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Balance de educación cívica / José Roberto Ruiz Saldaña

  • José Roberto Ruíz Saldaña

La Estrategia Nacional de Educación Cívica para el Desarrollo de una Cultura Política Democrática (ENEC) 2011-2015, instrumento del entonces IFE y ahora INE para crear competencias cívicas y fomentar el aprecio por lo público en un marco de valores democráticos -a través de cinco programas y doce proyectos- ha concluido prácticamente su ciclo de vida. El próximo mes de agosto el INE tendrá que aprobar una nueva estrategia en la materia.

Recientemente, el Instituto Nacional Electoral dio a conocer el documento “Balance de la Estrategia Nacional de Educación Cívica para el Desarrollo de la Cultura Política Democrática en México 2011-2015”, a fin de revisar lo logrado y proyectaren algún grado lo siguiente.

Dentro del balance a la ENEC destaca la elaboración de informes sobre la calidad de la ciudadanía en México, los cuales nos han permitido contar con un buen diagnóstico a fin de emprender las acciones futuras. Asimismo, se consolidaron proyectos como el Concurso Nacional de Organizaciones de la Sociedad Civil para impulsar el liderazgo de las mujeres, la Consulta Infantil y Juvenil y el Concurso Juvenil de Debate Político, este último implementado con el Instituto Mexicano de la Juventud. Ciertamente, estos proyectos deben repensarse de cara a la próxima ENEC.

Sin embargo, la implementación de la pasada ENEC demostró, entre otras cosas, que “las acciones realizadas “sobrepasan la capacidad de operación del Instituto”; la estructura de la ENEC lamentablemente es “una suma de proyectos” que requieren ser mayormente articulados; la mayoría de los indicadores de cada programa se plantean “en términos de gestión y solo una minoría en términos de resultados e impacto” y se desconoce cuál es el que arrojan “los procesos formativos debido a la ausencia de una evaluación sistemática y periódica de las competencias cívicas adquiridas y/o puestas en práctica”.

El mismo documento ofrece algunas recomendaciones, entre las que se encuentra enfocar los programas de la nueva política en materia de educación cívica de manera regional, atender a todos los grupos de la sociedad, así organizar un Acuerdo Nacional en materia de educación cívica y construcción de ciudadanía, que sea un compromiso político de las instituciones del Estado, otros actores de la sociedad y las fuerzas políticas, en la material.

El debate sobre la elaboración de la próxima Estrategia Nacional de Educación Cívica será relevante y tendrá como principal reto revertir las inercias en torno al diseño, implementación y evaluación de los programas y proyectos.

Conforme a los resultados de los estudios con que ya contamos, una ruta parece estar delineada. La nueva ENEC tendrá que contribuir a generar una cultura de la legalidad, primordialmente; una cultura de la participación política (no solo electoral); incrementar la confianza ciudadana y la creación de redes -que reviertan el aislamiento del ciudadano- y le sirvan a la hora de reivindicar sus derechos.
* Consejero electoral del INE

@Jose_Roberto77

joseroberto.ruiz@ine.mx