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Apariencias: cuna de mentiras

  • Cuadratura: Enrique pardo Genis

Una mentira nos puede llevar por el camino fácil, e incluso catapultarnos a conseguir cierto éxito. Pero dicho sea de paso, éste siempre será efímero y lleno de fantasmas. Pues dependiendo de nuestra astucia podemos engañar y sustentar falsamente un argumento, pero nunca… lea bien… nunca nos engañaremos a nosotros mismos. Quiero aclarar que no me refiero a manos lavadas ni acciones transparentes, sino a conciencias limpias. Pues después de todo, al caer la noche, podremos acostarnos acompañados pero dormimos solos. Y ahí es donde comienza la faena de nosotros contra nuestra conciencia, que comúnmente resulta ser inquisidora.

Y ¿cómo es que llegué a este punto? Bueno, pues todo inició al terminar la obra “Kuba”, escrita por el estadunidense Roger Schira, dirigida por Sergio López Vigueras, y presentada en el Foro Shakespeare. La puesta en escena se enmarca en la historia entrecruzada de tres personajes, quienes viven en un mundo delineado por el odio al otro, y el desprecio racial.

Kuba se desarrolla en una vieja casa de un barrio irlandés, en Nueva York. Ahí viven Nancy, una alcohólica racista, encargada de un restaurante; y Frankie, un cocinero fanático de la música latina. Después aparece Olga, una misteriosa mujer que cambiará por completo la vida de Nancy y Frankie. Olga, quien se dice irlandesa, cuenta cuentos sin sustentos claros para justificar su presencia en el lugar en el que se encuentra.

El director López Vigueras argumenta que las líneas divisorias en México son tan claras como en la obra, y que este país ocupa uno de los primeros lugares en la lista de crímenes de odio. Antes pensaba que hablar de racismo en México era un tanto absurdo, que más bien podíamos referirnos a un clasismo y una discriminación social, que no se fundamentaba en nuestro color de piel u origen étnico. No es que ahora haya cambiado totalmente de opinión, pero es verdad que mientras uno descubre más elementos ante dicha problemática, más complejo es el objeto de análisis. Y si cada vez es más claro para mí que somos malinchistas, más fundamentada es mi creencia de que por ende somos racistas. Lamentablemente, al mismo tiempo me he dado cuenta de lo ignorantes que somos. Pero lo peor no es ser ignorante, sino actuar en consecuencia. Si a usted le gusta la colonia Condesa más allá de sus bares, le recomiendo ampliamente que se dé una vuelta al Espacio Urgente, del Foro Shakespeare, algún martes como hoy y hasta el 22 de noviembre. Recuerde que Kuba se presenta a las 8:45 de la noche en temporada muy, pero muy corta.
PARA RECORDAR

Y hablando de racismo, pero sobre todo de racismo exacerbado, Donald Trump se queda cada vez más solo. A menos de un mes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el candidato republicano decidió romper relaciones con su partido, inició una guerra de declaraciones, y dijo que no permitirá que nadie le arrebate la elección. Por otro lado, Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica, anunció que formó un equipo ministerial que ayudará a terminar con los enfrentamientos entre la policía y estudiantes de su país, quienes protestan contra el aumento al precio de la matrícula en las universidades, previsto para el próximo año.

Viva la vida y sea feliz.

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Twitter: @EnriqueParGen