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Arte y academia

  • Arte y Academia: Ana María Longgi

“Lo que estoy a punto de expresar, no es una protesta, se los juro, es tan solo una preocupación justificable”, aclaró el escultor mexicano Francisco Romero, cuando explica, colocando al frente varios formatos femeninos en metal para su próxima exposición, que una “cantidad asombrosa de damas jóvenes, no solo han permitido que el consumismo las domine, sino que incluso, se comercialice con su salud, su naturaleza, y hasta con su auténtica belleza. ¿Y de qué manera lo están haciendo esos comerciantes? Fácil. Haciéndoles creer que las llamadas “prótesis” o “cojincitos”, favorecen las características clásicas de su femineidad tanto en la parte norte, como en la sur; área esta última, donde las caderas son transformadas en una gigante copa coñaquera. ¡Perdón! ¡Pero así es!. Porque mire. Las mujeres tal y como lo explica la Biblia, descienden de Eva, la divina compañera de Adán. y Eva, no fue concebida con postizos ni nada por el estilo. Porque la mujer, Ana María, tal y como es; es simplemente un poema viviente, una flor exquisita, un perfume de la existencia humana. Además, por esto y mucho más, se trata de un ser perfecto. Porque con su cuerpo multiplica la vida, y con su amor, nos entrega la plenitud. Por todo esto, yo siempre les estoy dando las gracias como humano, y como un escultor que aspira a serlo siempre. Así que ni hablar. Una disculpa, porque en verdad se trata de una preocupación, sumada también, al evidente sobrepeso de mujeres mexicanas que se está registrando actualmente y sin ir más lejos, en el Distrito Federal”, aseveró nuestro entrevistado”.

El artista Francisco Romero, quien está a punto de iniciar una gira por varios estados de la República, con 35 de sus más conocidas esculturas de formatos femeninos, dijo ayer en entrevista exclusiva, que continuará “defendiendo” a través de sus aportaciones, “el auténtico concepto estético del cuerpo femenino, ya que las nuevas corrientes de la sociedad de consumo, nos quieren modificar la plana, alterando la purísima línea bíblica con la que estamos identificados los seres humanos”. Ya que según aclaró el escultor, no está en desacuerdo con la cirugía plástica, desde el punto de vista ético, transparente, científico y hasta de carácter correctivo, que “nos resulta a todos altamente comprensible y justificable”; sino, agregó, “con esa moda lamentable de introducir postizos improcedentes en los cuerpos de personas con recursos económicos altos, pero sensibles a ser engañadas con las corruptas promesas de una belleza
inexistente”.

¿Podría ser más explícito, en cuanto a los esquemas estéticos que utiliza en sus esculturas para describir la belleza femenina?, preguntamos al artista quien suma ya más de cuatro décadas de exposiciones en
México y en el mundo.

“Simplemente defiendo lo de siempre, Ana María: La armonía. Cuando capto con mis metales un desnudo femenino, busco siempre, en primer lugar, esa anatomía armónica que Dios entregó a las mujeres con gran delicadeza, elegancia y buen gusto… Con esto pretendo decir y sin olvidarme del debido respeto, como debe ser, que la mujer es uno de las primigenias manifestaciones de la divina inteligencia. Por lo tanto, cuando la vemos caminando por la calle, pulcra, perfumada, con ropa discreta, con larga y sedosa cabellera y un rostro hermoso revestido con una sonrisa y unos dulces y expresivos ojos… ¿Para qué describirlo más? Semejante imagen no solo enciende las pasiones de los hombres comunes y corrientes, sino incluso la de los creativos de la poesía, la pintura, la escultura, el cine, la novela, la coreografía y demás expresiones artísticas”.
MÁS DE 40 AÑOS DE CELEBRACIÓN CREATIVA

Y aunque suponíamos que el artista lo había dicho todo, en relación a las mujeres, el escultor enamorado de todas “las ellas”, enfatizó: “Porque mire Ana María, la mujer es danza, cine, canto, pintura, escultura, arquitectura, poesía, literatura, maternidad, ideología. Todo. Y como inseparable pareja del hombre, desde la in memoria, es necesario que se le respete -del ya, y del ahora-, en toda la grandeza que merece su libertad, su inteligencia y su intelecto. Y conste que lo estoy diciendo en estos momentos que estoy cumpliendo más de 40 años como maestro de artes plásticas, escultor, pintor, dibujante y grabador, aseveró, para añadir: “Yo amo y admiro a la mujer en lo general. La amo y la admiro tanto, que siempre la imagino como la gran heroína que es, como la gran guerrera y el enorme ser humano que se presenta ante nosotros en todo momento. Y por esta razón, ahora que ya han transcurrido 40 años de celebración creativa, no puedo negar que inspirado por el bronce y por mi gran amor hacia ellas, las suelo idealizar no solo hermosas, triunfantes y elevadas, sino incluso, a salvo de peligros y acechanzas.
AJENO A ENFOQUES EXCITANTES

“Cuando trabajo con la figura humana, debo advertir que ni siquiera volteo a ver o a conocer lo que están haciendo otros colegas con ella. Esto es, porque se trata de algo demasiado interno. Demasiado mío. A la figura humana me gusta dotarla no solo de una estructura propia, sino incluso con una interpretación muy personal e íntima. No se trata de buscar enfoques excitantes o demasiado realistas, sino de explicar esos planos metafísicos y espirituales que van mucho más allá del esplendor meramente físico. Es decir, lo trascienden”.

