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¿Arturo Núñez Jiménez demuestra que sabe?

  • José Luis Camacho

José Luis Camacho Vargas

A 61 años de que las ciudadanas mexicanas votaran por primera vez en una elección federal.
Reza el refrán popular que los problemas son oportunidades para demostrar lo que se sabe. Y sin duda, México tiene un problema con la caída del precio internacional del petróleo y la reducción de su producción en suelo nacional, trayendo consigo una serie de complicaciones a las entidades federativas en las que se ha asentado la industria petrolera nacional.

Una de ellas es Tabasco, baluarte de la prosperidad petrolera pero que el día de hoy enfrenta complicaciones derivado de la reducción en la actividad extractiva.

Su gobernador, el experimentado y audaz Arturo Núñez Jiménez, ha puesto atención en este problema y hecho hincapié en que Tabasco debe volver a priorizar sectores en los que hasta hace unos años era líder, pero que por la falta de visión se hicieron de lado para centrarse en Pemex.

Específicamente, el exlegislador se refiere al campo tabasqueño, que en los años setenta presentaba un proceso de expansión vigoroso y prometedor. Sin embargo, no se continuó con ese esfuerzo.

No se trata de implantar una industria ajena al suelo tabasqueño, sino de dar continuidad a un proceso que dio inicio hace casi un siglo y que tras tres décadas de estancamiento, es momento de continuar y potenciar.

Y para ello, el pueblo tabasqueño cuenta con el apoyo del gobernador Arturo Núñez, quien de manera visionaria y responsable ha mantenido una relación de coordinación y cooperación con todas las instancias de Gobierno. Prueba de ello es que el titular de la Sagarpa, José Calzada Rovirosa, acudió a Villahermosa para hacer entrega de 276 millones 158 mil pesos de incentivos para la productividad del sector agroalimentario.

Cabe destacar que de esa cantidad, 217 millones son aportados por el Gobierno que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto y 58 millones por el Gobierno de Arturo Núñez Jiménez.

Con esta sinergia, voluntad y capacidad, Tabasco volverá a ser una potencia agroindustrial, lo cual permitirá transformar su realidad y diversificar sus actividades productivas.

La sonda de Campeche, que tiene 30 años cerrada, será reabierta en breve por decreto presidencial, lo cual permitirá que los Estados de Campeche y Tabasco reanuden actividades pesqueras y se aproveche un potencial de 70 mil hectáreas para plantar palma de aceite y no depender más de otros países. Para ello, José Calzada Rovirosa se ha comprometido a que Sagarpa apoyará que 30 mil hectáreas de este cultivo sean sembradas en Tabasco.

Se trata de un trabajo en equipo que el gobernador Arturo Núñez sabe muy bien coordinar y alentar, convencido de que es la mejor forma de aprovechar el potencial tabasqueño y generar mayores y mejores resultados para sus mandantes.

Esta actitud madura es prueba de un político de altura, consciente de su responsabilidad y centrado en la solución de problemas. Lejos de la publicidad que esconde la falta de resultados, el trabajo discreto, puntual y permanente del Gobierno de Tabasco ha permitido que en la entidad regrese la concordia, la paz y la seguridad que tanto anhelaban sus habitantes.

En el contexto de incertidumbre internacional, México y Tabasco están demostrando lo que saben y que hay “mucha tela de donde cortar” para expandir las oportunidades a las que la población mexicana puede tener acceso.

Arturo Núñez Jiménez está demostrando a lo largo de casi 50 años de carrera política, lo mucho que aprendió y que hoy sí sabe gobernar y resolver problemas.

camachovargas@prodigy.net.mx

Twitter: @jlcamachov