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Amlo en Televisa

  • Pedro Peñaloza

“El poder y el despotismo duran poco”.

Séneca

  • Pedro Peñaloza

1. Entre el discurso y la coherencia. Andrés Manuel López Obrador (AMLO) regresa a Televisa para plantear sus ideas ante su inminente candidatura oficial. Lo hizo en el canal nuclear de dicha empresa, en el programa matutino del ahora conductor consentido, Carlos Loret de Mola, quien jugó, cedió y se pitorreó del dirigente de MORENA. Veamos: AMLO afirma que “la mafia del poder no tiene llenadera”. Aquí el tabasqueño dice, quizá sin saberlo, que el motor de la burguesía es su sed de ganancia insaciable. Es más, él cree ingenua y peligrosamente que la “mafia del poder” puede cambiar y hasta ceder en sus ambiciones connaturales, si no veamos lo que comentó AMLO: “luego del daño que le han hecho al país deberían dejar que el pueblo elija libremente”. Está claro, que el tabasqueño no entiende la esencia de los reflejos de control que tiene la clase política dominante; además, por si algo faltara en la candidez de AMLO, el precandidato subrayó que, “la mafia del poder debería reconocer que cometió fraude (refiriéndose al contexto que se vivió en las elección del 2006). Es la vieja actitud de quien ilusiona a sus seguidores de que la dialéctica de los procesos políticos y sociales depende de los humores personales.

2. La ignorancia a todo color. AMLO siguió en su periplo al decir ocurrencias y exhibiendo confusiones conceptuales. Otro ejemplo, “Salinas es el padre de la desigualdad moderna en México”, ¡Caramba! Ya ni siquiera vincula al régimen de De la Madrid como el punto de arranque del neoliberalismo, el cual es un ardid de los nacionalistas tardíos para juzgar al PRI de manera sesgada y parcial. La desigualdad social obedece a un modelo de acumulación capitalista y a la ubicación de México en la división internacional del trabajo, y no, como parece entenderlo AMLO, a la decisión del gobernante en turno.

3. ¿Amnistía a la mafia? Ante dicha pregunta de uno de sus interlocutores, López Obrador señaló que “requerimos, y a eso estamos llamando, a un acuerdo entre todos para decir basta a la corrupción y vamos a poner por delante la honestidad”; y la frase con la que redondeó fue, “olvido no, perdón sí”. Es evidente, que dada la debilidad y el deterioro del grupo peñista, el virtual candidato de MORENA ha tomado la decisión de proponer un acuerdo al grupo político dominante para efectuar una especie de “transición pactada”, y con ello darle una salida tersa a lo que parece ser una conflictiva y polarizada elección en el 2018. De esta manera, queda claro que el radicalismo verbal cotidiano del tabasqueño es un simple fuego de artificio.

4. ¿El eje es la lucha contra la corrupción? De nueva cuenta, AMLO planteó en dicha entrevista que lo más importante es la lucha contra la corrupción, que asciende a “500 mil millones de pesos”. Por supuesto que el tema es un lastre para la convivencia democrática, pero de ahí a convertirlo en el motor programático del cambio, es tirar a la coladera todas las investigaciones nacionales e internacionales que indican que en México y en los países de la región el tema de temas es la desigualdad social, y la desigualdad existe, no por mandato divino, sino por la existencia de una minoría rapaz que se apropia de la mayoría de la riqueza. Por cierto, de dicho tema ni una línea planteó el entrevistado. ¿Este es el candidato de izquierda que requiere un país hundido en la polarización social, en la precarización laboral y en la exclusión juvenil?

pedropenaloza@yahoo.com          Twitter: @pedro_penaloz