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Ante la inseguridad, hagamos algo

  • Pedro de León Mojarro

El artículo 21 constitucional establece: “… La seguridad pública es una función a cargo de la Federación, las entidades federativas y los Municipios, que comprende la prevención de los delitos; la investigación y persecución… La actuación de las instituciones de seguridad pública se regirá por los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos reconocidos en esta Constitución.

Las instituciones de seguridad pública serán de carácter civil, disciplinado y profesional…”

Mandato constitucional que con el Ejército y la Marina combatiendo la inseguridad se está violando.

En diez años, el presupuesto de seguridad pasó de 14 mil a 162 mil millones de pesos, creció 12 veces, en esa misma proporción debió haberse abatido la inseguridad y no fue así, ésta sigue aumentando.

En 2006 en el país hubo poco menos de 12 mil homicidios, 733 secuestros y 3 mil 157 extorsiones. Para 2012, al cierre del sexenio de Felipe Calderón la extorsión y el secuestro se duplicaron, en 2016, hubo 20 mil 789 homicidios, 60 por ciento más después de 10 años según la Secretaría de Gobernación.

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2016 del INEGI, arroja que más de 23 millones de mexicanos fueron víctimas de algún delito, sin tomar en cuenta que la encuesta deja fuera los delitos de narcotráfico, delincuencia organizada y trata de personas.

La misma encuesta arroja que del 2010 al 2015 se mantuvo la cifra de 28 mil víctimas por cada 100 mil habitantes. Lo que demuestra que la estrategia no ha funcionado, a pesar de los millones que se han destinado para seguridad.

Según datos del Instituto para la Economía y la Paz en su estudio del Índice de Paz Global 2016, ubica a México en el lugar 140 de 163 países.

Ante esta realidad, no apareció la Gendarmería Nacional, el Mando Único no existe más que en el papel, las funciones del Ejército y la Marina, desde Calderón a la fecha no han sido reguladas, el Sistema de Inteligencia está disperso y desordenado, la desconfianza entre los distintos mandos es la constante.

Las fugas de los capos son la mejor prueba de la vulnerabilidad en la que vivimos.

Si los gobiernos estatales han sido negligentes para crear su propio Sistema de Seguridad es porque desde el Gobierno Federal no se exigió el cumplimiento de la normatividad para avanzar en esa dirección.

Cinco años después nos informan que los estados no han hecho su trabajo. Pues ¿qué no se reúne permanentemente el Consejo Nacional de Seguridad?

“Tenemos a la inseguridad de regreso y al Ejército atacado por hacer tareas que los civiles no quieren realizar.” Afirma Pablo Hiriart.

El Sistema Nacional Seguridad Pública es el responsable de articular y coordinar a las instituciones de seguridad pública de los tres órdenes de Gobierno a través de establecer directrices, alinear políticas públicas, establecer sistemas de planeación estratégica, evaluación y transparencia. ¿Dónde están los resultados?

Estando ya en la adelantada carrera del 2018, lo menos que podemos pedirle al próximo Presidente de la República es seguridad, sin ésta el país no funciona y las familias se enlutan y entristecen ante la pérdida, desaparición y secuestro de sus familiares.

Y si ustedes no tienen inconveniente, lectora, lector queridos, nos leemos el próximo jueves.
Miembro de Unidos

Podemos A.C. ZACATECAS

@Pdeleonm

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