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Así es el Derecho

  • Élfego Bautista

  • Elfego Baustista Pardo
  • La Comisión Interamericana de Derechos Humanos

En la columna anterior hablamos de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, los derechos y deberes que contiene y las funciones de los dos pilares fundamentales del Sistema Interamericano de Derechos Humanos: la Comisión y la Corte interamericanas de Derechos Humanos, hoy conoceremos a la primera de ellas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), es un órgano autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), encargado de la promoción y protección de los derechos humanos en el Continente Americano y representa a todos los afiliados de la OEA. La integran siete miembros de alta autoridad moral y reconocida versación en la materia. Son elegidos por la Asamblea General de la OEA, de entre una lista de candidatos propuestos por los Gobiernos de los Estados miembros. Duran cuatro años en el cargo y podrán ser reelegidos una vez, no puede haber más de un miembro de la misma nacionalidad.

La CIDH realiza su trabajo con base en tres pilares: el sistema de petición individual, el monitoreo de la situación de los derechos humanos en los Estados miembros y la atención a líneas temáticas prioritarias.

Su función principal es promover la observancia y la defensa de los derechos humanos. Para ello, estimula en los pueblos de América la conciencia de los derechos humanos, formula recomendaciones a los Gobiernos de los Estados miembros, para que adopten medidas progresivas en favor de los derechos humanos y les solicita que le proporcionen informes sobre las medidas que adopten en la materia.

Atiende las consultas que le hacen los Estados miembros por conducto de la Secretaría General de la OEA, en cuestiones relacionadas con los derechos humanos y les presta asesoría cuando lo requieren.

Asimismo responde las peticiones con quejas o denuncias por la violación del Pacto de San José, que le envíe cualquier persona o grupo de personas, o entidad no gubernamental, legalmente reconocida en uno o más Estados miembros de la Organización, también recibe y examina las comunicaciones en que un Estado parte, alega que otro ha incurrido en violaciones de los derechos humanos establecidos en el pacto anteriormente señalado, las cuales solo se pueden admitir y examinar, si son presentadas por un Estado parte que reconozca la competencia de la Comisión.

Para que una petición o comunicación presentada ante la CIDH sea admitida, es necesario que previamente se hayan interpuesto y agotado los recursos de jurisdicción interna, que sea presentada dentro del plazo de seis meses, a partir de la notificación de la violación, que la materia de la petición o comunicación no esté pendiente de otro procedimiento de arreglo internacional, que la petición contenga el nombre, nacionalidad, profesión, domicilio y la firma de la persona o personas, o del representante legal de la entidad que la formula. Ya que recibe una petición o comunicación, si considera su admisibilidad, solicitará información al Estado involucrado, la cual deberá ser enviada dentro de un plazo razonable, fijado por la misma Comisión.

Una vez recibida la información o transcurrido el plazo fijado sin que sea recibida, verificará si existen o subsisten los motivos de la petición o comunicación, de no existir o subsistir, mandará archivar el expediente. Realizará un examen del asunto planteado y de ser necesario, realizará una investigación, para lo cual solicitará a los Estados interesados le brinden todas las facilidades para el caso. Puede recibir exposiciones verbales o escritas que presenten los interesados, propondrá solución amistosa a las personas. Si éstas aceptan y hay solución, redactará un informe que será transmitido al peticionario y a los Estados parte en esta Convención y luego enviado, con breve exposición de los hechos y de la solución lograda, al Secretario General de la Organización de los Estados Americanos, para su publicación.

Si no es posible la solución, realizará un informe con las exposiciones verbales o escritas de los interesados, así como las opiniones de los miembros de la CIDH que discrepen, el cual será transmitido al Estado o Estados involucrados con las proposiciones y recomendaciones que juzgue adecuadas. Si pasados tres meses de la remisión del informe el asunto no ha sido solucionado o sometido a la decisión de la Corte por la Comisión o por el Estado, la Comisión puede emitir su opinión y conclusiones, así como realizar las recomendaciones pertinentes, fijando un plazo al Estado responsable para tomar las medidas que remedien la situación. Una vez transcurrido el plazo la Comisión, decidirá si el Estado tomó las medidas adecuadas y si publica o no el informe.

Como la defensa de los derechos humanos puede realizarse más allá de nuestras fronteras, es oportuno conocer las instituciones y procedimientos con que se cuenta para garantizarla. Es por esto que hoy nos referimos a la Comisión y en la siguiente colaboración conoceremos la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Así es el Derecho.