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Arte y Academia

  • Ana María Longi
  • Luego de interpretar el tema central de “Amor sin barreras”, dentro de la asociación de bibliófilos y amigos del arte, de Coyoacán, el tenor mexicano José Luis Montenegro, aseveró con énfasis, que las materias humanísticas encauzadas hacia los valores del respeto, la consideración, la tolerancia, y el amor al prójimo, “se están tardando del ya, pero del ya, dentro de los programas primarios de escolaridad del país, pues tal parece, añadió, que para entender esto, necesitamos ser primero adultos muy enterados de las filosofías de Kant, Heidegger, Hegel, Kirkegaard, Teilhard de Chardin o Sartre – por nombrar a algunos-, y dar el chiripazo. No señores: en verdad que urge, de toda urgencia, capacitar a los niños acerca de la forma de convivir sanamente no solo con sus semejantes, sino incluso con todos nuestros medios ambientes terrestres y desde luego, con la naturaleza en su tan asombrosa totalidad”, aseveró el intérprete de óperas clásicas, musicales de Broadway y géneros vernáculos.

 

El famoso cantante profesional José Luis Montenegro, luego de interpretar con su potente y educada voz de tenor, la canción central del musical original de Broadway, “West Side Story”, conocida también cinematográficamente en 1961, como “Amor sin barreras”, señaló que agradecía a la Asociación de Bibliófilos y Amigos del Arte, dirigido por sus respectivos presidente y coordinador General Antonio Artemio M. Campos, y Germán Héctor Moreno L., el haberlo invitado a comentar una obra que ha sido muy estrenada por él no solo en México, sino incluso en EU y Medio Oriente, “ya que en verdad, indicó el maestro de canto José Luis Montenegro, este espectáculo: “West Side Story”, conocida también como “Amor sin barreras nos muestra tanto la parte luminosa de los seres humanos que saben aplicar el amor verdadero, como esa otra oscura que suele emerger de todos aquellos que actúan en contra de la vida, de la luz, del respeto y de los sentimientos espirituales auténticos”, indicó.

Exponiendo además el cantante, a un público de “entrada libre”, que aplaudió con satisfacción su intervención artística, que el argumento de “Amor sin barreras” está basado en la historia de Romeo y Julieta, de William Shakespeare, pero adaptada a los tiempos modernos, explicando que en Nueva York, dos bandas de jóvenes, los Sharks, de origen puertorriqueño, y los Jets, estadounidenses de origen irlandés, son rivales y viven en disputas, y que el conflicto surge cuando María -mencionando el ponente que estuvo protagonizada por Natalie Wood-, representó a la hermana del jefe de la pandilla puertorriqueña, mientras que Bernardo (George Chakiris) , y Tony (Richard Beymer), exmiembro de los Jets, se enamoran de ella al mismo tiempo.

“Así, las dos bandas incitan a los líderes Bernardo y Tony a pelearse. Tony no quiere pero se ve forzado a hacerlo e, involuntariamente, mata a Bernardo. Para vengarlo, Chino, el pretendiente de María, mata a Tony. Y como en la obra de teatro de W. Shakespeare, las dos bandas acaban solucionando sus disputas con la muerte de los enamorados. Y, a diferencia de Romeo y Julieta, en West Side Story, María sale con la cabeza en alto”, comentó sonriente el invitado a los numerosos y muy interesados escuchas.
HUMANISMO, NI TAN GRANDE NI TAN PEQUEÑO

Maestro Montenegro, pregunta la reportera, cuando usted propone una educación humanística aplicada a la escolaridad: ¿En qué consisten exactamente sus puntos de vista, y de qué manera se haría?

“Con gusto. Mire usted. El humanismo como materia docente, o se va a esferas muy altas, en carreras profesiones formales como la filosofía, la sociología, las relaciones internacionales, la arqueología, las letras, y mucho más y con pensadores como Emmanuel Kant, Teilhard de Chardin, Martin Heidegger, o Jean Paul Sartre, o se aplica de manera muy débil, pequeña, corta e incipiente como “niño pórtate bien, o te castigo”. Y bueno, pertenezco a ese tipo de gente que cree en utopías. Ya que el día que todos comprendamos que tenemos una responsabilidad enorme con nosotros mismos, con nuestros congéneres, con el medio ambiente y con la naturaleza en su totalidad, caeremos en la cuenta que nuestros pequeños 70, 80 y hasta 100 o más años de vida, no alcanzan para expresar todo el amor, la comprensión, el respeto, el apoyo y la consideración que le debemos a toda, pero toda, toda, la diversidad humana.

“Por esta razón creo, que debe integrarse al Plan de Estudios Escolares, un diseño de enseñanza relacionado con la Humanística para niños y jóvenes. Es decir, que no se les enseñe solo a leer y a escribir, a entender Matemáticas, Civismo, Geografía, Lengua Nacional, Historia Mundial y demás, sino también una materia, perfectamente estructurada, para que las mentes juveniles comprendan la enorme importancia que en nuestra sociedad, significa, la Comunicación Humana, inteligente, sana, amable y respetuosa. La importancia de comprender, que el verdadero amor del hombre por el hombre solo puede lograrse del interior, hacia el exterior, y no desde el exterior hacia adentro. Es decir, que si padres y maestros, luego de absorber los materiales didácticos que sugiero, se lancen a la tarea de educar (en casa y escuela) a las nuevas generaciones -de manera tan sencilla, como efectiva y amena-, en comprender y aplicar a sus vidas, toda esa fuerza conductual que cada individuo, desde la más temprana edad, debe, interiorizar y exteriorizar”.
¿GUERRAS Y VIOLENCIA DESTERRADAS DEL PLANETA TIERRA?

