionismo económico.

No cabe duda que la crisis laboral, que en gran medida está vinculada con el desplazamiento de la mano de obra por los vertiginosos avances tecnológicos del mundo moderno, ha vuelto cada vez más difícil la asimilación de grupos sociales que tiene un origen cultural diferente y que provienen de países con menor nivel de desarrollo. Eludiendo valorar el enorme efecto de la modernización tecnológica, se prefiere y encuentra más cómodo imputar a los extranjeros indocumentados los graves impactos que se están sufriendo en el mercado del trabajo. Es uno de los factores que ha contribuido con gran peso a la impresionante expansión y penetración de los movimientos populistas de derecha en el primer mundo.

Aún cuando en términos razonables se descarta que el PVV de Wilders alcance mañana una mayoría absoluta que le garantizara el cargo de primer ministro, no deja de ser amenazante que ocupe el primer lugar de los partidos y que se ubique en la alternativa de forjar las alianzas que le permitieran conformar Gobierno. Sin embargo, hasta ahora, todo indica que, dentro de la multiplicidad de partidos existentes, en función de su esquema dominante de representación proporcional, son por fortuna la gran mayoría los que no están dispuestos a coaligarse con el PVV.

Aprovechando los datos que nos aporta el estupendo corresponsal europeo Carlos Siula, con quien cuenta El Sol de México, nos encontramos con que de acuerdo con las encuestas levantadas por la cadena pública NOS y el Instituto Peil.nl, “las próximas elecciones producirán una profunda transformación de los equilibrios políticos del país: el PVV de Wilders duplicará su fuerza actual en la Segunda Cámara (diputados)”, en tanto que el gobernante Partido del Pueblo por Libertad y Democracia (VVD) de centro-derecha del primer ministro, Mark Rutte, sufrirá un grave revés que lo reducirá de 41 a 26 diputados “y los social-demócratas perderán 26 escaños para conservar apenas 12, mientras que los ecologistas pasarán de cuatro a 16 curules”.

A pesar de esa brutal caída, los últimos sondeos marcan que el VVD de Rutte detenta aún ligera mayoría sobre el PVV de Wilders, que apenas alcanzaría 23 de 150 curules. Por el bien de la Unión Europea y del mundo, ojalá los opulentos Países Bajos contengan la inercia populista y no caigan en un lamentable retroceso.
amartinezv@derecho.unam.mx

@AlejoMVendrell