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Ausencia diplomática / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Roberta Lajous, embajadora de México en España, está de vacaciones. A nadie se le avisó. En Madrid la buscaron para atender la “emergencia” por la aprehensión del exgobernador Humberto Moreira. Y no estaba. Y a raíz de su ausencia, surgieron interrogantes que no han sido respondidas. No públicamente.

Ejemplos: Moreira viajó desde la Ciudad de México en un avión perteneciente a una aerolínea nacional. Ésta, la empresa, no está obligada a notificar a las autoridades de otro país los nombres de sus pasajeros. Salvo que previamente haya sido solicitada la lista de viajeros. Para que esto ocurra, tiene que mediar una orden judicial que explique las razones de la petición. No ocurrió así. Moreira fue interceptado en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, por supuestos problemas migratorios. Después se supo que había orden de aprehensión en su contra por lavado de dinero y nexos con el crimen organizado.

De inmediato fue trasladado ante el juez De la Mata, quien ordenó su reclusión en la prisión Soto del Real y sin derecho a fianza.

En tan solo horas, el togado encontró los elementos para recluir al político mexicano, a quien se acusa de realizar “cuantiosos” depósitos de dólares: 200 mil, según informó la autoridad. Sin entrar en defensa de nadie, quienes conocen a Moreira saben de su riqueza. Esa suma es, apenas, para “las propinas”, dice una fuente desde la capital española.

Justicia expedita. Moreira habrá de declarar lo que tenga a su favor y como se ven las cosas, se le decretará la formal prisión.

Twitter: @jesusmichelMx