imagotipo

Betty Zanolli Fabila

  • Betty Zanolli

El enemigo NO es la sociedad

Con profunda preocupación, la sociedad mexicana atestigua una vez más cómo a través de la añeja, antidemocrática y dolosa práctica del “fast track”, en los primeros minutos del pasado viernes el Senado de la República aprobó, sin cambio y prácticamente a horas de su recepción, la minuta de reformas al Código de Justicia Militar y la creación del Código Militar de Procedimientos Penales y de la Fiscalía General de Justicia Militar que le remitió la Cámara de Diputados por la cual, entre otras medidas, se eliminan los Consejos de Guerra y establecen nuevos Juzgados Militares de control, so pretexto de que ello coadyuvará a la adopción de un Sistema de Justicia Militar equiparado con el Nuevo Sistema Penal Acusatorio.

Sin embargo, nada más contrario a la realidad, porque lejos de ser meramente una reforma circunscrita al ámbito militar, sus principales y más delicadas implicaciones inciden en el corazón mismo de la sociedad civil desde el momento en que violentan preceptos constitucionales fundamentales, laceran a nuestro agónico régimen democrático y abren la compuerta a un Estado de Contra Derecho en el que “los derechos humanos son letra muerta”.

Solo lo puede explicar el hecho de que tal ha sido nuestro fracaso como sociedad que hoy hemos perdido el rumbo de nuestra Nación retrotrayéndonos a épocas dictatoriales y totalitarias de un pasado que creímos superado. Y trágicamente nos preguntamos: ¿qué raza de legisladores tenemos que traicionan no solo ya la confianza del pueblo soberano que los eligió, sino también a los más altos valores y principios de la Patria que un día nos cobijó? Lo grave es que de nada sirve condenar los atropellos de que somos objeto si nosotros mismos los legitimamos con nuestro silencio y pasividad. Y algo peor. Hoy queda claro que el verdadero enemigo no es otro que la propia sociedad. ¿O cómo entender que en su actuar, al igual que los legisladores, las medidas adoptadas por el resto de los distintos órganos de nuestro Gobierno terminan impactando en el ciudadano, en su economía, supervivencia y ahora seguridad e integridad? Tal pareciera que la criminalización social es la ruta a seguir porque el nuevo sujeto del Derecho Penal del Enemigo no es otro que la propia sociedad, a la que impunemente se le oculta la verdad. El último ejemplo, flagrante: la escandalosa confrontación entre las versiones del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes con la del todavía director de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón, émulo redivivo del exfiscal Pablo Chapa Bezanilla, aunque sin su inefable “Paca”.

¡Sí, inadmisible, indignante y execrable es lo que sucede, mientras al interior y frente al mundo la credibilidad en México y en nuestras autoridades continúa yéndose a pique! ¿Por qué mentir, construir escenarios y obstruir la justicia? ¿Qué hay en el fondo? ¿Para eso continuar institucionalizando la pulverización de nuestro régimen garantista?
bettyzanolli@gmail.com

@BettyZanolli