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Bazar de la Cultura

  • Bazar de la cultura: Juan Amael Vizzuette Olvera

  • Juan Amael Vizzuet Olvera
  • Veinte años del Tour del Cine Francés

El Tour del Cine Francés festeja su edición número 20. A lo largo de estos años, el público mexicano ha visto cambiar a sus artistas galos favoritos, que conoció durante las primeras épocas del ciclo, como Isabel Huppert y Daniel Auteil. Lo que se mantiene constante es la gran gama de géneros, estilos y temáticas en las cintas seleccionadas. Como don Juan Tenorio, los cineastas franceses parecen decir: “Yo a las cabañas bajé, yo a los palacios subí, yo los claustros escalé”, porque abarcan todo el espectro social.

En este vigésimo aniversario, hay tres dramas, tres comedias y una biografía, “El señor Chocolate” (2016), de Roschdy Zem, una película que ha despertado una avalancha de comentarios en todo el mundo, al revivir a la más famosa mancuerna cómica de la Belle Époque, el payaso inglés George Footit (James Thiérrée) y el antiguo esclavo cubano Rafael Padilla
(Omar Sy).
JEAN DUJARDIN ATACA DE NUEVO

Pese a las diferencias de forma, tema, época y estilo, hay algunas coincidencias en los conflictos que viven varios de los personajes. Por ejemplo, la comedia romántica “Un hombre a la altura” (2016), de Laurent Tirard, tiene como protagonista al exitoso, bien parecido, rico, divertido, culto, sensible y sin compromiso Alexander (Jean Dujardin, el entrañable “Valentine” de “El artista”). Alexander es uno de los mejores partidos de París, pero existe un detalle que lo vuelve distinto a los demás hombres y cada día tiene que padecer la cuesta arriba de un mundo diseñado para los “normales”. Por su parte, Rafael Padilla “Chocolate” se convierte en el comediante más popular y aplaudido de París, sin embargo, le acechan los prejuicios de una sociedad colonialista. París no es Alabama, pero Padilla, como Alexander, es diferente a los demás, y los agravios, a veces inconscientes a veces deliberados, llegan a atormentar a los dos personajes.

“El señor Chocolate” plantea con sutileza y rigor otros problemas humanos: Footit  es un gran comediante, es él quien tiene la idea de crear a la mancuerna, es quien crea las rutinas… Pero “Chocolate” es mucho más popular, y eso le duele al payaso inglés. Los triunfos no impiden que, en medio de la prolongada convivencia, afloren los conflictos entre ambos. La película, con lucidez y sutileza, dibuja además la figura malévola e insidiosa de un nuevo Yago, el desleal y envidioso subordinado de Otelo, quien oculta sus intrigas bajo un seductor discurso de reivindicaciones sociales.

Los dramas “En el nombre de mi hija” (2016), de Vincent Garenq y “Búmeran” (2015), de François Favrat narran cómo sus protagonistas luchan por desentrañar la verdad detrás de los secretos y mentiras que tratan de enterrar el pasado. Sus respectivos protagonistas, André Bamberski (Daniel Auteil) y Antoine Rey (Laurent Lafitte), habían aceptado las versiones oficiales sobre las muertes, aparentemente accidentales, de sus familiares: la madre de Rey, la hija de Bamberski. Cuando comienzan a surgir los indicios de que la verdad se les escamoteó deliberadamente, ambos emprenden una pesquisa que se convierte en obsesión. A grado tal que les lleva a los rompimientos familiares.

En su búsqueda de justicia, Bamberski se adentra en un laberinto de intereses políticos que se esfuerzan por mantener la impunidad, aunque la ley tenga que atropellarse. También se enfrenta a la fiera oposición de su ex esposa, quien pone sus pasiones por encima de cualquier otra consideración, incluso de la justicia para su propia hija. La prolongada impunidad para el culpable propicia nuevos crímenes y cobra más víctimas.

Antoine Rey, en “Búmeran”, choca de frente con una complicidad familiar en torno a la versión “oficial” sobre la muerte de su madre; los propios consanguíneos de Antoine tratan de hacerlo pasar por demente, con tal de que las mentiras y los secretos se mantengan en pie. El precio de la verdad es elevado, pero lo es más el de la mentira.

LA ACTRIZ QUE NO PODÍA FALTAR: ISABELLE HUPPERT

Isabelle Huppert, una de las actrices más queridas por el público del Tour, saluda antes de la función a los cinéfilos mexicanos, con motivo del XX aniversario del festival. Isabelle Huppert encarna esta vez a Nathalie, protagonista de “El porvenir” (Francia-Alemania, 2016), de Mia Hansen-Løve.

Nathalie es otro personaje que descubre una realidad insospechada. Su vida no es emocionante, pero sí satisfactoria. No es una revolucionaria ni una dirigente social. Es una maestra de Filosofía respetada e incluso admirada por sus discípulos, autora de un texto que lleva ya en el mercado más de una década; dirige una colección de libros, comparte los intereses intelectuales con su esposo; sus dos hijos se encaminan ya hacia la independencia y a los sesenta años, se conserva bella, al igual que su
anciana madre.

