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Anaya vs. Felipe Calderón

  • Ramón Ojeda Mestre

  • Ramón Ojeda Mestre

Hace días, en la fiesta del cumpleaños de Calderón hubo caras largas, murmuraciones, nerviosismo y corrillos especulativos. Pasaban los minutos y las horas y Ricardo Anaya Cortés no llegaba a felicitar a su compañero de partido y colega, expresidente de la República. Se hicieron las llamadas por una veintena de celulares, cabildeando a más no poder, según nos comentó influyente compañera panista que presenciaba el corre-corre y participaba en el llama-llama. Little Richard no llegó.

El mensaje estaba claro: El PAN no apoyaría la candidatura de la señora Calderón hacia el 2018. Ricardo Anaya Cortés, sin parentesco con el cruel conquistador, había pintado su raya. Mal hecho. Lo Cortés no quita lo valiente, aunque el demostró que lo Cortés no quita lo caliente. Anaya, de 37 años, es colega de Felipe C. y de Margarita Z., pero con mejores prendas académicas. Aunque ahora no se debe mencionar eso de los títulos, ni las tesis, exámenes profesionales o las calificaciones, porque las epidermis están sensibles y los demonios andan sueltos. Abogado, egresado de la Autónoma de Querétaro, obtuvo su título con mención honorífica con una maestría en derecho fiscal por la Universidad del Valle de México, donde obtuvo título con mención honorífica, y es doctor en ciencias políticas y sociales con mención honorífica. Ha sido profesor titular de derecho constitucional y teoría del estado en la Facultad de Derecho de la Autónoma de Querétaro, la tierra de Diego Fernández de Cevallos y de Antonio Calzada Urquiza, de Enrique Burgos, entre muchos otros destacados.

Después de ese desaguisado, que sin duda le bajó muchos puntos a Margarita Z de C. ante el panismo beligerante, Anaya el Joven, para diferenciarlo de Anaya el Grande, es decir, del general Pedro María Anaya el hidalguense que también como Ricardo Anaya fue líder de la Cámara de Diputados en su tiempo y presidente de la República por menos de dos meses y quien se hizo famoso por haberle dicho al general con nombre de té, Twiggs: Si hubiera parque no estaría usted aquí.

El problema se le complicó a Anaya el joven porque no le cumplió a su padrino Gustavo Madero, el mátalas callando, su exigencia de ser el líder de la bancada panista de Diputados. Otra vez pintó su raya el arrojado Anaya y cruzó el Rubicón. Enseñó que sí quiere la grande y que va por ella. Nos referimos a la del 2018. Madero se enfureció, como todos los que esperan una cosa y no les cumplen, igual que le pasó a Margarita Z. cuando se lanzó contra Osorio Chong y contra el Presidente. Últimamente nos hemos vuelto muy coscorroneros y la dama Z mandó espadachines menores a atacar todo y a ver si conseguían posicionarse en Edomex, sin lo cual es imposible para el PAN llegar a semifinales.

Tiene razón el ingeniero Aquiles Córdova Morán, quien es el más culto de los políticos del México actual y sin duda el líder más poderoso de todos los que poseen fuerza social real, sin ser presidente de partido o de gremio sindical. Aquiles es seguido apasionadamente por millones de personas en Edomex y en todo el país, nos consta, y con agudeza, le dejó caer la cucurbitácea al secretario de la campaña de Margarita Zavala en su texto admonitorio del día primero. http://www.antorchacampesina.org.mx/colaborador.php?id_colaborador=18#.V8wv-o-cHIU y eso lo resintió la esposa de Calderón en Michoacán a donde la llevaron a darse un baño de pueblo. Anaya va ganando, pero rumbo al precipicio. Puede apostar a que habrá un tercero en discordia en nuestro partido Acción Nacional. Alea jacta est.

rojedamestre@yahoo.com