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Ante la crisis, medidas de estabilidad | Jorge L. Galicia

  • Jorge Galicia

Mucho se habla de la crisis económica por la que atraviesan varios países, en Sudamérica un ejemplo claro de ello se observa en Venezuela, entorno que se ha agravado por elementos políticos, lo cual ha puesto a su población en una situación de desesperanza y retos difíciles de superar. Las dificultades económicas obedecen principalmente a un contexto en el que se ubican las llamadas economías emergentes, pero en el caso venezolano éstas se han sumado a crisis de tipo político y social que vienen arrastrando de años, por lo que -en opinión de analistas internacionales- se cree que se está incubando una bomba de tiempo que en cualquier momento puede explotar con mayores consecuencias para su población.

México no es Venezuela, el de México es un Gobierno emanado de un sistema político democrático, hay estabilidad económica y paz social. Y si me preguntan, hasta dónde va a llegar la situación de Venezuela, mi respuesta sería no lo sé, pero más allá de eso lo que si me preocupa es hasta dónde y hasta cuándo la crisis económica estará presente con nosotros los mexicanos.

Ante la baja en los precios del petróleo; ante la devaluación del peso frente al dólar; ante los especuladores con los precios de la canasta de productos básicos; ante recortes al gasto público y disminución en las plantillas laborales; ante la voracidad de algunos comerciantes; claro que si nos preocupamos, pero nos espanta más que ante una situación difícil y de clara adversidad para muchas economías del mundo, surjan políticos que se aprovechen de la situación, que quieran sacar raja política y se digan salvadores de la patria en su afán de conseguir votos, aunque de economía nada sepan y menos de soluciones.

La crisis económica es un tema que la aposición al actual gobierno está explotando políticamente y,con miras a las elecciones donde se renovarán 12 gubernaturas en junio de este año, sus ofertassuenan algo así como “díganles que sí, pero no les digan cuando”, eso es lo más preocupante.

Y es que como respuesta a esa crisis mundial, que por supuesto afecta a la economía local de nuestro país, el gobierno federal anunció un recorte a su presupuesto para el ejercicio del presente año, por la cantidad de 132 mil millones de pesos, disminución que tiene que ver más con el gasto corriente que con el de inversión, ya que los proyectos de infraestructura más importantes continúan,y la medida forma parte de una estrategia para generar estabilidad y dar tranquilidad a la situación que prevalece en nuestra economía. Se aclara que PEMEX es el organismo más afectado; que en materia de seguridad públicano hay afectaciones a sus partidas y el gasto social está protegido.

Al respecto, algunos políticos encontraron en este anuncio una oportunidad para salir a denostar al Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto atribuyéndole políticas erráticas, cortas e insuficientes, es decir, hablan por hablar, porque entre los analistas financieros y del sector productivo en general hay reconocimiento a la acción gubernamental al coincidir en que son medidas “correctas”; que hay un manejo “adecuado”; “es un apoyo para el peso”; “reduce el riesgo crediticio y fortalece la economía”.

En fin, con crisis o sin ella, los agoreros del desastre siempre van a existir, afortunadamente México es muy grande y hay más mexicanos que hacen propuestas para salir adelante, para ser productivos, para mejorar, para construir rutas hacia el crecimiento. Tal vez la crisis que hoy tenemos como país pronto desaparezca, pero los agoreros del desastre seguirán, qué le vamos a hacer.

jorgelgalicia@yahoo.com.mx

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