imagotipo

“Bajo Terapia”

  • Entre Piernas y Telones : Hugo Hernández

Un gran espejo para ver la realidad

 

La premisa es aparentemente simple: tres matrimonios coinciden casualmente en un lugar al que han sido citados por su terapeuta. La interacción irá descubriendo situaciones que cada uno se ha callado, sin esperar que esto destaparía ‘secretos’ que nadie podría haber imaginado jamás.

Sin embargo, esto que a primera vista parece tremendo, está contado con un humor y agilidad tales que el público la recibe y procesa de la mejor
manera posible.

La comedia, como bien se sabe de siempre, es la mejor manera de enfrentar al espectador ante una situación extremadamente dura, y que de otra
manera no podría aguantarse.

Este largo preámbulo es para ovacionar de pie, así sin exagerar, la puesta en escena Bajo Terapia, que desde hace un par de meses cautiva, sin excepción, a todos los espectadores, pues para cada uno de ellos tiene un algo que lo hace partícipe, y que le permite no sólo divertirse, sino identificarse y querer ser parte de las situaciones extremas que se ven en escena.

Escrita por Matías del Federico, y dirigida por uno de los ‘monstruos’ de los escenarios del mundo, el señor Daniel Veronese, Bajo Terapia es una suma de aciertos, que están resultando un imán de taquilla para todo mundo.

Al excelente texto, y la perfecta dirección escénica, hay que sumar, primero que nada, un elenco soberbio, encabezado por Arath de la Torre, quien demuestra que no sólo es un gran comediante, sino un gran actor, de un amplísimo registro histriónico.

Igualmente estupendos los otros cinco integrantes de este reparto que, lejos de protagonismos, trabajan en un equilibrio perfecto, en bien del montaje, y que el público siente y agradece. Ellos son Yolanda Ventura, Juan Ignacio Aranda, Luis Arrieta, Fernanda Borches y Luz Ramos.

Carcajada tras carcajada, el público se va viendo envuelto en una historia que en cada escena se parece más, y más, y más al vivir cotidiano, al de todos los días, al que momento a momento hemos vivido, o visto en nuestra propia pareja, en la de nuestros amigos, padres, hermanos, vecinos… Ver Bajo Terapia es como entrar a esas casas de espejos de las ferias populares, en la que la realidad se ve aumentada, achaparrada, deformada… lo que nos provoca una reacción hilarante, porque que en el fondo
sabemos que ése es el fiel reflejo de la realidad.

Otro atractivo es la producción que encabeza el llamado Rey Midas del teatro, el señor Morris Gilbert, y no porque convierta todo en oro, sino porque hace brillar intensamente cada una de sus puestas en escena. Bajo Terapia, de esas puestas en escena para las que, aunque suene a lugar común, aplica una frase contundente: no debe perdérsela.