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Bienvenido Francisco I / Libertad Bajo Palabra / Pedro de León Mojarro

  • Pedro de León Mojarro

“Somos lo que hicimos y pensamos, Incluyendo los sueños de otros tiempos y el derecho a cambiar sin traicionarnos”

Adolfo Sánchez Rebolledo

 

En 2010, una encuesta nacional elaborada por la empresa Parametría reportaba una tendencia descendente en la confianza que los mexicanos manifestaban hacia la Iglesia católica: en 2002, año en que se realizó la primera medición, el 78 por ciento de los entrevistados dijo tener mucha o algo de confianza en la institución, sin embargo en 2010 el porcentaje cayó a 67 por ciento.

La difusión de los casos de pederastia perpetrada por sacerdotes  y de casos de corrupción al interior de la Iglesia católica a través de Vatileaks, influyeron de manera importante.

Con la renuncia del papa Benedicto XVI, se planteó la necesidad de transformar una institución milenaria cada vez más autista y lejana frente a la realidad humana y social.

Francisco I, jesuita de formación, y primer Papa de América, con un historial progresista desde su juventud, vino a imprimirle un nuevo cariz a la Iglesia, la encíclica “Laudato sí” evidencia que entre las preocupaciones del Papa se encuentran el combate a la desigualdad, la urgencia del cuidado al medio ambiente y la protección de los seres humanos más vulnerables.

Desde Juan XXIII, ningún otro Papa había abrazado como causa la justicia social como lo ha hecho Francisco I, que recientemente habló al Congreso de Estados Unidos pasando del discurso políticamente correcto al planteamiento de reflexiones fuertes sobre la migración, el tráfico de armas, el desarrollo sustentable y la familia.

Francisco I ha dicho que en su visita a México, no viene a dar, sino a “buscar la riqueza espiritual del pueblo mexicano”. Su presencia y mensaje son muy importantes para nuestro país, vamos a escuchar el reclamo duro, no tengo duda, de un hombre comprometido con los pobres y con un mundo mejor. Ojalá seamos capaces de asimilarlo.
Hasta siempre querido Fito

Adolfo Sánchez Rebolledo, “Fito” como cariñosamente le decíamos, hijo del maestro emérito de la UNAM, don Adolfo Sánchez Vázquez, exiliado español, falleció hace unos días, fue maestro e ideólogo para quienes orgullosamente fuimos parte del grupo de los “Mapaches (Movimiento Acción Popular).

En sus últimos artículos publicados en “La Jornada”, con inteligencia, sensibilidad y una gran agudeza, Fito dibujó un mundo ansioso de transformación y justicia, de Argentina a Francia, pasando por el Medio Oriente y México. Nunca claudicó en su postura de izquierda ni en su convicción a favor de la democracia.

Fito abandonó este mundo, dejando constancia de su preocupación y exigencia por la justicia y la atención a los de abajo, a los excluidos de todo y para todo.

La ausencia de sus reflexiones se hará sentir en un contexto plagado de lugares comunes y simulaciones mediáticas. Hasta siempre querido Fito, te vamos a extrañar porque fuiste y seguirás siendo referente indispensable para el pensamiento progresista de México y el mundo. Estarás siempre presente, ahora, junto con Tuti Pereira, Pablo Pascual, Arturo Warman, Fallo Cordera y Arnaldo Córdova.

Y si usted, lectora, lector querido, no tienen inconveniente, muchas gracias por sus amables comentarios y aportaciones, nos leemos el próximo jueves.

P.D. “El nombre del juego se llama PREVENCIÓN” dijo José Narro Robles, secretario de Salud, ¡Felicidades!
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*Miembro de Unidos Podemos A.C.