“En cuanto a la figura femenina, mis invenciones son el resultado de una mística interior muy profunda. La acentuada curva en el vientre de una mujer embarazada se presenta ante mí como un santuario. Imaginar que un ser humano está gestando a otro, resulta para mí un milagro tridimensional. Por eso a mi juicio, un monumento a la madre, debería ser perpetuado mediante la figura de una mujer embarazada entre otras tantas propuestas, ya que se trata de un símbolo mágico quien aparte de emplear sus brazos para dar amor a su esposo, extiende su humanismo hacia el resto de sus hijos, padres, hermanos, amigos… y a todos.
MUJERES DEPORTISTAS

“Las mujeres me emocionan también cuando practican deporte. Verlas, por ejemplo, alargarse para responder con su raqueta el envío de un oponente. Otros aspectos como bailar ballet en un escenario, jugar en un parque con sus hijos, recibir los primeros rayos del sol en primavera, liberarse de un maleficio amoroso o capturarla en actitud pensativa, es
verdaderamente maravilloso”.

¿Porqué le agrada salvarnos desde el punto de vista escultórico?

“Porque debido a una enfermedad social, las mujeres han sido muy acosadas y maltratadas. Y yo las quiero ver siempre así: libres, tranquilas, positivas, creativas, saludables, hermosas y a salvo de cualquiera acechanza. Por esta razón, usando a veces la técnica de la cera perdida, las coloco saliendo airosas, sonrientes, valientes y triunfantes al final de un oscuro túnel. Y como suelo hacerlo frecuentemente también, levantando los brazos hacia el cielo en una actitud de elevación espiritual o metafísica.

Ahora bien. ¿Cómo ha sido la preparación de un artista como Francisco Romero Ruiz, nacido el 29 de enero de 1946, en el estado de Michoacán?… Veamos.
PREPARACIÓN ARTÍSTICA

“De manera muy resumida, Ana María, realicé mis estudios de dibujo, pintura, esmaltes, grabado y escultura de 1965 a 1969, dentro de la Antigua Academia de San Carlos, ENAP, de la UNAM. Y pasando a los incentivos, tuve la gran sorpresa de obtener tres premios: El primero en 1967, promovido por el INBA, el primer lugar de escultura para nuevos valores; en 1968, obtuve una mención honorífica organizada por la Preparatoria número 9; y en 1969, logré una mención honorífica en dibujo, organizada por el Club de Periodistas.

“Otro aspecto sobresaliente, fue mi intervención de 1970 a 1973, en el equipo de pintores y escultores del Poliforum Cultural Siqueiros. Y en cuanto a las exposiciones, han sido-si mal no recuerdo-más de cien individuales y una 800 colectivas, tanto a nivel nacional como internacional. En cuanto a la bibliografía, Escultores mexicanos del Siglo XX, de primera y segunda edición, fue editado artísticamente por la Universidad Nacional Autónoma de México. Y ya para finalizar y no alargarme demasiado, simplemente diré que participé como consejero durante tres periodos, en el Salón de la Plástica Mexicana del INBA, entre otras muchísimas actividades de
carácter artístico y organizativo.
LUZ ROJA

Finalmente, el artista lanza una súplica a las mujeres mexicanas: “Que no se alimenten excesivamente. Y para ello, es necesario que todos recordemos que la comida es una necesidad que nos resuelve 12 horas de existencia diariamente. Y que en exceso en verdad-verdad, resulta innecesario, puesto que después de las ocho horas de sueño volvemos a reponer el desabasto. Me siento igualmente muy preocupado, porque las damas dotadas con mucho sobrepeso ya están resultando -por lo menos en nuestro medio ambiente del Distrito Federal-, muy numerosas. Yo como escultor y gran admirador de mis amadas mujeres mexicanas, les recomiendo atender este problema que cada vez se vuelve más y más evidente, con el propósito de que recuperen no solo la totalidad de su belleza -al ciento por ciento, diría yo-, sino incluso su salud. Ya que padecimientos como la diabetes, el colesterol en cifras elevadas y la disminución de glóbulos rojos, son problemáticas que se pueden evitar en todo el tiempo de nuestra existencia, y, en el caso de mis adoradas damas, en la mejor y más importante vía directa: La de mantener muchos años de larga y hermosa existencia, pero sin renunciar a su
belleza ni muchísimo menos a su salud.
Un beso… y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com