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Asamblea constituyente en puerta

  • Jorge Schiaffino

  • Jorge Schiaffino Isunza

El viernes 9 de septiembre se publicó la convocatoria para que los diputados a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México se presenten a realizar su registro y en consecuencia, la ruta con la que habrán de celebrarse los actos protocolarios para la legal constitución e instalación del órgano encargado de revisar el proyecto de Constitución Política de la Ciudad de México que el jefe de Gobierno deberá presentar formalmente.

Aunque durante el proceso previo a la elección e inclusive durante los debates para la reforma constitucional, no causó mayor interés en la ciudadanía, es muy importante este hecho sin duda histórico para la Capital del país y para la vida republicana, ya que será discutida y aprobada una nueva estructura jurídica para la vida institucional de la Ciudad de México.

Lo que sigue preocupando, es que un documento de tal envergadura no puede ser solo la visión política de quien ejerce el poder en la ciudad y de una ideología única que pretenda imponerse ante la pluralidad política y cultura que existe tanto en los hechos históricos como en la realidad.

Una imposición de este tipo, solo conduciría a desaprovechar el momento histórico y para redactar una Ley que refleja una ciudad moderna, donde los derechos fundamentales estén ciertamente reconocidos sin ningún sesgo y sin ninguna inclinación prejuiciosa.

Los diputados constituyentes tienen ante sí una oportunidad magnífica para mostrar a la ciudadanía que existen espacios donde aún la política puede ser digna y principalmente útil, práctica para los intereses de los ciudadanos. Que este espacio de discusión política rinda resultados que permitan consolidar el potencial de la ciudad, que sean capaces de redactar un cuerpo legal no populista, pero sí comprometido con las causas sociales, sin dogmas económicos pero sí con bases para potenciar las actividades económicas, financieras, de empleo, ocupación, negocios que están tan desvinculados actualmente y que por supuesto, no se influya a favor de los grandes intereses de grupos, sino en una norma sustancial para beneficio de la economía de la Capital y de sus habitantes.

Nos gustaría que no se repitan los fenómenos legislativos vergonzosos que se han dado en ambas Cámaras del Congreso de la Unión, por el contrario, consideramos que no deben dejar de observar la solemnidad de los actos y debates, pero sobretodo en las sesiones protocolarias y que se asuman como unos Constituyentes de avanzada, capaces de enaltecer los trabajos legislativos mediante la civilidad que permite el parlamentarismo y cumplir a cabal letra con las normas internas que prevea la propia Asamblea Constituyente para su Gobierno interior.

Morena ha iniciado, como siempre, la denostación, inconformidad, anti legalidad, e intenta, a través del escándalo, hacerse notar ante la imposibilidad de debatir y proponer, cuestionando las instituciones y burlándose del valor de los votos ciudadanos que le dieron representación en la Asamblea Constituyente, como siempre mejor lucha mediática que capacidad legislativa, parlamentaria y sobretodo, oficio político de altura y compromiso con la sociedad.

Igualmente, se espera que los grupos de interés permitan que los futuros diputados constituyentes, trabajen lejos de influencias perniciosas que solo mancharían la gestación de una Ley republicana, laica y de la mayor civilidad como la que deseamos quienes hemos trabajado y estamos comprometidos con el presente y el futuro de la entidad y la ciudad más importante de México.

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jorgeschiaffinoisunza@yahoo.com.mx