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Angela Merkel, personaje del año/ Sutilezas / Yolanda de la Torre V.

  • Yolanda de la Torre Valdés

He de confesarles que a lo largo de los años he sido asidua lectora de la revista TIME, una publicación de origen estadunidense que ha logrado cobertura global desde sus inicios, a través de la que hemos tenido oportunidad de tener mayor conocimiento de las personalidades que han hecho historia desde 1923, año en que fue fundada, nombrando en 1927 a Charles Lindberg como “El Hombre del Año”, por haber hecho el primer vuelo trasatlántico piloteando al “Espíritu de San Luis”.

Precisamente, esa última expresión fue durante mucho tiempo lo que me hacía tener una cierta resistencia o rechazo por tal publicación, aunque en general me gustaran sus contenidos, ya que finalmente resultaba un señalamiento machista y por tanto se volvía excluyente, con la excepción obvia de años en los que la distinguida era del sexo femenino, llamándosele “La Mujer del Año”, como ocurrió con Wallis Simpson en 1936, la plebeya que hizo renunciar al trono del Reino Unido al monarca Eduardo VIII, quien a la postre fue sucedido por el rey Jorge, padre de la actual soberana, Elizabeth II.

Hubo un caso polémico en 1937, cuando Chiang Khai Shek y su esposa Soong May-Ling, a quienes se les distinguió como “Hombre y Esposa del Año”, una expresión también polémica, como si el valor de la mujer en ese caso se reconociera por el personaje de quien fue esposa y no por ella misma. Cabe recordar que ya en los 40’s, cuando los aliados enfrentaban a Hitler, la publicación en cuestión reconoció como Hombre del Año a José Stalin, quien fue líder soviético entre 1924 y 1953.

Pero más allá de cuanta historia se pueda hacer al respecto, la revista TIME por presiones de equidad de género, terminó por nombrar al “Personaje del Año”, distinción que en este 2015 fue otorgada a la canciller de Alemania, Angela Merkel, la mujer que además de sacar a flote a su país en el marco de la más grave crisis económica que ha azotado al mundo en tiempos modernos, se echó a la espalda la recuperación de otras naciones pertenecientes a la Unión Europea, como Grecia, Italia, España, Portugal e Irlanda, a las que impuso severos planes de reestructuración de su economía para respaldarles con los fondos que requerían al tener algunas de ellas niveles de deuda que superaban el 120 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB).

Si por algo destaca Angela Merkel, además de la firmeza con que gobierna a la principal economía de Europa, es por la discreción y austeridad en su vida personal, ya que regularmente se le ve usando un sencillo peinado, además de trajes de línea, de esos que se pueden comprar a un bajo precio en tiendas departamentales.

Una imagen que se recuerda constantemente de Angela Merkel, fue una conferencia de prensa conjunta que dio con la que hasta hace poco fue presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Merkel teniendo a su país como una de las principales economías del mundo, se mostraba austera, con zapatos sin tacón y un discreto traje gris tirando a azul. Por su parte Cristina Fernández, gobernando a una de las naciones económicamente más atribuladas de América Latina, lucía un vestido y zapatos que a todas luces eran de sofisticados diseñadores. Quizá la diferencia en el estado en que mantienen a sus respectivos países radique precisamente en la discreción de una y la necesidad de ostentar de la otra.

Es así que actualmente además de que TIME reconoce a Angela Merkel como el “Personaje del Año”, la revista especializada en negocios Forbes, la destaca como la segunda líder más poderosa del mundo, por debajo de Vladimir Putin, presidente de Rusia y por arriba del mandatario de Estados Unidos, Barack Obama. Con pequeñas diferencias, Rusia tiene más de 17 millones de kilómetros cuadrados, Estados Unidos supera los 9 millones de kilómetros cuadrados y Alemania apenas supera los 357 mil kilómetros cuadrados.
yolanda.delatorre@congreso.gob.mx

@yoladelatorre