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Arte y academia

  • Arte y Academia: Ana María Longgi

El poeta; ensayista, traductor, y artista visual: Alberto Blanco, recibió el martes 27 de junio de 2017, por la noche, en el Palacio de Bellas Artes, el Premio Xavier Villaurrutia de escritores para escritores, a través del INBA y la Sociedad Alfonsina. Siendo la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, Lidia Camacho, la que hizo entrega del importante galardón al escritor de 66 años, en cuyo foro, la Sala Manuel M. Ponce, estuvo acompañado por Felipe Garrido, presidente de la SAl, Angelina Muñiz-Huberman y Adolfo Castañón, integrantes del jurado calificador, quienes señalaron los valores de un autor de varias decenas de libros de poesía, que incluso, muchos de ellos, han sido traducidos a diversos idiomas. Como convocantes del certamen, manifestaron que con el premio, se reconoce y subraya los valores de su libro de poética El canto y el vuelo (anDante, 2016). Aclarando, igualmente la funcionaria federal, qué: “Alberto ha escrito tres libros sobre poética; de los cuales, el tercero, El canto y el vuelo, es precisamente el que lo ha hecho acreedor a este reconocimiento por parte de nuestra comunidad literaria. También es autor de dos volúmenes de ensayos sobre artes visuales, una actividad suya paralela a la poesía y a la poética, y como ellas, iluminadora”, calificó.

Así, con firmeza y claridad, la titular, Lidia Camacho, señaló que esta vez, la entrega del premio coincidía con el centenario de Juan Rulfo, el primer escritor en recibir este honor, que como lo proclama su leyenda, es un premio de escritores para escritores. Al escribir estos ensayos, destacó la funcionaria, el poeta reconoce: “Mi mayor anhelo no ha sido ejercer la crítica de arte sino dar fe de la pasión de un poeta por las artes visuales”. Y agrega: “Me he resistido siempre a ser considerado un crítico de arte, porque a mí no me ha interesado criticar sino ver”. Lidia Camacho recordó que por el poemario Amanecer de los sentidos, de Alberto Blanco, Álvaro Mutis escribió: “El minucioso y amoroso catálogo de instantes, animales, plantas, seres, soles y nocturnas revelaciones que nos presenta esta poesía, constituye a mi modo de sentir, un oráculo terrible y un último grito de esperanza. Para decirlo de una manera más simple y directa, una oración”.

Querido Alberto, dijo Lidia Camacho al poeta galardonado, sabemos por ti que despertaste a la poesía, a la conciencia de ser poeta, cuando te percataste que con las palabras podías penetrar en la obscuridad y que el rayo de luz del lenguaje te permitía descubrir cosas que no habías visto antes. Entonces comenzó para ti el viaje de la poesía, ese viaje del que enhorabuena, nos haces copartícipes”. Es por ello, que, agregó, para la Secretaría de Cultura y para el INBA “es un honor entregarte esta distinción, que esta noche en tu persona celebra a la poesía, un género que nos ha rendido buenos frutos con qué disfrutar y enaltecer nuestras vidas. Tenemos el compromiso, pero también el privilegio de contribuir a su creación y a su difusión y aprecio. Felicidades, querido maestro”.

PENSAMIENTOS DE ALBERTO BLANCO

Alberto Blanco conversó consigo mismo, en voz alta: “La poesía es un misterio. Esta es una sencilla frase, un lugar común, y al mismo tiempo, una verdad evidente, toda vez que, bien visto y reconsiderado, todo es un misterio”. Y luego para ilustrarlo mejor, leyó el poema Misterios, del libro La hora y la neblina, el cual es, dijo, la reescritura de otro y otro poema, “porque la poesía es y no es de nadie, pues la poesía debe ser hecha por todos, y no por uno solo: Hay misterios blancos, azules, verdes; misterios, rojos, misterios peces, misterios piano, misterios niños, misterios voladores, misterios flores, misterios sabios; hay misterios de los ojos, de los oídos, otros sordos, otros ciegos. hay muchos más misterios que gente, que libros, que premios, casi no hay más que misterios.

Luego señaló: “La poesía es un misterio muy peculiar; no solo comparte con las demás artes una capacidad de ver y sentir el misterio, sino que se cuestiona sobre la naturaleza del mismo; para empezar, la poesía reconoce, y asume, paradójicamente, que todos los seres, los hechos, son como reales por un lado e irreales por el otro: un sueño. Este momento es el mejor ejemplo”, y agregó: “El Premio Xavier Villaurrutia, como todos los premios, es real e irreal al mismo tiempo. Mucho, poco o nada se podría decir sobre la irrealidad de los premios, y esta noche, porque es de elemental justicia, solo hablaré del lado real de los mismos. Lo primero que dije, he dicho y seguiré diciendo, es gracias, por darme este premio, al jurado, a la SAI y al INBA por su hospitalidad”.

Incluso el poeta analizó: “No es frecuente, es irreal, que el premio sea para un libro de poética, género minoritario. Sin embargo, hay que reconocer que hay ilustres antecedentes. Hace 60 años lo recibió Octavio Paz, y saberlo me conforta. Y me alegra que sea este libro el premiado, el tercero y último de una trilogía dedicada a explorar las relaciones de la poesía y un gran número de temas, porque, tal vez, podría llamar la atención de los volúmenes previos”. Por el lado de la realidad, dijo, gracias a los maestros de mi oficio, a los primeros poetas que vieron en mis primeros libros la semilla de una obra poética: Mutis y Paz, y es que mi libro es un diálogo abierto con El arco y la lira de Paz. El canto y el vuelo es otro diálogo intenso con otro libro de poética fundamental para Hispanoamérica: La máscara, la transparencia, del poeta venezolano Guillermo Sucre, centrados en la práctica de la poesía y no en la crítica
literaria.

