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Bibliotecas en cuatro patas

  • Leer la clave del poder: Andrea Balanzario Gutiérrez

Cuatro animales, el caballo, el burro, el camello y el elefante colaboran cuando el lujo que es leer se vuelve imposible en zonas aisladas. Los proyectos para llevar libros a los lugares afectados o, simplemente, lejanos de las ciudades, tienen casi cien años de cumplir su objetivo: “La agencia Works Projects Administration en el este de Kentucky, en la zona de las montañas Apalaches, tras la Gran Depresión, con el Pack Horse Librarians, mediante esta iniciativa que comenzó en 1935, las “señoras de los libros”, cabalgando por difíciles y tortuosos caminos llevaban la biblioteca pública a las zonas pobres donde solo se podía acceder a pie, a caballo o con una mula. Aunque fue un éxito, el programa terminó en 1943 con el desmantelamiento de la WPA”.

El Biblioburro es tan famoso y celebrado, incluso con libros infantiles, que no requiere mayor difusión, sino gratitud para el profesor colombiano, Luis Humberto Soriano y sus burros, Alfa y Beto, cargados cada uno con 120 libros. En Asia “Jambyn Dashdondog” es un escritor infantil muy conocido en Mongolia, autor de más de 100 libros, que viaja por las vastas extensiones de su país haciendo llegar cuentos a los niños de las comunidades de pastores nómadas y de las áreas remotas del desierto de Gobi. Y todo, a lomos de un camello. The Mongolian Children’s Mobile Library ha recorrido alrededor de 50 mil millas durante los últimos 20 años. Según Jambyn, “las paredes de esta sala de lectura están hechas de montañas cubiertas de bosques, el techo es el cielo azul, el suelo es una estepa cubierta de flores, y la bombilla de lectura es el sol”.

En Laos, las ONG’ s Room to Read, Elephant Asia y Action with Lao Children “sumaron esfuerzos para implementar la Elephant Mobile Library, con un doble objetivo: concientizar a la población sobre la situación de riesgo de los elefantes asiáticos, en peligro de extinción, y ayudar a la alfabetización en las zonas rurales. Los elefantes son idóneos para esta tarea, pues pueden transportar hasta 150 kilogramos, lo que supone una gran cantidad de libros, y además son capaces de acceder a zonas remotas donde las carreteras y vías de acceso son inexistentes. La primera misión se llevó a cabo con gran éxito en 2010 en la provincia de Sayaboury. ¿Y a ti, se te ha ocurrido algo insólito para promover la lectura este año? Mira los títulos que hoy te recomendamos comprar, leer y, por qué no, circular después…