Y sin embargo, Nathalie está a punto de adentrarse en una crisis que afectará cada aspecto de su vida. Varios de sus vínculos van a desvanecerse casi al mismo tiempo. Nathalie tendrá que emprender un exilio en busca de nuevos caminos.

Completamente distinta es la película “Lolo, el hijo de mi novia” (2015), de Julie Delpy, una de las comedias más originales y divertidas de los años recientes. Hay muchas comedias acerca de cómo los padres estropean las vidas de sus hijos, pero en “Lolo” es el hijo, un joven mimado, quien le arruina deliberadamente la vida a la madre que le adora y le cree “el porvenir de
la humanidad”.  “La estudiante y el señor Henri” (2016), de Iván Calbérac es la comedia que completa el Tour y aborda un fenómeno actual en París: el cascarrabias protagonista se ve obligado a alquilarle una habitación de su departamento a una estudiante
provinciana.

Antes de cada largometraje francés, como es tradicional, se proyecta un corto mexicano. Este año “Los gatos” (2016), de Alejandro Ríos ganó el premio “La Palmita de Oro”, una animación que prescinde de todo diálogo, en una atmósfera decadente.

El ganador platicó acerca del conflicto de la película con esta columna: “El cortometraje habla sobre una condición humana que todos comprendemos, que es la comodidad en una circunstancia que nos hace daño. Es una crítica al conformismo humano, cuando permanece en un lugar que le causa mal y no se quiere ir por miedo a perder ese lugar. Es una situación en la que muchos nos vemos reflejados, y lo abordo mediante la metáfora alrededor de un gato, un animal muy libre”.

El cineasta dice que el cortometraje es un formato bastante sintético, que obliga a tomar decisiones más puntuales. Alejandro Ríos, eufórico por su trofeo, agradeció no solamente el premio, que le permite participar en el Festival Internacional del Cortometraje en Clemont Ferrand, sino también la oportunidad que el tour les ofrece a los jóvenes cineastas mexicanos para proyectar sus trabajos.

VOCES FRANCESAS

Marc Boisson, secretario general de la Federación de Alianzas Francesas en México, expresó su opinión acerca de la presencia de la cultura de su país entre nosotros: “Ha crecido y es la confirmación de un interés ya antiguo por la cultura francesa. Aquí estamos para celebrar al cine francés. El cine es un factor excelente para la difusión de la identidad cultural francesa. Pero también el intercambio es interesante, por lo que se puede mostrar de la cultura francesa en México pero también por lo que se puede mostrar de la cultura mexicana en Francia. Va a haber una expresión muy importante de la cultura de México, dentro de pocas semanas en el Grand
Palais de París”.

El funcionario habló del intercambio cultural entre ambas naciones: “Hay mucho interés, hay varias instituciones francesas con investigaciones científicas, en áreas como la sociología en México. El idioma francés tiene una importancia doble: en primer lugar, en las Alianzas francesas, muchos estudiantes están ahí porque les gusta el idioma francés. Hay ese amor por la lengua; y también el francés se presenta cada vez más como un segundo idioma extranjero después del inglés para quien no es de habla inglesa. Como recurso también, en un currículum vitae es importante una segunda lengua extranjera, y el francés establece la diferencia en ese sentido. Además el francés está presente en el mundo entero, en los cinco continentes. Dada la similitud del origen entre las dos lenguas, el español y el francés, yo creo que en términos generales es muy exacto decir que cuando se estudia otra lengua, uno reflexiona sobre su propio idioma”.

Sobre el Tour dijo: “El Tour es una iniciativa ya antigua, estamos en el vigésimo aniversario. Me parece una iniciativa excelente. Estoy muy feliz de estar aquí, de que la Alianza esté presente en el Tour, de que los intercambios con Francia sean importantes”.

Clémentine Mourao-Ferreira, Agregada Audiovisual de la Embajada de Francia, se mostró muy entusiasmada: “Lo que más me impresionó y me dio más alegría, fue haberme percatado del gusto de los mexicanos por el cine francés. Durante el último año, México fue el tercer país en el mundo donde se vio más cine francés, después de Estados Unidos y China. Pienso que ese gusto tiene que ver con la diversidad de propuestas y los géneros cinematográficos, de comedias, de dramas de biopics, y también con la amplitud del tono. Hay cine francés que está más del lado del cine popular, hay otro del lado del cine de arte. Y es esta variedad lo que les interesa a los mexicanos, porque los mexicanos son muy diferentes entre sí. Así hay propuestas que le corresponden a cada uno. Es un gusto ver el trabajo y el éxito que tuvieron los fundadores del Tour, el profesionalismo de los equipos que nos permite estar en cada estado del país y en casi cien ciudades”.

El Tour se proyectará diariamente hasta el 13 de octubre. Para consultar toda la información visite: www.tourdecinefrances.com y www.cinepolis.com/tcf