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Ayotzinapa: investigación especial / Punto de Referencia / Daniel Acéves V.

  • Daniel Aceves Villagrán

Ayer 26 de septiembre se cumplió un año de los sucesos ocurridos en Iguala, Guerrero, donde fueron reprimidos estudiantes de la Normal Isidro Burgos de Ayotzinapa por parte de grupos delincuenciales con el saldo de seis fallecidos, tres de ellos normalistas, 43 desaparecidos y alrededor de 80 lesionados, de la investigación realizada por la Procuraduría General de la República (PGR) difundida en el mes de enero, se desprende que el grupo delictivo “Guerreros Unidos”, fue el responsable de asesinar a los normalistas al incinerar sus cuerpos en el basurero de Cocula y arrojar los restos al río San Juan, que hubo participación de sicarios y elementos de la policía municipal, bajo la autorización del exmunícipe José Luis Abarca Velázquez y de su esposa María de los Ángeles Pineda Villa, siendo esta última el vínculo entre la banda delictiva y la autoridad municipal.

El 6 de septiembre el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), presentó sus conclusiones sobre el caso en el que difiere en algunos aspectos con el de la PGR, de inmediato la polémica ha dividido a la opinión pública enfocada más en las diferencias, que son pocas, y no en las coincidencias, que son la mayoría; de aquí el surgimiento de ideas inverosímiles como la de los senadores del PAN, que pretenden la creación de una fiscalía internacional, sin considerar que son las instituciones nacionales las que tienen jurisdicción y facultades para aplicar sanciones y realizar las indagatorias correspondientes, a fin de encontrar un consenso el Presidente de la República Enrique Peña Nieto, propone realizar un nuevo peritaje con la participación de especialistas forenses del más alto nivel, con el fin de otorgar certidumbre.

Sin embargo, más allá de ese debate se debe destacar que tanto la PGR como el GIEI, resaltan la violenta participación de la organización criminal en colaboración con la policía municipal, resta investigar a mayor profundidad la importancia del quinto autobús de la línea Estrella Roja, el 1531, del que se supone transportaba droga, y que por la desmedida agresión hacia los estudiantes, bien se pueden hacer conjeturas de que los “Guerreros Unidos” trataron de recuperarlo a cualquier precio, considerando que estaban siendo atacados por el bando rival “Los Rojos” al invadir su plaza, actitud confirmada desde un inicio con las declaraciones de uno de los detenidos: Felipe Rodríguez Salgado (a) “El Cepillo” y respaldadas con la reciente captura de Gildardo López Astudillo (a) “El Gil”, quien dio la orden de quemarlos, en este contexto, los que hacen apología del informe del GIEI no deben olvidar la participación activa del grupo delincuencial, presumir falta de elementos en el informe de la PGR es restar culpabilidad a todos los involucrados y minimizar sus actividades delictivas, reclamo que ha hecho la sociedad guerrerense por años, de ningún modo pueden quedar libres los criminales, mientras el debate se centra en el lugar de los hechos y no en los ejecutores confesos que por años han asolado la región, mención particular merece la reunión de padres, abogados y amigos de normalistas con el presidente Peña Nieto, que se dio en el marco de la comprensión cabal del drama humano y de la actuación presente y futura del Gobierno de la República con la incorporación de un equipo especial. A título personal, lamento que este acontecimiento esté siendo capitalizado por grupos políticos, para generar inestabilidad con base en agresiones vandálicas a instituciones de los tres niveles de Gobierno, las confesionales de los delincuentes detenidos son base para determinar el tiempo, modo y lugar de esos lamentables acontecimientos.

danielacevesv@yahoo.com.mx