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Asamblea Constituyente, un reto por venir | Jorge Schiaffino Isunza*

  • Jorge Schiaffino

El pasado nueve de diciembre la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión aprobó la reforma política del Distrito Federal, situación que no podemos pasar por alto toda vez, la secuencia de hechos que se han venido narrando. Por ello se mencionan a continuación los aspectos más relevantes del dictamen aprobado por los diputados federales.

De inicio se plantea incluir a la Ciudad de México como parte integrante de la Federación y como entidad federativa que goza de autonomía en todo lo concerniente a su régimen interior y a su organización político y administrativa. El Gobierno de la Ciudad de México está a cargo de sus poderes locales, en los términos establecidos en la Constitución Política de la Ciudad de México. La cual se ajustará en lo dispuesto a la Constitución Política de Estados Unidos.

La Ciudad de México adoptará para su régimen interior la forma de Gobierno republicano, representativo, democrático y laico. El poder público de la Ciudad de México se dividirá para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal como órgano constituyente, se conformará por 100 diputados, 60 de los cuales serán electos por el principio de representación proporcional, en una sola circunscripción para la Ciudad de México, y 40 designados por órganos de representación federal. Quienes sean constituyentes de la Ciudad de México no percibirían emolumento alguno por sus servicios.

Los actuales órganos de Gobierno Legislativo, Ejecutivo y Judicial del Distrito Federal se transformarían en poderes locales con esas funciones. El primero se integrará por miembros electos cada tres años con posibilidad de tres reelecciones adicionales consecutivas; el segundo, por un titular electo popularmente para un mandato de seis años y el tercero, es decir, el Poder Judicial conformado en los términos que dicte la Constitucional local con base en la actuación de los Poderes Ejecutivo y Legislativo, y a quienes se les dotará de las garantías para su desempeño imparcial.

La competencia del futuro Poder Legislativo local será en términos homólogos a los de las legislaturas de los estados, es decir, con el ejercicio de las facultades no conferidas expresamente al Poder Legislativo Federal, salvo la restricción expresa que se haga en la Constitución General de la República. Se encomienda la titularidad de la administración pública local al jefe de Gobierno, para el funcionamiento de la hacienda pública en materia de presupuesto, en materia patrimonial, en seguridad pública, así como en la prestación de servicios de carácter integral como el agua potable, el drenaje, alcantarillado y el tratamiento de aguas residuales.

La división territorial de la Ciudad de México para efectos de su organización político administrativa, así como el número, las denominaciones y los límites de sus demarcaciones territoriales serán definidos con lo dispuesto en la Constitución Política local. El Gobierno de las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México estará a cargo de las alcaldías.

El dictamen se envío a la Cámara Alta para su revisión y finalmente se abrirá el espacio y se darán los tiempos para una transformación política de la ciudad, que es otro de los logros del Pacto por México y de la atinada conducción del Gobierno federal de este tema, privilegiando diálogo y negociación.

Vienen tiempos para darle a la ciudad un presente digno e iniciar un futuro más certero, con mayor congruencia a las necesidades y realidades de la sociedad capitalina. Quienes queremos esta ciudad vemos una oportunidad para su bienestar y su progreso, enhorabuena a los capitalinos que pronto viviremos esa transformación tan importante y necesaria para una urbe moderna, capital de México y orgullo de toda la República.

Al tiempo.

*Exlegislador

jorgeschiaffinoisunza@yahoo.com.mx

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