¿Se trataría acaso de una reeducación para todo el género humano? ¿Algo así como un volver empezar?

José Luis Montenegro, sonríe, porque dice que le encanta la canción de “Volver a Empezar”, y que promete cantarla en una próxima oportunidad, aún cuando también agregó: “Mire periodista. Le juro que sí creo en una reeducación. Empezando, porque el amor y el respeto a nuestros semejantes, no debe ser una oferta exclusiva para académicos iluminados magistralmente con todos los estudios habidos y por haber, sino una materia, que pueda empezar a escucharse en las Casas de Cuna, en los Kinder Garden, en las Primarias, las Secundarias, el Bachillerato, los espacios profesionales, etcétera, etcétera. Es decir, de manera infinita. Sin descanso. ¿Hablo de reeducación? ¡Pues sí! ¿Por qué nó? Creo que las enseñanzas son infinitas. Inalcanzables. Lo único que no debe perderse, creo, es la voluntad de aprender. Y por esto, en verdad, soy de opinión que en las escuelas, se agregue una enseñanza básica que puede descender desde las altas esferas universitarias con rumbo hacia los espacios infantiles y juveniles. Porque mire periodista, ¿de qué sirve tanta filosofía, tanta literatura, tanta belleza en letras, teatro, cinematografía, en fin, si no se está aplicando realmente a la formación humanística verdadera de las civilizaciones? Claro, que como dije antes, soy un constructor creativo de utopías. Pero ¿qué más podría decirle? Las imágenes idealistas, propias para una película del tipo de las de Steven Spielberg, me parecen geniales. Ya no ver a la gente matándose en las guerras frías y calientes, en los hogares, en las escuelas, en los suburbios miserables, en los restaurantes, en los secuestros, en fin, ¿le sigo? ¿Para qué? ¿Le respondería? Si los Diarios de papel y electrónicos están saturados casi en su totalidad de todo eso. Y a manera de verdad o de mentira, pero esa es nuestra triste realidad.
EDUCACIÓN VS BULLYING

¿Se empezaría por parar el llamado bullying, por ejemplo?

¿Por qué no? Si me permite seguir soñando, le diré que el “bullying”, es simplemente desamor al semejante. Y esto es, porque si doce estudiantes de secundaria, coinciden con que “el nuevo” llega todos los días a la escuela con los zapatos rotos y que por ello “se le debe golpear a la salida”, pues a los terribles doce, les parecerá muy divertido, despojarlo para empezar de su torta, quitarle los zapatos a la fuerza y colgárselos de un cable de luz, sin descartar los golpes en la cabeza y la rápida desaparición de su mochila, por poner algunos clásicos ejemplos. ¿Porqué no enseñarles a estos malvados 12, que lo mejor que podrían hacer es obsequiarle unos zapatos nuevos a su compañero? ¿Y a considerar, por ejemplo, que si sus zapatos están rotos, es debido a serias carencias económicas dentro del hogar de su compañero?

¿Cree que una insistencia escolar positiva aminoraría todo esto?

“Si continúo soñando… A lo mejor sí. Porque el “bullying”, simplemente, es una manifestación criminal. Digamos que, la primera manifestación agresiva formal manifestada a los doce años. Y después el “bullying”, irá creciendo, contra todo lo diferente a nosotros, sea étnico, económico, sexual, físico, educacional, cultural, intelectual, idiomático, y muchísimos más ejemplos sin fin. Y todo esto es, amiga, porque así somos. Pertenecemos a una especie reptílica biológicamente complicada. No somos ni calladitos, ni bonitos, ni derechitos, ni bien comportaditos. Somos, sin duda, una especie mucho muy especial, belicosa y rebelde. Pero igualmente, también, muy completa como civilización inteligente. Y entre más evolucionemos, tendremos todas las capacidades abiertas tanto para el bien, como para el mal. Así que soñando y soñando más y más, no estaría por demás que empezáramos esa reeducación dentro de cinco minutos y no esperar a que las futuras generaciones actúen sin la menor eficiencia convivencial o, para decirlo de otra manera: como se les pegue su real gana, haciéndonos decir a todos juntos y a cada instante, la famosa frase bíblica, de “Perdónalos Señor porque no saben lo que hacen”. Y de lo que se trata justamente, es que sí sepamos todos lo que hacemos y no hacemos. Así que avivando otra vez la imaginación, empecemos a actuar. Yo creo que sí se puede aplicar el humanismo tanto en las familias como en la escuela. Ya que las religiones sobran. ¡Y qué bueno! Pero soy de los que están seguros que antes de leer, aprendamos a escribir. Así que organicémonos para ser mejores personas, para que de esa manera, al educar nuestro subconsciente, aprendamos a la par a amarnos y valorarnos como hermanos de un mismo rebaño. El rebaño humano. Y eso es todo. Creo que la aplicación de una materia dentro de la educación que tenga que ver con los actos cotidianos convivenciales, es de primordial importancia, porque en verdad, verdad, no lo hemos entendido ni desde hoy, ni desde ayer, ni desde nunca. Total. ¿Qué pierdo al sugerir algo? Creo que todos lo hacemos a cada rato, o alguna vez en la vida. Es todo, y muchas gracias”… Y de esta manera, y con tan interesantísimas opiniones con tan famoso cantante de Ópera, el tenor José Luis Montenegro, nos despedimos simplemente con:
Un beso… Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com