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América reacciona ante dictadura de Maduro

  • Alejo Martínez

  • Alejo Martínez

A medida que se ha venido agudizando la brutal crisis económica en Venezuela, que necesariamente se ha visto también acompañada por una agudización de inconformidad o indignación política y social, con una creciente pérdida de respaldo y legitimidad del régimen del heredero de Hugo Chávez, Nico Maduro, éste ha decidido aferrarse al poder aun a costa de venir incrementando tanto la ilegalidad como la represión, aprovechando el absoluto control que ejerce ahora el Poder Ejecutivo sobre el Judicial.

Hasta hace poco el Ejecutivo detentaba también ese tipo de control absoluto sobre el Legislativo, pero en las recientes elecciones del 6 de diciembre de 2015, por vez primera en 17 años, la oposición al chavismo, impulsada por la grave crisis económica, logró obtener, a pesar de obstáculos y abusos, una importante victoria al ganar 112 de las 167 curules de la Asamblea Nacional, alcanzando así el 67.06 por ciento, o sea, superando las dos terceras partes del total. Sin embargo, Maduro ha decidido utilizar su pleno control sobre el Poder Judicial para obstaculizar, recurriendo hasta a sentencias violatorias de la Constitución, las decisiones del Legislativo.

Por ventura para la colectividad nacional venezolana, el nuevo Secretario General, que tomó posesión en mayo de 2015, Luis Almagro, a diferencia de su predecesor, ha decidido afrontar todos los riesgos, asumiendo una ejemplar postura de dignidad y en cumplimiento de la misión asignada a la OEA, ha tenido que enfrentar el furor de un Gobierno agresivo al denunciar la realidad de ilegalidad y represión que ha venido ejerciendo el presidente Maduro. Almagro ha sido así un pivote fundamental en la lucha por defender los elementales derechos de la sociedad venezolana.

La gran mayoría de los países de América Latina estaban plenamente conscientes de esa represiva realidad, pero temían las reacciones de un Gobierno que en su época de gran bonanza petrolera apoyó a varias de esas naciones, y que en ese tiempo logró un muy buen prestigio internacional por haber alcanzado un destacado nivel de igualdad social a través del derramamiento de múltiples dádivas incondicionales, que dieron mucho de comer pero no enseñaron a pescar.

Finalmente, ante la cada vez más abrumadora realidad de ilegalidad y represión, hasta ahora al menos 14 países del continente americano se han solidarizado con la iniciativa impulsada tanto por Luis Almagro como por el canciller mexicano Luis Videgaray Caso, y han decidido demandar al régimen de Maduro el cumplimiento, esencialmente de las siguientes prioridades: “la liberación de presos políticos, se reconozca la legitimidad de las decisiones de la Asamblea Nacional, según la Constitución, y que se establezca un calendario electoral, que incluya las elecciones pospuestas”. Conviene especificar aquí que en 2016, ante el fundado temor de verse aplastado, el régimen de Maduro decidió posponer indefinidamente los comicios para gobernadores.

Es de preverse que el endurecido Gobierno venezolano no atienda estas demandas democratizadoras, pero su muy merecido desprestigio internacional crecerá y minará considerablemente sus posibilidades de seguir sosteniéndose en medio de una justificada indignación en constante expansión.
amartinezv@derecho.unam.mx   @AlejoMVendrell
El régimen chavista en un festín de dispendios, dio mucho de comer, pero no enseñó a pescar.