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Arte y Academia

  • Arte y Academia: Ana María Longgi

  • Ana María Longi

Como parte del ciclo “Jóvenes en la música”, organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes; Héctor Rosete Escobar, de 16, nacido el 3 de julio del año 2000, interpretó en la capilla de la emperatriz de Palacio Nacional el pasado julio, música de Bach, Beethoven, Chopin, Debussy, Ravel y Lizt, y, como el concierto aparte de variado, logró un espectacular resultado, el muy numeroso público premió a Héctor -¡por cierto, también poeta y dibujante!!!! -, con aplausos, “hurras”, y repetidas apariciones en el escenario. Lo más interesante aquí, es que este artista, aparte de poseer un físico muy agradable y que su carrera iniciada a los 9, ha logrado el impacto profesional que aficionados, familiares y maestros dieron por hecho desde un principio; está demostrando también, imparablemente, que se puede ser una persona muy joven, pero a la vez, un maduro y ejemplar ejecutante.

 

Como parte del ciclo Jóvenes en la música, que organiza el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA); el pianista de 16 años de edad, Héctor Rosete Escobar, se presentó el pasado sábado 23 de julio de 2016, a las cuatro de la tarde, en la Capilla de la Emperatriz de Palacio Nacional, con un concierto completo muy exitoso, mediante el cual, el muy joven ejecutante, logró -como premio a su profesionalismo- una respuesta sumamente entusiasta, por parte de los asistentes.

“Y es que en realidad para mí, un concierto es una conversación sincera con el público. Es un dar, pero también un recibir. Y lo que realmente ocurre, es que al interpretar, me estoy comprometiendo con mis escuchas con todo el corazón. Y esta oportunidad, en realidad, es muy valiosa para mi carrera. Puesto que mucho del material que interpreté en el pasado recital también lo he afrontado en los concursos para los cuales me he preparado y con muy buenos resultados, por cierto”, explica Rosete Escobar, al referirse a autores máximos como Bach, Beethoven, Chopin, Debussy, Ravel y Liszt”.

Y al sonreír, remarca también que anhela llegar a las calidades de Arthur Rubinstein: “que para mí es mi ideal a seguir”. Y mientras nos permite observar sus finas y expertas manos, el ejecutante explica que su disciplina musical desde los nueve años, recibió el apoyo y la influencia de su madre, Nancy Escobar Arteaga, ya que, agregó, estudiar música y sobre todo piano, requiere de mucha dedicación, misma que lo ha llevado a ganar por tres años consecutivos en su nivel, el concurso de interpretación pianística que organiza de forma interna la Escuela Superior de Música del INBA.
MÚSICA E INSTRUMENTOS: MÁGICA FUSIÓN

¿Y qué es la música para ti? preguntamos a Héctor Rosete Escobar. Ya que músicos muy connotados, han dicho que es “un regalo perfecto de Dios para los hombres”. Pero tú, que has conocido este gran regalo desde niño, hasta llegar a tu actual adolescencia; ¿qué opinas? ¿Qué te produce la música?

Y la respuesta de Héctor Rosete Escobar fue tan sensible como interesante. “Mire usted. Desde que yo escucho música clásica, lo primero que he sacado por conclusión, es que los grandes músicos universales, han explicado de la manera más asombrosa, todos los sentimientos humanos habidos y por haber. Porque mi razonamiento es el siguiente: cuando uno escucha un Debussy, un Liszt, un Bach o un Beethoven, uno se siente perfectamente comprendido. Y esto es, porque se trata de una música que explica a todos qué es la vida, qué es el dolor, qué son los enojos, qué es el amor. Y esto es, porque las descripciones expresivas son perfectas. Y son perfectas y únicas, porque están dichas con música. Y la música en semejantes proporciones, simplemente lo tiene todo. Porque se trata de un lenguaje dotado de la máxima energía cosmológica y mágica. Y como procede de la Divinidad: es perfecta”.
ARTHUR RUBINSTEIN, SU IDEAL A SEGUIR

