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Sonidos del Alma / Aniversario Luctuoso. Giuseppe Verdi

  • Sonidos del alma: Francisco José Bernal

Un genio que sigue brillando entre el polvo del tiempo. El 27 de enero de 1901, hace más de un siglo, dejó su cuerpo para trascender a la luz. Fue sepultado en el Cementerio Monumental de Milán.

Su obra operística lo inmortaliza en cada rincón del mundo en donde se ejecuta; renace, se hace presente con los sonidos de su vida.

Cada época es diferente sin embargo, el verdadero arte es intemporal.

La ópera, espectacular obra se integra con música, lenguaje, actuación y escenografía, todo ello gira intensamente alrededor de un tema a veces inspiracional y en otras aspiracional, logrando profundas emociones y sensaciones humanas en la escala de las generaciones que han aparecido desde hace dos siglos.

– Abriendo el libro de su vida

Nació en Roncole, un bellísimo pueblo originalmente ducado de Parma, parte de
Francia.

Creció en Milán, Italia. En los primeros años de su vida mostró su talento, sensibilidad, temperamento así como liderazgo en su juventud. A temprana edad figuraba como organista de la iglesia de su pueblo. Recibió su educación musical en Milán y posteriormente se dedicó a la composición.

Su primer matrimonio fue en 1859 con Guseppina, quien murió en 1897, dejando dos hijos: Virginia e Icilio.

En 1836 se unió en matrimonio con Margherita muriendo ésta en 1840.

Verdi sufrió su primer gran tragedia al morir su hija Virginia.

– Sus principales obras

En el año de 1839 compuso su primera ópera Oberto, la cual fue estrenada en el Teatro de la Scala. Poco tiempo después en 1842 se hizo famoso mundialmente con la ópera Nabucco, posteriormente en 1843 Lombardi y en 1844 Hernani.

El tema de estas composiciones se identifica con un sentido patriótico, revolucionario, inspirado por su vivencia en una época de contiendas políticas y tiranía en Italia. El contenido de estas composiciones encontraron un eco en el pueblo italiano que se identificó en estos cantos con sus deseos de unidad y libertad. Todo ello situó a Verdi como un maestro de la revolución italiana, así como el anagrama de su nombre en la divisa del partido patriótico:
Víctor Emmanuel Re D’Italia.

En su época de mayor inspiración compuso las obras que le hicieron inmortal:

Aída, La Traviata, Rigoletto, El Trovador, Otelo, Vísperas Sicilianas, La Fuerza del Destino, Don Carlos, entre muchas otras. Se recuerdan también composiciones de carácter litúrgico como Misa de Réquiem y Te Deum.

-Epílogo

Giuseppe Verdi, aportó un elemento de renovación dentro del género operístico: adaptar la música a lo que sucede en escena; a la acción dramática. Es decir que la música nazca de una situación dramática. Con todo ello logró crear una obra única.