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Arte y academia

  • Arte y Academia: Ana María Longgi

La arquitecta y restauradora Rina García Lazo, presidenta de la Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México (Sodetam) – organismo dedicada desde 1964 a preservar y restaurar todos los elementos artísticos, arqueológicos y monumentales de nuestra herencia histórica”-, presentó dentro de sus actividades a la doctora e investigadora de origen italiano, Agnese Sartori, entregada desde hace muchos años al estudio de la vida de los lacandones. De esta manera, el documental y conferencia de la especialista se celebró en el auditorio de patriotismo 266, San Pedro de los Pinos, cerrándose la sesión con un informe del secretario de la Sodetam, arquitecto Bernardo Sepúlveda, acerca de Chimalhuacán, (al oriente del Estado de México), y “cuyo antiguo señorío, estuvo dotado de chinampas, canales, un cerro de origen volcánico y rica agricultura entre otras muy variadas e importantes características que lo conforman”, asentó el profesional.

La presidenta de la Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México, la arquitecta y restauradora Rina García Lazo, presenció y apoyó la presentación del Documental y Conferencia de la doctora Agnese Sartori, quien desarrolló el tema de su investigación intitulado “Los Lacandones y la Selva de Chiapas”, impartido dentro del Auditorio de la General de Seguros -Patriotismo 266, colonia San Pedro de los Pinos-. En el acto se contó con la presencia de los esposos, artistas plásticos y muralistas, los maestros Arturo García Bustos y Rina Lazo, quién luego de felicitar a todos los integrantes del citado organismo de la Sodetam, agregó que desde siempre les ha reconocido “todos sus esfuerzos e importantes aportaciones de Investigación y campo, que nos han permitido clarificar y ubicar con exactitud todos los impactos científicos y humanísticos, que hemos logrado como Civilización, es decir, impactos, no solo a nivel antropológico, histórico, cultural y sociológico, sino en torno a las herramientas y respuestas con las que contamos actualmente, para proteger, renovar, engrandecer y atesorar todo ese infinito cúmulo de riquezas en materia de culturas, tradiciones, costumbrismos y tratamientos específicos que debemos aplicar, para que nuestra grandeza territorial unificada, continúe viva, sana y deslumbrante”, aseveró entusiasta, la famosa artista Rina Lazo.

De la misma manera, fue altamente significativa, también, la importante aportación expresada por el Secretario de la Sodetam, arquitecto Bernardo Sepúlveda, quien habló de los proyectos que se están desarrollando en Chimalhuacán, en el Oriente del Estado de México, entre Ciudad Nezahualcóyotl y Texcoco. “Área de elegancia y gran señorío en Tiempos Prehispánicos”. Por lo tanto indicó el especialista, “posee una larga historia de Conquista y Coloniaje, misma que todavía a principios del Siglo XX -y existen fotos de ello-, resplandecía mediante la ribera del Gran Lago, que había en ese Valle. Al igual que las chinampas, los canales – muy similares a los de Xochimilco y Tláhuac-. Por otra parte en Chimalhuacán existen dos oficios fundamentales: Por un lado, un Cerro de origen volcánico, con piedras de gran calidad y, desde tiempos ancestrales, también, miramos las labores de los canteros, de los artesanos y agricultores que trabajan la tierra, ya que su afortunada ubicación geográfica , continúa permitiendo estos movimientos físicos, laborales, agrícolas, creativos y ecológicos”, adelantó el académico, señalando que desde mediados del Siglo XX, Chimalhuacán sufrió una tremenda transformación urbana, de la zona lacustre: “Prácticamente ya no queda nada, además de su agricultura que queda muy poca, ya que esa zona regional fue rápida y agresivamente organizada, como es el ejemplo evidente del enorme auditorio (desproporcionado para un municipio), desapareciendo junto con el mismo, parte del bosque, muchos vestigios arqueológicos, alfarería prehispánica y una parte importante de la llamada Hacienda de la Cruz”, explicó el ponente entre muchas otras observaciones analíticas sumamente interesantes.

La Doctora Agnese Sartori

Mediante la proyección de un interesante Documental, y portando un micrófono en su diestra, la Doctora Agnese Sartori, fue explicando el antes y el después que le fue necesario reunir y unificar, para vivir una de sus grandes aventuras en investigación y campo, que se dieron con los Lacandones y su Selva chiapaneca:

“El primer paso, observó la Doctora Sartori, a El Sol de México, consistió en elaborar un proyecto para la Secretaría de Relaciones Exteriores, dentro de un lapso aproximado de tres años, y dentro de un cúmulo explicativo de unas 200 hojas, y en las que se relatan acerca de los puntos y condiciones con los que trabajaría y estudiaría en la Universidad de Xalapa, Veracruz, sitio en el cual “concursamos unas 200 personas para obtener 5 becas. Y bueno, la mía me la renovaron para dos años, solo que como catedrática no pude aceptar el segundo año y tuve que renunciar.

“Así, que mediante en ese trabajo , presenté mi proyecto de vivir con los Lacandones y regresar varias veces. De hecho viví con ellos en el 88, 80, 92 y 93, y vi el cambio radical, sobre todo porque en los primeros estudios publicados en Italia -y cuento con unas 400 páginas escritas en idioma italiano-, pasé primero por todos los ordenamientos bibliográficos producidos durante un año, en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), donde vi todos los videos, leí todas las crónicas de la época, además de invertir unos 8 mil dólares en comprar todos los Códices mexicanos y que poseo todavía. Y bueno, ¿ qué más decir? que se trata de una biblioteca enorme y con la cual he graduado gente sobre Cultura Lacandona en la Universidad de Macchiaratti, en la Universidad de Bolonia, en la de Trieste y otras, junto con doctorados realizados mediante mi preparación.

