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Ausencia de estrategia en reformas estructurales / Horizonte Económico / Carlos Loeza Manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero

Como se señaló en el espacio anterior, son tres las maneras principales que en términos teóricos, reducciones en las tasas de interés estarían teniendo efectos macroeconómicos.

En principio, la disminución en las tasas de interés de la Banca Central implicaría que las demás tasas de interés en la economía bajen. Esto incentivaría el crédito al abaratarlo, estimularía el consumo, y al mismo tiempo, haría más atractiva la inversión en activos físicos. Se fomentarían la demanda agregada y el crecimiento económico, aunque podría acelerar la inflación.

Desde luego, en la economía real los comportamientos son diferentes porque se habla del costo de los créditos en un escenario donde los agentes financieros estarían procurando estimular la  actividad económica, en este caso vía el esquema monetario de las tasas de interés, pero ello no deja de ser teórico porque en la economía mexicana el crédito no es para quien lo requiere, sino para quienes defina el oligopolio bancario, que normalmente son sus propias empresas y atienden a las pequeñas cuando realmente están al borde la extinción.

Otro efecto sería que la disminución de tasas de interés en lugar de estimular la inversión, tuviese efectos contrarios, y en particular el desestimulo para las inversiones financieras tanto internas como externas.

Desde luego, habría efectos en materia cambiaria que estarían propiciando encarecimiento de bienes y servicios importados, con impactos inflacionarios, en sentido opuesto a los propósitos de Política Económica, de contención de precios, y particularmente desincentivos a las actividades productivas y la generación de empleo.

Y un tercer elemento implica que los efectos y resultados de esta Política Monetaria se refleje en la generación de confianza de las acciones de la Banca Central que tendrían que tener la mayor coordinación con los otros instrumentos de la Política Económica, Política Fiscal y Política de Sector Externo, de no lograrse esa integralidad, los objetivos de la  estrategia estarían fallando, por lo que la revisión y evaluación serán factores determinantes.

En esta mecánica descrita un factor decisivo de la coordinación entre los diferentes instrumentos de la política económica, es que las acciones que se definan para cada instrumento es que respondan a una estrategia, que de no ser así significaría que estarían minimizando o de plano fallando los esquemas  de instrumentación.

Un ejemplo de ello es la situación actual, donde la relevancia de las Reformas Estructurales se ha minimizado, porque precisamente la ausencia de una estrategia se refleja en la tardanza de las decisiones y en medidas aisladas que retrasan el cumplimiento de los objetivos que afectan de manera negativa la inversión esperada.

Hace algunas semanas se llevó a cabo la denominada Primera Ronda de la Reforma Energética donde se esperaba el arribo de un mayor monto de capitales, pero ello se incumplió y en la reunión se evidenció la inexperiencia, ahora se aproxima una Segunda Ronda, donde al parecer se adolece nuevamente de la estrategia que defina con antelación requisitos, temporalidad y exigencias a los participantes. Al parecer no hay nada de  eso.
*estudioshacendarios.clm@hotmail.com