AGRADECIMIENTOS

Alberto Blanco, al final, da las gracias, empezando por sus padres: “que soportaron todos los inconvenientes de un hijo que decidió dedicar su vida, al desconcertante camino de la poesía que a la química. A mis hijos, que me mantienen con un pie firme en la tierra; a mi esposa que ha sido compañera de aventuras inimaginables, aunque no hay que sorprenderse de que así haya sido, porque después de todo, casi no hay más que misterios”. De la misma manera, en la ceremonia realizada en el Palacio de Bellas Artes, Angelina Muñiz-Huberman, hizo referencia a que en los 12 ensayos que conforman el libro ganador, Alberto Blanco hace más que nada reflexiones poéticas sobre el propio arte poético, y sobre la razón de ser de la poesía, mientras Felipe Garrido, hace una semblanza de la vida y obra del galardonado, dijo que el escritor realmente había dedicado su vida a la poesía, aunque diga que solo ha trabajado en tres libros.

ADOLFO CASTAÑÓN HABLÓ DEL LIBRO

Por su parte, Adolfo Castañón hizo un recuento del Premio Xavier Villaurrutia, fundado en 1955 por Francisco Zendejas, ya que el primero en recibirlo -recordó-, fue Juan Rulfo. Luego hizo la lectura del acta del jurado en la que se establece que el libro ganador del Premio Xavier Villaurrutia para Alberto Blanco, reúne 12 ensayos que “exploran distintos tiempos y espacios con notable libertad imaginativa. Su escritura prueba, por lo demás, una sabiduría sin límites de la poesía y el arte. Porque los ensayos se abren a un mundo alimentado de ideas intensas y armadas con la sintaxis de realidades disímbolas. Se va de la ecología al sueño, de la pobreza al silencia, del humor a la ciencia. El canto y el vuelo es un libro singular, abierto a grandes horizontes”, agregando que El canto y el vuelo (anDante, 2016) es el tercer libro de una poética conformada, además, por El llamado y el don (2011) y La poesía y el presente (2013), ambos publicados por la editorial Auieo. De esta manera, el también pintor cerró un ciclo en el cual se propuso reflexionar sobre la poesía y su práctica.

SÍNTESIS BIOGRÁFICA

En distintos foros analíticos universitarios, acerca de su biografía, se especifica, que Alberto Blanco, nació el 18 de febrero de 1951 en la Ciudad de México, donde pasó su infancia y adolescencia. Cursó estudios universitarios de química en la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorífica, y de filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México. Después por dos años, cursó estudios de maestría en Estudios Orientales, en el área de China, en El Colegio de México. Su primera publicación en una revista data de 1970. Fue coeditor y diseñador de la revista de poesía el Zaguán (1975-1977), y becario del Centro Mexicano de Escritores (1977), del Instituto Nacional de Bellas Artes (1980) y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (1990). En 1991 recibió una beca Fulbright, para hacer una residencia en la Universidad de California,
Irvine; y en 1992 una beca de la Fundación Rockefeller. Ingresó en 1994 al Sistema Nacional de Creadores, del cual también ha sido jurado; sigue miembro del Sistema Nacional de Creadores. En 2008, recibió la Beca Guggenheim.

Blanco ha sido invitado a participar en muchos de los más importantes festivales de poesía del mundo, y ha ofrecido múltiples cursos, talleres, lecturas y conferencias en muchas ciudades de México y del extranjero, incluso de lecturas y conferencias en unas 50 universidades, museos e instituciones de Estados Unidos así como en Francia, Canadá, Alemania, España, Italia, Colombia, Irlanda, El Salvador, Chile, Bélgica, Suecia, Dinamarca, Islandia, Estonia y Finlandia.

PRODUCCIÓN LITERARIA

Los calificativos dados a su producción literaria, señalan que es muy variada y abundante. Ya que abarca por lo menos tres géneros. Para empezar la poesía. Seguida del ensayo y la traducción. Hasta la fecha ha publicado 32 libros de poesía en México y 10 fuera del país; 10 libros y cuadernos con sus traducciones del trabajo de otros poetas y más de 12 libros de cuentos y poemas para niños, varios de los cuales han sido ilustrados por su esposa Patricia Revah. Su trabajo ha sido traducido a una veintena de idiomas, entre ellos: inglés, francés, alemán, portugués, italiano, holandés, sueco danés, húngaro, japonés, rumano, croata, islandés, finlandés, estonio, búlgaro, zapoteco y ruso. Ahora bien, a pesar de que tiene más de 70 libros publicados, y más de 20 traducidos, antologados o ilustrados, Alberto Blanco insiste en que ha trabajado solo en tres libros: un libro de poemas, otro de ensayos sobre artes visuales y una poética. La realidad es que posee más de 800 publicaciones en revistas, catálogos, periódicos y suplementos literarios. Se han publicado más de 200 ensayos, reseñas y notas sobre su trabajo tanto en México como en otros países, y más de 60 entrevistas. Sus poemas se encuentran incluidos en una docena de diccionarios y libros de texto. En total sus biógrafos cuentan más de mil 500 publicaciones… Mientras que nosotros simplemente reiteramos: ¡Un premio merecidísimo maestro Blanco… ¡Felicidades!

Un beso… Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com