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Año nuevo: ¿vida nueva?

  • Espiral de conducta: Norma Le Payro

No trabaje por el dinero, deje que el dinero trabaje por usted (J. Rockefeller)
La mayoría de las personas intentan alcanzar una vida nueva, cuando se ven sometidos a circunstancias de culpas, fracaso, pérdidas, humillación, frustraciones e impotencias o dolor. En ese momento, las emociones protegen la mente humana, evitando los daños posibles, tomando determinaciones que la raza humana cree que con ello quedara todo en el olvido. Y efectivamente expertos en conducta afirman que las reacciones debido a sucesos adversos tienden ser de corta duración, e inevitablemente los lleva a desadaptaciones, provocando tomar decisiones que impactan su actualidad. Por otro lado también se busca una vida nueva mediante estímulos de éxito recibidos por superación personal social, poder o fama. Estímulos que no a todos les funcionan igual, ya que cuando las personas buscan un cambio de vida basada en las emociones, se corre el riesgo de no estar atento en las

consecuencias negativas de la misma. Sin embargo algunos seres humanos, piensan que alcanzar una vida nueva, se debe a tener un dinero extra. Dinero que cuando se tiene urgencia de alcanzar cambios, llega por algún medio y contribuye a tener una aparente vida nueva, reimpulsando una creatividad a corto plazo que ayuda a estabilizar el proceso agradable o desagradable vivido. ¿Pero en realidad que sería una vida nueva?, ¿Huir del gran amor de una pareja?, ¿Escapar de la adversidad?, ¿Desear la muerte de alguien? o tener una larga lista de pensamientos de cómo obtener una vida nueva sin necesidad de pasar ciertos procesos. Sociólogos describen que una vida nueva, es una frase que cada persona le da un concepto diferente. Warren Buffett, uno de los hombres más ricos del mundo, comparte frases como: Nunca invierta en un negocio que no pueda entender, como tecnologías complicadas. Si no puede ver caer un 50 por ciento de su inversión sin pánico, no invierta en el mercado de valores. Gran parte de éxito puede atribuirse a la inactividad. La mayoría de los inversores no resiste la tentación de comprar y vender constantemente, pero la piedra angular debe ser el letargo, bordeando la pereza. Compre un negocio, no alquile las acciones. Busque compañías con gran capacidad de generación de efectivo y que, una vez en marcha, no necesiten grandes reinversiones. Dichas frases para quienes su anhelo es tener ahorros desahogados, increíblemente no son de gran ayuda. Psicólogos comparten que la experiencia de cada millonario en el mundo, no está lejos de la experiencia de quien lucha por serlo. Una vida nueva, no es olvidar el pasado, ni querer tener un futuro abundante o intentar ser como lo millonarios. Comulgar en el día a día, con la frase de Sócrates “Yo solo sé que no sé nada”, propicia habilitar una vida nueva… El año nuevo es tan solo un símbolo de tiempo de que este sigue caminando. Una vida nueva, no es tener un cambio geográfico por huir de un conflicto, no aliviara las penas emocionales, porque a donde se viaje, éstas le acompañaran, y tampoco es tener la ilusión banal de sacarse la lotería para elaborar un cambio total de vida. Una vida nueva es un proceso más, de las variables del hombre para sobrevivir. Un año nuevo no es una vida nueva, es el sentido que en ese momento le de cada persona. Existen frases que solo tienen significado en el caos mismo de la vida misma. Libro sugerido: La vida nueva, Orhan Pamuk. Feliz Año Nuevo.