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Apoyo a los que producen y a los que menos tienen

  • Raúl Aarón Pozos

  • Raaúl Aarón Pozos Lanz

Pese a los momentos difíciles que vivimos en la economía, y de la consecuente, entendible molestia de la gran mayoría de los mexicanos por el alza en los precios de los combustibles y de muchos productos que consumen en su vida diaria, desde el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto hay respuestas inmediatas que sólo buscan apoyar a los que menos tienen y a quienes invierten y producen para generar empleo y riqueza.

Hay que subrayar que nuestra situación económica difícil, particularmente el incremento en los precios de los combustibles, proviene de circunstancias internacionales a las que estamos sujetos. No hay mucho que agregar, las explicaciones del presidente Peña; del secretario de Hacienda Meade, y de muchos otros especialistas, han sido claras.

Pese a ello, insistimos, México mantiene su estabilidad macroeconómica y un ambiente que sigue siendo propicio para la llegada de nuevos capitales. No se trata de una afirmación banal, sino del resultado de un manejo económico responsable durante los últimos cuatro años.

Por ello es que presidente Peña, con la presencia de empresarios y banqueros, de cara a los mexicanos, firmó hace unos días dos decretos de carácter fiscal que son parte del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familia, que ya se había dado a conocer antes. Son acciones que impulsarán la inversión y la generación de empleos en el país.

Los decretos son de deducción inmediata para las micro y pequeñas empresas y de repatriación de capitales, que se espera genera una inversión de 10 mil millones de dólares, con vigencia de seis meses a partir de al entrada en vigor del decreto.

El primero, de deducción a las micro y pequeñas empresas, se explicó que está dirigido a los contribuyentes que hayan obtenido ingresos propios de su actividad empresarial en el ejercicio inmediato anterior hasta por 100 millones de pesos. Con esta medida las llamadas Pymes podrán tener acceso a mayores espacios de liquidez y deducir los bienes que adquieran.

En el caso de la repatriación de capitales, de los que se respetará el anonimato, tendrán un impuesto preferencial del 8 por ciento, mucho menor al 30 por ciento que se aplicaba en 2014 para personales morales y 35 por ciento para personas físicas. Esos capitales que puedan repatriarse deberán invertirse al menos dos años en bienes de activo fijo, terrenos y construcciones, y proyectos de investigación o desarrollo de tecnología y en proyectos que permitan fortalecer la inversión financiera en actividades productivas.

La incertidumbre internacional por el mercado petrolero, incluso la que genera la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Norteamérica, está siendo enfrentada por el gobierno de presidente Peña Nieto con acciones muy concretas, como las mencionadas aquí, pero también con fundamentos económicos sólidos que se han venido creando a través de los últimos años y que generan confianza en nuestro país.

Además, ha quedado demostrado que frente a las adversidades, las instituciones de México y quienes las integramos, estamos dando pasos solidarios, al lado del gobierno, reduciendo nuestros gastos y salarios, apretándonos el cinturón, porque es la única forma de decirle a los que menos tienen que cuentan con todos nosotros en las buenas y en las malas.

Nuestra situación económica, cierto también, no se resolverá con acciones solidarias que si bien generan un ahorro interno no nos alcanza para equilibrar la balanza internacional, pero lo que ha quedado demostrado es que sí podemos trabajar y producir con menos; que estamos resueltos a salir adelante porque contamos con la fuerza de millones de mexicanos que, irritados o no por la situación actual, saben unirse y sacar el pecho para alcanzar un mejor futuro.

 

* Senador Raúl Pozos Lanz