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Arde París… | Gabriela Mora Guillén

  • Gabriela Mora

El miércoles 7 de enero del presente año vivimos la tragedia francesa cuando tres hombres portadores de armas automáticas atacaron las oficinas del semanario satírico Charlie Hebdo, hecho al que nos referimos en este mismo espacio y cuyas consecuencias dejaron 12 personas muertas, incluyendo a dos policías que en teoría vigilaban a caricaturistas previamente amenazados dado el “negro humor” de la revista. Testigos del ataque señalaron que al retirarse del lugar, los terroristas gritaron: “Hemos vengado al profeta Muhammad”.

Pues bien: a partir del viernes 13 de los corrientes, el mundo vive nuevamente el miedo parisino, y éste se contagia: El terror desatado en la sala de conciertos Bataclan de París se expande por todo el orbe y su resonancia, trasciende en México por ejemplo, específicamente en la frontera con nuestros vecinos del norte, Estados Unidos; los cruces fronterizos se vuelven tortuosos dadas las extremas medias extras de seguridad… No es para menos…

Sabemos que, a decir del Global Terrorism Index 2015, el 75 por ciento de los atentados terroristas en 2014, se concentraron en sólo cinco países: Iraq, Afganistán, Pakistán, Nigeria y Siria, mismos a los que el mundo prestó poca atención, contra la excesiva cobertura suscitada desde los ataques de Beirut en noviembre del 2014 y los de París este año… En efecto, los medios internacionales tratan en muy distinta forma las vidas de estadounidenses, británicos o franceses que a las de iraquíes, afganos, paquistaníes, nigerianos o sirios.

Los últimos atentados han sido reivindicados por dos organizaciones: el Estado Islámico y Boko Haram, grupos fundamentalistas islámicos; sin embargo, muchos países pacíficos de mayoría musulmana no sufren de terrorismo, como Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, lo que confirma que son factores sociales, políticos, geopolíticos y muy importantemente religiosos, los que provocan la ira islámica fundamentalista.

El mundo declara la guerra… Presenciamos la Tercera Guerra Mundial en contra de los musulmanes yihadistas, se trata de terroristas, hombres bomba, aislados dispuestos a morir y a matar para ganarse la benevolencia de Alá.

Se trata de un conflicto mundial armado y de pavorosas consecuencias si el Estado Islámico persiste en la idea de sacrificar a sus propios soldados radicados en Francia y en cualquier otra parte del orbe. Cuentan con armas, hombres y coches disponibles además de tener objetivos listos para ser atacados. Esto sin contar por supuesto las amenazas y el terror que causa, desde reiterar constantemente avisos de más atentados armados en diversas partes, como la posibilidad de recurrir a otras cosas como envenenar el agua y la comida, además del terrorismo psicológico, por supuesto…

Se trata pues no solo de responder y abolir una invasión armada como en las Guerras Mundiales anteriores, hoy los términos son distintos y los yihadistas sostienen que “Francia y aquellos que siguen su camino deben saber que son principales objetivos del Estado Islámico por haber insultado al Profeta… Tendréis miedo hasta de ir al mercado… Golpea su cabeza con una roca, o mátalo con un cuchillo, o atropéllalo con tu coche, o empújalo desde un lugar elevado, o asfíxialo, o envenénalo… Ejecuten a todos los descreídos occidentales, especialmente, los sucios y despreciables franceses que golpearon los bastiones yihadistas en Oriente Medio… Si podéis matar a un impío americano o europeo contad con Alá y hacerlo de la manera que sea, no preguntéis a nadie ni busquéis su veredicto… Estas y otras linduras alegan en esta cruzada internacional.

Sin duda, y por desgracia, el terrorismo es una realidad en este mundo de hoy, pero es una realidad que los atentados son utilizados por los países poderosos para justificar sus operaciones militares y esto tampoco podemos soslayarlo…

En México también tenemos un viejo paradigma: son ya varios años en que Michoacán, Guerrero y Tamaulipas y varios estados más han sido secuestrados por el terror de diversos grupos criminales  que secuestran, roban, despojan y matan en total impunidad. ¿No es esto terrorismo también?

gamogui@hotmail.com

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