Amar la selva y su espíritu

“Aparte de esto, continúa la Doctora Sartori, he encontrado gente que me explica que ha estudiado la Selva Lacandona, “solo que nunca he vivido con ellos, me lo han comentado”. Entonces, yo decidí de que aparte de mi estudio científico y académico, estaba también plenamente interesada en vivir con ellos. Solo que para tal efecto, tenían que aplicarme seis vacunaciones. Requisito que no acepté, porque yo soy muy alérgica a ellas. Así que haciendo acopio de determinación, me fui con la idea de que quien ama la Selva, ama, también su espíritu. Por lo tanto, nada me pasaría y así fue. A pesar de atravesar no solo por momentos difíciles sino incluso dramáticos, porque cuando regresé a mi casa, traía una infección en un pie, al grado que me querían cortar tres dedos. Pero la rueda de la suerte giró a mi favor y un bendito yerbero del Mercado de Sonora, me quitó la infección de una manera sorprendente , poderosa y sabia.

Soy danzante

“Además soy danzante, explicó con alegría la muy vivaz, franca y simpática Doctora Sartori. Llevé danzantes mexicanos a Italia y a otras latitudes de Europa. Publiqué varios libros sobre los aztecas y mayas, solo que en idioma italiano. Ya que, trabajando allá, no tuve la suficiente disponibilidad para hacer traducciones. Así y con todo, son escritos que me están pidiendo y que tengo la inquietud de traducir. Pero luego, cuando llega uno a los 60, no sé si todos pero por lo menos a mí sí me ocurrió, se empieza una a preguntar: “A ver, a ver, ¿me dedico a vivir, o me pongo a traducir todo lo que me ha ocurrido en mi vida?… Y luego como siento la urgencia de que estuve en la Selva las últimas dos semanas, y con 30 años de estudio, me doy cuenta de que todo lo que está pendiente por hacer, hay que hacerlo. ¡Que esto ya no es cosa de ponerse a hablar, sino ¡de hacer!… ¡Y de hacerlo ya!

Sartori, regalará sus libros

“En cuanto a mis libros -expresa Sartori con determinación- voy a obsequiarlos. Voy a regalar mi biblioteca. Me la voy a traer por aquí y para ello, me estoy informando con un contenedor. Se tratan de investigaciones sobre las simbologías sagradas de México y la India , de acuerdo a mis investigaciones y estudios sobre ambos países, ya que tan solo en India, estuve unas 20 veces. Incluso, estoy publicando un libro acerca de lo que significan , “Las hojas del destino” que están en la Ciudad de Magra, ya que a mí me interesa mucho la Cultura antigua del Hombre, y lo que tiene en su alma. Y todo esto es, porque las formas son miles, pero la esencia de la Cultura humana es universal. Mi estudio entonces -y lo que más me entusiasma-, es el espiritual del hombre y cómo se desarrolla su conocimiento y los porqués de que ello no ocurra. Entonces yo estoy luchando porque la parte de México que más adoro, que es la parte antigua espiritual, continúe abriéndose, a pesar de que se trata de una labor que parece no interesar en lo absoluto a los que mueven al país. Y esto es una verdadera tragedia.

Lo excelso y el gran sitial

¿Por qué exactamente es una tragedia, Doctora?

“Porque lo excelso que poseemos, no se encuentra en el gran sitial donde debe estar. Porque mire Ana María, si vamos a la India, y nos comunicamos con un indú, simple y llanamente nos escupirá el rostro si nos negamos a conocer su Templo. Y pongo este ejemplo, porque los mexicanos nos dejamos hacer todo. Y esto es lo que más me llama la atención. En la India, por ejemplo, la vida cotidiana transcurre como en la Edad Media. Y ello se debe, a que sus movimientos no han cambiado un ápice en materia de costumbres y tradiciones. Igualmente, si nos encontramos en un avión a un representante de la cultura judía, y ustedes, yo o cualquiera de nosotros le sugiriera que se quite su “Solideo”, seguro que respondería: ¿Qué, qué? ¿Cómo dices? ¿Por qué habría de hacerlo?… Igualmente, un ciudadano indú se indignaría si pretendemos privarlo del turbante o vestimenta que su familia porta desde hace más de dos mil años.

“Sin embargo, este tipo de autodefensa e indignación, no lo detectamos con los indígenas mexicanos. Ya que siempre permiten que soberbios e ignorantes de cualquiera latitud geográfica, minimicen sus valores costumbristas, mediante actitudes ofensivas y altaneras como: “¡Naco, vete!… ¡No me afees el paisaje!…¡Aquí no puedes estar con tus fachas, lárgate!… Y esto es terriblemente injusto e indignante, porque esta República, es realmente de ellos. Nosotros llegamos aquí por Conquista. Los advenedizos somos nosotros. Y lo digo porque yo soy danzante. Yo he luchado de una y mil maneras para defender el cosmológico lenguaje de nuestros tambores, el perfume de nuestros orígenes, la vibrante pureza de nuestra Cultura, la fuerza de nuestro Pasado Real y la misteriosa llegada de una Raza de dioses, reyes, príncipes, sabios, guerreros y poetas… En fin, gracias, muchas gracias, le agradezco muchísimo la oportunidad de expresar esto de alguna manera. Gracias”, asentó la distinguida ponente, quien agregó, que “en el pueblo de Nahá, un anciano de 100 años, enseñaba a los niños que por cada árbol que se corta, se cae una estrella del cielo. Y que Lacandón significa adorador de piedras, ya que éstas guardan la historia de su vida”.

Un beso…  Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com