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Asustarse: ¿debilidad o naturaleza?

  • Espiral de conducta: Norma Le Payro

Sobresaltarse no siempre es parte de algo paranormal (N. Luna)
El susto es referido como resultado de un gran sobresalto por un evento repentino, un fuerte estruendo, recibir una noticia muy desagradable, verse amenazado a grado extremo de muerte y hasta causas sobrenaturales, como ver un espectro. El susto se manifiesta mediante expresiones cortas, entre ellas, “¡Uy!”, que viene de la raíz maya “huay” y es una expresión de exaltación que significa brujo o aquel que asusta. En los bebés, el pediatra comprueba una reacción conocida como reflejo del moro, el cual se produce en el recién nacido cuando de forma brusca se deja caer su cabeza y él abre los brazos al mismo tiempo que vuelve los pies hacia adentro, acabando como norma general en un llanto. No llora porque haya sentido dolor alguno, sino que se produce por la sorpresa o susto que le provoca el movimiento rápido. En adultos, el proceso fisiológico se da por la liberación de la hormona adrenalina, la cual actúa sobre el sistema nervioso simpático, causa la dilatación de la pupila, aumento en el ritmo cardíaco, aumenta la respiración, concentración de glucosa en la sangre y una mejor flexibilidad ante una situación de peligro. Todo esto ayuda a que los músculos tengan más energía para salir corriendo. El sistema nervioso simpático utiliza la hormona adrenalina, un neurotransmisor, para enviar señales a diferentes partes del cuerpo a fin de que activen la respuesta de luchar, quedarse o escapar. Pero si se segrega en grandes cantidades, puede dañar los órganos internos como el corazón, los pulmones, el hígado y riñones. La académica de la facultad de medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, Alicia Hamui Sutton, expresó que el susto o espanto es considerado en América Latina un padecimiento capaz de afectar las actividades cotidianas de las personas. Los chamanes, individuos a quienes se les atribuye la capacidad de sanar y tener contacto con espíritus, suelen llevar un manojo de paja con lana negra al que se le ha puesto una brasa, se inicia una ceremonia la cual debe hacerse al momento de oscurecer y con no menos de cuatro personas como acompañantes. El conocimiento popular de México y otras regiones de América expresa que una persona es diagnosticada con el mal del susto o espanto cuando, a raíz de una fuerte impresión, entra en un estado continuo de sobresalto, somnolencia, decaimiento y debilidad general, y se considera que, en caso de no hacerse prontamente las curas para recuperar la tranquilidad y el alma, la persona puede llegar a morir. Los síntomas del susto o espanto son: debilidad, inapetencia, continuos sobresaltos, insomnio, sueño intranquilo, somnolencia y deshidratación causada por vómito. Ahora bien, si el susto ha sido un poco menor, los síntomas pueden tardar en manifestarse y ser menos dramáticos, pero con el tiempo puede desencadenar graves problemas físicos y anímicos. Por ejemplo: los efectos de la bilis derramada durante el susto, la cultura popular recomienda orinar lo antes posible y abstenerse de comer, sobre todo alimentos grasosos. Aunque hay quienes recomiendan consumir pan o solo el migajón de un bolillo, con el fin de absorber la bilis. Querido lector Asustarse es parte de la naturaleza humana, es importante saber los propios factores de riesgo que pueden elevar sus índices de susto, para evitar severos daños a su organismo.