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Arte y Academia / Ana María Longi

  • Arte y Academia: Ana María Longgi

  • “La creación artística es simplemente un acto de amor”… asevera la gran muralista Rina Lazo… “importante, íntimo, profundo, intenso, único y absolutamente libre. Libre, en toda la extensión de la palabra. ¿Ruptura artística en México en los 60? ¿para qué? imposible que prosperara algo tan mal conceptuado. Aquello fue solo un flamazo. Por eso se apagó pronto. ¿Artistas contra artistas? ¡Inmadurez total! Un asunto muy aparte y muy digno, es que todos y cada uno hablemos de nuestros logros o aportaciones. Eso es otro cantar. Por eso me complace, charlar con mi querido “El Sol de México”, de mis sentimientos y de otras cosas”.

 

Entrevistar a la pintora Rina Lazo, reúne varias vertientes. La primera, como talentosa discípula de Diego Rivera. En otra, como pintora-cronista del indigenismo de Guatemala y de México, sus amadas patrias. Y ya entre otras y muy al principio, como esposa del artista que compartió andamios muralísticos con los Tres Grandes, y con Frida Kahlo: el maestro Arturo García Bustos, del Grupo de “Los Fridos”. Personaje, junto al cual, continúa planificando programas culturales en “La Casa Roja de Coyoacán”, su hogar de siempre, y que dicen, perteneció a La Malinche.

Luego entonces, Rina Lazo, la única muralista viva -bella y muy saludable-, de los siglos XX y XXI de la Escuela Mexicana de Pintura y distinguida Académica del Seminario de Cultura Mexicana, va al mismo tiempo bordando sus recuerdos: “Creo que Arturo García Bustos y yo, relata la artista-pintora, empezamos a concienciar las rutas de nuestras vocaciones, a partir de que salimos de la Escuela de La Esmeralda. Es decir, como aspirantes a artistas que tuvieron el enorme privilegio, no solo de contemplar a nuestros grandes maestros pintar todavía sobre muros, sino incluso de desarrollarnos de manera extraordinaria como ayudantes de esos inmortales. Aspectos que nos llevaron a comprender o a concebir, cómo se procede a armar frescos o mosaicos, dentro de la técnicas más sólidas y antiguas.

Relata nuestra distinguida entrevistada, que tanto ella como don Arturo, partieron a provincia a dar clases de pintura y a armar talleres de grabado, dentro de la Escuela de Bellas Artes de la Ciudad de Oaxaca. Y que anteriormente habían estado ya en Guatemala, apoyados por un personaje tan ilustre como don Luis Cardoza y Aragón. “De esta manera, realizamos Arturo y yo otra escuela igualmente necesaria de grabado, en la Casa de la Cultura de Guatemala y, por cierto, muy floreciente en ese momento en mi Patria. Y bueno, esto de vivir en Provincia, nos resultó igualmente, una experiencia muy valiosa, ya que identificarnos con el pueblo de una manera tan positiva y planear al mismo tiempo la creación de murales ambientalistas relacionados con su medio ambiente y dárselos digeridos en imágenes, composiciones y colores, constituyó una experiencia de juventud no solo muy enriquecedora sino absolutamente
apasionante”.

“Posteriormente, y por su contenido tan directo como denunciante, fue atacado muy de frente por fuentes políticas, -agrega con su siempre sincera actitud la importante artista-, razón por la cual nos regresamos nuevamente a México, y como la experiencia de convivir con campesinos ya había operado en nosotros a manera de valioso aprendizaje, nos fuimos identificando con ellos. Y con esto quiero decir, que no solo con sus penas y sus pobrezas, sino también con sus alegrías y sus hermosas costumbres y tradiciones. Y a todo esto es lo que yo suelo llamar “mis abrazos”. Porque al acercarme a mi pueblo, a mis compatriotas, yo tuve la oportunidad de conocerlos íntimamente, comprenderlos, sufrir, alegrarme con ellos y finalmente abrazarlos con amor. Por eso llamo a estas etapas de México y de Guatemala: “Mis abrazos”.

– La gloriosa victoria

“Uno de los cuadros más interesantes en los que yo participé con Diego Rivera fue: “La Gloriosa Victoria”. Éste cuadro representaba los ataques al gobierno democrático de Guatemala, por la invasión organizada por la CIA. Esta experiencia fue muy dura para Guatemala, y lo manifestó Frida Kahlo ocho días antes de morir, y Diego Rivera decidió pintar un cuadro que remembrara aquella gran injusticia y llamó a su Mural “La Gloriosa Victoria”, con palabras que acusaban la aparente y presumible gloria basada en una conflagración del Exterior.

