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Arte y academia

  • Arte y Academia: Ana María Longgi

Los homenajes rotantes a uno de los más valiosos alumnos de Frida Kahlo: “El frido”, Arturo García Bustos, ya están funcionando en distintas latitudes del país y diversos espacios de la Ciudad de México, con el apoyo de la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional de Bellas Artes, así como las asociaciones relacionadas con las más connotadas galerías del país. Ya que, el maestro García Bustos, con 90 años de edad y más de seis décadas dedicados al grabado, a la pintura de caballete y finalmente “y con todo amor”, a la crónica pictórica transformada en fastuosos murales, está siendo plenamente reconocido mediante ediciones de libros, elaborados por el escritor Abel Santiago; conferencias impartidas por amigos y colegas; visitas guiadas a su obra “de Andamios”; y montajes diversos de todo su trabajo plástico, realizado dentro de “la casa roja”, donde el artista vive acompañado de su esposa, la siempre famosa pintora Rina Lazo.

Tan merecido como exitoso está resultando el amplio movimiento de homenajes al artista mexicano Arturo García Bustos, mejor conocido como “El Frido”, debido a su importante cercanía profesional con la Maestra Frida Kahlo, en primer lugar, o con inmortales como Los Tres Grandes, Orozco, Rivera y Siqueiros; dentro de una larga lista de Contemporáneos. De esta manera, y para empezar, se encuentra ya en términos de funciones en El Museo-Mural Diego Rivera, el Montaje de la Muestra “En Tinta Negra y en Tinta Roja”, que contará con la presencia de funcionarios importantes, amigos, colegas y público en general, y cuyo céntrico espacio ya nos está esperando a todos en uno de los costados de la Alameda Central.

 
OTRAS MUESTRAS

Por otra parte, y a cien años de la edición de la novela Los de Abajo, de Mariano Azuela, el Salón de la Plástica Mexicana, apoyada por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes, están exponiendo con fecha límite al 25 de septiembre, de lunes a sábado de 10 a 18 horas y los domingos de las 10:00 a las 14:00 horas -Colima 196, colonia Roma, Ciudad de México con entrada libre-, obras del artista Arturo García Bustos, con piezas igualmente testimoniales de Diego Rivera, Aurora Reyes, Sarah Jiménez, Adolfo Mexiac, Fanny Rabel, Federico Cantú y otros artistas del SPM, creadas exprofeso para este proyecto. Habiendo estado presentes en el acto inaugural, los artistas plásticos Celso Subiré, Helen Bikham, Cecilia Santa Cruz, Óscar González Azuela, Aliria Morales e Isidro Castellanos, así como los directivos de la Asociación de Bibliófilos y Amigos del Arte: Antonio Artemio M. Campos y Germán Héctor Moreno, quienes sumaron a la exposición, en calidad de préstamo, obras de Rufino Tamayo (Naturaleza Muerta); Cordelia Urueta, (Abstracción Realista); Jorge Alzaga (Naturaleza Muerta); Sofía Bassi (Sanguina); y Federico Cantú (Angel Chelista):

Empero otra igualmente importante, acaba de celebrarse mediante una muestra que lleva por título “Miradas Revolucionarias”. Tratándose de un magnífico montaje colocado nada menos que en la Galería de Televisión Educativa, situada en Avenida Circunvalación s/n, esquina Tabiqueros, colonia Morelos, delegación Venustiano Carranza (Conmutador 36-01-81-00). En esta Institución, el maestro Arturo García Bustos, acompañado de su esposa Rina Lazo, y personas de muy alto rango cultural, pronunció un trascendente discurso, en el cual dilucidó, que para él, resultaba un motivo de gran alegría, que su obra gráfica se encontrase dentro de un programa tan especial como “Mirada Revolucionaria”, en el cual comparte espacio junto con Sarah Jiménez Vernis, una querida amiga y colega de esa proeza colectiva que fue el Taller de Gráfica Popular, a donde siendo estudiante de Secundaria mi maestro de literatura don Ermilo Abreu Gómez, me llevó y los maestros Leopoldo Méndez, Pablo O’Higgins, Nacho Aguirre y muchos otros grabadores, me recibieron con agrado.

Y con la memoria en retroactivo, el maestro García Bustos, enfatizó: “En esa época, el país vivía todavía un nacionalismo, fruto de la Revolución. Eran los días en que Hitler y Mussolini se apoderaban de Europa y del Norte de África y en México, los grupos sinarquistas y los antiguos cristeros se enfrentaban a los sindicatos en encuentros violentos en el centro de la ciudad. Se avecinaba la Segunda Guerra Mundial. El Taller de Gráfica Popular, tuvo su antecedente en la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR9, que reunía a los más connotados intelectuales y artistas de la época, en todos los campos del arte y la cultura, músicos, bailarinas, escritores y poetas, pintores y grabadores, entre otros” .
EL TALLER DE GRÁFICA POPULAR

