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Bruselas, en estado de shock / Carlos Siula, Corresponsal

  • Carlos Siula

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).-Bruselas se convirtió en un pandemonio. Con las calles del centro primero cubiertas de gente que huía a pie y luego desiertas, sirenas de ambulancias, helicópteros sobrevolando la ciudad, las redes telefónicas quedaron saturadas debido a un aumento vertiginoso de los llamados, los negocios cerrados, miles de policías y soldados patrullando.

La capital belga, sede de la Unión Europea (EU) y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), se transformó en pocos minutos en escenario de un film de ciencia ficción.

Por medida de seguridad, todas las conexiones ferroviarias hacia, desde y dentro de Bélgica quedaron interrumpidas. Las escuelas y edificios sensibles fueron evacuados. Se suspendieron los servicios de metro, tranvías y servicios de autobuses. Todos los vuelos quedaron anulados, así como el tráfico de trenes entre Bélgica y otros países europeos (Eurostar y Thalys). El servicio con Francia se reanudó al final de la tarde, pero el aeropuerto recién reabrirá hoy cuando termine el trabajo de la policía científica.

Las autoridades elevaron a cuatro el nivel de alerta terrorista, reforzaron la seguridad de las dos centrales nucleares del país y solicitaron a los habitantes de la capital que permanecieran en sus casas, escuelas o empresas, sin asomarse siquiera a las ventanas.

Hasta anoche, los únicos vehículos que circulaban por Bruselas eran ambulancias, carros blindados de las fuerzas armadas, camiones de bomberos y automóviles policiales. Por la noche, el Procurador de la República informó que “varios operativos policiales estaban en curso”.

Uno de ellos se realizó en la proximidades de la plaza Marie-Louise, cerca de la estación de metro Maelbeek, donde se produjo el atentado. La otra en los alrededores de la estación de metro de Schaerbeek.

Una veintena de policías, incluidos miembros de las unidades antiterroristas, fueron desplegados en la plaza Marie-Louise.

Las operaciones comenzaron después de que un testigo vio un vehículo Mini-Cooper cerrado con la llave de contacto puesta y el motor en marcha, estacionado en una de las calles que dan a la calle Marie-Louise, en pleno centro de la capital.

Otras intervenciones se realizaron en las comunas de Jette y de Schaerbeek, donde la semana pasada otro allanamiento había permitido hallar explosivos y trazas de ADN de terroristas buscados. En uno de los registros realizados ayer, las fuerzas de seguridad habrían hallado productos químicos y detonadores.

Otras capitales europeas tomaron medidas de alerta máxima. De ese modo, los aeropuertos de París, Fráncfort, Londres y Madrid aumentaron sensiblemente sus medidas de control.

En Francia, el presidente François Hollande reunió una célula de crisis en el Palacio del Elíseo. “Toda Europa ha sido atacada”, declaró en una breve alocución televisada donde expresó su solidaridad con el país vecino.

“Europa está en guerra”, afirmó por su parte el primer ministro francés, Manuel Valls.

El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, anunció a su vez el despliegue de mil 600 hombres suplementarios y una serie de medidas de seguridad para reforzar los controles en estaciones ferroviarias, fronteras y aeropuertos franceses.

Anoche, la Torre Eiffel, la Puerta de Brandeburgo en Berlín y otros monumentos emblemáticos de Europa fueron iluminadas con los colores negro, amarillo y rojo de la bandera belga.