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Apostar por nosotros mismos frente a Trump

  • Alejandro Díaz

  • Alejandro Díaz

El anuncio del triunfo del republicano Donald Trump tuvo en México el efecto de un huracán: agitó las aguas, despertó preocupación, hizo caer la bolsa y depreció el peso. Anticipándose dos meses a la toma de posesión, extranjeros y algunos mexicanos dedujeron que nos esperan tiempos difíciles y prefirieron asegurar su dinero. Detuvieron proyectos y atrasaron inversiones en espera de lo que vendrá.

Después de una larga campaña electoral en la que los mexicanos fuimos objeto de sus diatribas en las que nos señaló como criminales y causantes del desempleo, de violadores y asesinos que no respetan leyes ni fronteras. Dijo que México le ha “robado” trabajos a los estadunidenses. Nadie -incluido el Gobierno mexicano- aclaró sus dichos ni hizo ver lo que México y los mexicanos contribuyen a proveer servicios y a mantener bajos los precios de lo que ellos consumen.

Su amenaza de continuar con el muro fronterizo será intrascendente por decir lo menos, seguirá habiendo migración mientras allá necesiten trabajadores. Se dificultará el acceso, pero no se detendrá a menos que su economía se colapse con el fin del Tratado de Libre Comercio (TLC). Si se diera este caso, las economías de ambos países sufrirán, allá con precios más altos y acá con menos actividad económica, menos inversiones y menos empleos.

No debemos quedarnos cruzados de brazos ante ese panorama. El Gobierno federal anuncia que habrá medidas para superar la dificultad, pero ya sabemos que lo que haga será insuficiente y tardío, si acaso. Durante la campaña electoral estadunidense lo único que atinó fue invitar al candidato que triunfó sin que lograra cambiar un ápice su discurso. Quizá pueda encontrar forma de apoyar nuestra economía y defender las remesas que los migrantes envían, pero poco hará contra los actos xenófobos que empiezan a darse en EU.

Lo que el Gobierno no hace lo debemos realizar cada uno de nosotros. Tenemos la capacidad de hacer mucho por México y por los mexicanos que vivimos aquí, y en Estados Unidos. Quienes exportan actualmente deben seguir haciéndolo. Si se aprieta ese mercado, abran otros en Europa, Sudamérica y en el Oriente. Mucho de lo que se exporta actualmente a Estados Unidos es reexportado a terceros países; estamos obligados a localizar destinos y exportarles directamente.

Industriales y comerciantes deben contribuir a la estabilidad de precios absorbiendo costos que la devaluación eleve. Los consumidores también podemos contribuir, comenzando por comprar productos mexicanos en vez de extranjeros, consumiendo lo que el país produce pues con ello garantizamos trabajo para nuestros compatriotas.

Si no nos esforzamos, sufriremos. Ante las dificultades causadas por huracanes, terremotos, atonías y devaluaciones, siempre hemos salido airosos. Si llega a haber expulsiones de connacionales, debemos recibirlos, albergarlos y darles oportunidad de que trabajen por México. Si cambia el TLC estamos obligados a actuar para salir adelante. Tenemos que apostar por nosotros mismos si en verdad queremos mantener lo alcanzado y aspirar a mejorar.
daaiadpd@hotmail.com