Expresando también el homenajeado, que “en los años en que se fundó el Taller de Gráfica Popular, Leopoldo Méndez y Pablo O´Higgins, hicieron amistad con el viejo maestro litógrafo Jesús Arteaga, cuyo oficio era reconocido en México. Fue en su modesto taller en la calle de
Cuauhtemoctzin, barrio poblado por prostitutas, donde José Clemente Orozco y Julio Castellanos, imprimieron sus litografías. Ahí se hicieron las primeras copias del Taller de Gráfica Popular y estos maestros aprendieron la técnica de la litografía” Agregando el ponente, que durante los años 1938 y 1939, con la Expropiación Petrolera y al estallar la Segunda Guerra Mundial, el Taller de Gráfica Popular tuvo una actividad acelerada con ilustraciones para la prensa antifascista, telones para mítines de masa y exposiciones gráficas contra el terror nazi fascista. Ingresé al TGP poco tiempo después ya con algunos conocimientos de grabado que había adquirido en la Escuela de Bellas Artes “La Esmeralda”, y motivado por una inquietud política y social. “Allí escuché con atención las orientaciones y consejos de los maestros más viejos como Alfredo Zalce, Leopoldo Méndez e Ignacio Aguirre. Establecí amistad con los compañeros más jóvenes de mi generación, Mariana Yampolsky, Alberto Beltrán, Guillermo Monroy, Juan Antonio Franco y el admirable impresor que nos auxilió toda la vida, José Sánchez.

Y al continuar con recuerdos que todo el tiempo mantuvieron muy interesados a los asistentes; el maestro Arturo García Bustos, relató que dentro de un ambiente de camaradería y superación artística, y preocupados por los tremendos sucesos políticos de aquellos años, “realizamos numerosos carteles, folletos y volantes antifascistas que se imprimían en una modesta prensa litográfica que tenía el abolengo de haber nacido en los días de la Comuna de París. El trabajo colectivo de los miembros, con temas políticos, sociales o de denuncia se discutía y preparaba en reuniones semanarias, atendiendo con interés las observaciones que entre compañeros hacíamos de nuestra labor, respetando el tipo de gráfica de cada uno, lo que permitía la individualidad en el trabajo de equipo”, aclaró el artista, agregando que en esas reuniones participaban dirigentes sindicales, escritores y amigos del Taller, quienes con sus distintos criterios enriquecían las temáticas de nuestros grabados; también se atendían las solicitudes de los sindicatos y organizaciones obreras y campesinas y nos repartíamos las tareas gráficas, telones, grabados y carteles que ilustraran y difundieran las demandas populares. “Este fue mi inicio como
grabador”, aclaró el galardonado.

Expresando, finalmente, su agradecimiento al doctor Gustavo Lomelín Cornejo, director General de Televisión Educativa; a Cecilia Santa Cruz y al Consejo de Artistas del Salón de la Plástica Mexicanas y a Lilia Cárdenas por su entusiasmo -subrayó-, “en la coordinación de esta pequeña muestra de nuestro trabajo, de Sarita y mío, como un reconocimiento a la labor de la Institución que nos formó, el inolvidable Taller de Gráfica Popular. Muchas Gracias”, enfatizó.
EL ESCRITOR ABEL SANTIAGO

En tanto que el talentoso escritor Abel Santiago, dejó plenamente establecido en el Libro de Arte “En Tinta Negra y en Tinta Roja”, realizado con textos y fotografías espléndidas relacionadas con la Vida y Obra de Don Arturo, que el libro se había intitulado así, porque el maestro Arturo García Bustos, ha defendido desde siempre que en tinta negra y en tinta roja, escribieron sus códices los artistas prehispánicos. En tinta negra y en tinta roja, se imprimieron los primeros libros. Y que en Oaxaca el kavisa´a era el gran maestro, el artesano, el pintor, el dibujante. Él manejaba la tinta negra y la roja, graba en la piedra, labra la madera, y tiene la voz suave como una caricia y dulce como el canto del jilguero”. Y por todas estas razones, el maestro Abel Santiago agregó:

“Si estos colores pueden considerarse representativos del grabado, desde su origen, evolución y éxito universal; son también representativos de la lucha y emancipación de los obreros del mundo, con los que siempre se ha identificado el maestro García Bustos. El rojo es la rebeldía, la sangre de los mártires y de los héroes, la brasa encendida, el primer color del espectro solar, el punto máximo de fusión. Mientras que el negro es la firmeza, lo imborrable, por eso los pigmentos que lo producen requieren también de un delicado y cuidadoso proceso térmico para lograr la tinta empleada en la impresión. El rojo y el negro han simbolizado al trabajador en pie de lucha, el hombre digno en defensa de sus derechos”, conceptuó el escritor y especialista en artes visuales, Abel Santiago. Mientras que nosotros, nos congratulamos de habernos sumado al más que merecido homenaje a don Arturo García Bustos, pues dicho con simpleza, se trata -sin mayores preámbulos- de uno de los más importantes artistas mexicanos de los siglos XX y XXI.

Un beso… Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com