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Aún después de muerta, Susan G. Komen, lucha contra el cáncer de mama

  • De carne y Hueso: Sonya Valencia

El cáncer de mama es el más común entre las mujeres en todo el mundo. Representa el 16 por ciento de todos los cánceres femeninos. Se estima que en 2004 murieron 519 mil mujeres por cáncer de mama. Está considerado como una enfermedad del mundo desarrollado, pero la mayoría (69 por ciento) de las defunciones por esa causa se registran en los países en desarrollo (OMS, Carga Mundial de Morbilidad, 2004).

Con el fin de crear conciencia sobre el cáncer de mama metastásico e identificar los obstáculos que enfrentan los pacientes con esta enfermedad, la Fundación Susan G. Komen, organización de cáncer de mama más grande en el mundo y la que más fondos dedica en Estados Unidos a la financiación de investigación de este carcinoma, después del Gobierno federal, organizó en nuestro país, una mesa redonda llamada, “Cáncer de mama metastásico en México: Políticas sociales y acceso al tratamiento”. En esta reunión se dieron cita especialistas como el doctor Mario Gómez Zepeda, director de Cáncer de la Mujer del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, y las doctoras Karla Unger Saldaña, catedrática Conacyt de la Unidad de Investigación en Epidemiología del Instituto Nacional de Cancerología y Alejandra Armengol Alonso del Instituto Nacional de Ciencias Médicasy Nutrición
“Salvador Zubirán”.

También estuvo Anna Cabanes, directora de los Programas Internacionales de la Fundación Susan G. Komen, quien habló de los objetivos de esta organización como: detectar la recurrencia del cáncer de mama de la forma más rápida posible, y tratar con mayor eficacia el cáncer metastásico, así como promover la colaboración intersectorial para mejorar la comunicación con respecto a la enfermedad y el apoyo a un mejor nivel de atención.

Además de la importancia de los temas discutidos, lo que es menester recalcar es la labor que hace la Fundación G Komen desde su creación, hace 34 años. En una entrevista concedida a un diario estadunidense, el hijo de la fundadora Nancy G. Brinker, Eric Brinker, contó cómo fue que nació esta
organización.

“El cáncer de seno irrumpió en mi familia cuando era tan solo un niño”, dijo el joven empresario. “Cuando tenía cinco años de edad, vi cómo mi tía Susan G. Komen, padeció y murió por cáncer de mama. Ella era muy joven, tenía
36 años.

“Mi madre, Nancy G. Brinker, quien siempre estuvo muy cerca de mi tía, sufrió mucho al verla como se iba consumiendo poco a poco, así que poco antes de fallecer le prometió que trabajaría para ayudar a las mujeres, que como ella padecían esta terrible enfermedad”.

Hay que recordar que en los años 80, tiempo en que fallecióSusan G. Komen, hablar de cáncer de seno era una “vergüenza” por lo que solo se le decía cáncer. “Ahora, los tiempos han cambiando, incluso la fundación gracias a la ayuda que recibe por parte de la iniciativa privada y los Gobiernos, en la actualidad cuenta con 122 afiliadas en Estados Unidos, Italia, Egipto y Alemania”,
dice Erick.

Por su parte, durante la reunión Anna Cabanes dijo que desde que inició sus trabajos, en 1982, la Fundación Komen ha financiado más de 920 millones de dólares en investigación y proporcionado más de dos mil millones de dólares en fondos para cribado de cáncer de mama, educación, tratamiento y programas de apoyo psicosocial que sirven a millones de personas en más de 30 países en todo el mundo.

A través de sus programas globales, han proporcionado más de 70 millones de dólares a 200 organizaciones para apoyar la investigación científica, los programas de salud de la comunidad y los esfuerzos educativos en más de 60 países. En la actualidad, trabajan a muchos niveles para dar esperanza a las personas afectadas por cáncer de mama. “Queremos animar a las mujeres y hombres en todo el mundo a hacerse cargo de su salud. Y nuestros programas globales se enfocan en reducir las muertes por cáncer de mama mediante el fomento de la detección temprana, y la garantía de acceso a la atención y tratamiento”, recalcó Anna Cabanes durante su participación en el encuentro “Cáncer de mama metastásico en México: Políticas sociales y acceso al tratamiento” celebrado hace días en la Ciudad de México.