Iniciado en la disciplina musical desde los nueve años, como señalamos antes, el jovencito Héctor, considera al gran concertista Arthur Rubinstein, como su máximo ejemplo a seguir. Mientras que al recordar una infancia, de muy pocos años atrás, reconoció que su madre Nancy Escobar Arteaga, ha sido fundamental para su formación musical. “Ya que siempre atenta y bien dispuesta, me introdujo al arte y especialmente a la música, desde los 5 años aproximadamente. Se trata de una formación autodidacta, que conformó la mayor parte de mi educación, pero que a la vez, limitó hasta cierto punto el contacto con niños de mi edad. Sin embargo, e importante reconocerlo, esta disciplina me permitió generar una conexión más profunda con la música, tratándose así, de un periodo de mi vida que recuerdo con mucho agrado.
LA ESCUELA SUPERIOR DE MÚSICA

“Quiero agregar, -asevera el joven músico- que la Escuela Superior de Música, del Instituto Nacional de Bellas Artes, llegó a mí en el año de 2009. Y mi maestro de la cátedra de piano, fue nada menos que Raúl Herrera, con quien continúa estudiando y de quien he recibido un apoyo incondicional, tanto en mi carrera como en aspectos de mi vida personal. Dada la ausencia de mi padre, me resulta invaluable la buena disposición del maestro Raúl, a quien considero además un gran amigo. Y si analizo otros aspectos, debo reconocer que gracias a mi carrera, he podido forjar buenas amistades con otros jóvenes músicos, teniendo la oportunidad de compartir con ellos gratos momentos y recibir valiosos consejos”. (Mientras que sonriendo divertido agrega): “Alguien a quien debo merecido agradecimiento es, sin duda alguna, a mi gata “Duma”, por las innumerables horas de compañía a lo largo de estos siete años de carrera. Lapso en el que jamás se me ha despegado”.
CURRÍCULUM

Héctor, quien aceptó una entrevista exclusiva con esta reportera: Comenzó sus estudios musicales a los 9 años de edad en la Escuela Superior de Música del INBA (ESM), en la cátedra de Raúl Herrera. En el año 2012, fue invitado por el actor y cantante Mario Iván Martínez, para participar en la temporada de cuentos infantiles musicalizados “Pequeños grandes valientes”, que forma parte de la serie “Un rato para imaginar”, y ese mismo año interpretó en concierto “Mamá la Oca” de Ravel, invitado por el prestigiado pianista Alberto Cruzprieto. Fue becado por la Asociación Danzas Nocturnas A.C. En el año 2013, ganó el segundo lugar en el 1er. Concurso Nacional Infantil de Piano Cedros UP -Yamaha-. Al año siguiente, participó en el Maratón de Piano organizado en el Museo Nacional de la Revolución, y ganó el premio al pianista más joven en pasar a la etapa final del 4o. Concurso Nacional e Internacional “José Jacinto Cuevas” Yamaha, categoría jóvenes. Fue primer lugar en tres ediciones consecutivas (2013-2015) de los concursos internos de la ESM, en las categorías básico, medio superior y licenciatura.
UNA TRANQUILIDAD CREATIVA

Mostrando tanto sus finos modales, como su matizada voz, Héctor Rosete Escobar, nos explica igualmente de qué manera suele aprovechar sus momentos de tranquilidad. Algo así, define, como “una serenidad muy bien aprovechada. Ya que para mí, resulta muy importante sentirme acompañado plenamente de mí mismo. Momentos, que me permiten incursionar creativamente en otras áreas del arte como la poesía y el dibujo. Es también esta soledad, la que me da la oportunidad de inundar mi mente con las imágenes de la naturaleza y que me resultan perfectas para tocar el piano. Y bueno, debo de reconocer que los compositores con quienes me siento más cómodo son Chopin, Rachmaninoff y Liszt. Y agregando algo más, diré que mi escritor favorito es Baudelaire”.

Con un beso… Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com