“En este cuadro no solo ayudé al maestro a pintar, sino que tuve la oportunidad de realizar un cuadro mío dentro de aquella excelente obra maestra del gran artista guanajuatense. Y como se trataba ya en aquel momento, de un reconocimiento a mi aprendizaje, y muy contenta de haber logrado hacerlo. Diego pronunció aquellas dos palabras que me llenaron de alegría: “Ahora fírmelo”. Y Diego Rivera puso su nombre junto a un corazoncito al que yo debía agregarle: “Rina Lazo”. Y con esto, estoy recordando simplemente, la sencillez, bondad y sentido del humor, que el gran maestro Rivera, aplicaba casi todo el tiempo a sus alumnos. Constituyendo de esta manera un aprendizaje exento de tensiones, pero eso sí, con muchísima responsabilidad y cuidado extremo”.

“Años después ocurrió otro detalle. La elaboración de un cuadro mío, con el mismo tema relacionado con la invasión de Guatemala. Obra que para mí resultó altamente significativa, ya que fue exhibida primero en Guatemala y después en la entonces Unión Soviética, nada menos que junto a la del maestro Diego Rivera. Aspecto cultural imborrable, con el cual mi país promovió para mí nada menos que “La Orden del Quetzal”. Y esto no tiene mucho. Fue hace como cuatro o cinco años”.

– Sabio mensaje a los jóvenes

“Mi pintura, entre muchos otros sentimientos, expresa un gran amor por la Naturaleza, por nuestra gente y nuestras costumbres por nuestras expresiones lingüísticas, artesanías, alimentos, frutos de la tierra, tradiciones, creencias, cantos, vestimentas y danzas. ¿Olvidé algo? Espero que no. Por eso mi primer mural lo intitulé “Tierra Fértil”. Y está colocado en el Museo de la Universidad de San Carlos, de Guatemala, en el cual expreso mi amor a la Naturaleza y mi admiración por la exuberancia. Pero después alimenté la idea de pintar la importante realidad de nuestro pasado indígena, considerando que pertenecemos a una civilización de dioses, reyes, artistas, príncipes, sabios, guerreros y poetas. De esta manera, tuve la oportunidad de hacer las réplicas de las pinturas mayas de Bonampak, cuando se inauguró este Museo. Y después de estar en la Selva y percatarme de la línea maya de grandes y maravillosos artistas, quise hacer una obra que estuviera constantemente recordándole a la gente y sobre todo a los jóvenes, que tienen un pasado glorioso y que ello les debe enorgullecer e impulsarlos a ser cada vez mejores seres humanos y a preocuparse, sobre todo, por aprender con seriedad las lenguas indígenas. Tesoro cultural con lo cual se preservaría para siempre, uno de los baluartes fundamentales de nuestra mexicanidad”.

– Visita al inframundo

“Me resulta curioso, por ejemplo, que llegó a Guatemala, un estudioso holandés a complementar, justamente, un trabajo de investigación sobre los mayas. Y que ese estudio lo realizó dicho estudioso a partir de los indicios de las cuevas en las cuales yo estuve de niña acompañada de mi madre. Así que mi pintura actual, a partir de esas cuevas, abarca también los Códices del Libro Sagrado de los Mayas, y sobre todo observando lo que queda del mundo antiguo de esa poderosa y avanzada cultura, junto con esas vasijas que aportan dibujos magníficos relacionados con ese poderoso legado, el cual, aparte de ser un tesoro histórico, representa un pasado grandioso. Un pasado cuya finalidad para mí, fue dejarlo perfectamente plasmado en esa obra. En cuanto a mi opinión sobre aquella llamada “Ruptura”, considero que la vida creativa de todo aspirante a artista, está estructurada en la libertad absoluta de expresar y sentir. Esto es, porque se trata de un derecho de vida, amor, sentimientos, respeto irrestricto y comunicación. Y ello es así, porque yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos, elegimos simplemente lo que amamos y nos complementa. No hay más”. ¿Y qué más se podría agregar? Lo básico. De que hace unas horas mediante preguntas, plumón y libreta como herramientas, aprendí una vez más y muchísimo con la maestra muralista Rina Lazo, concluyendo que lo que me queda es enviarles a todos ustedes:

Un beso… Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com